16 marzo 2019

La opinion y el alimento intelectual


En nuestro mundo de democracia y libertad, todo se ha vuelto "opinión" y casi todos están convencidos de que vivimos en el mejor de los mundos posibles al que sólo hay que ir arreglando de a poquito o hacer algunas denuncias para calmar los ánimos. Es un mundo que devora todo y su mejor alimento intelectual es la opinión. "Y todo sigue siendo opiniones", escribió Thomas Bernhard y las verdades siempre se escamotean.
(Pablo Urbanyi)

La ciudad solitaria (4)


Cuando alguien muere, escribía Borges, siempre pensamos que podíamos haber sido algo mas buenos con la persona fallecida. Mi vida social, desde mi jubilación, apenas existe, en realidad no es mas que la confirmación de una situación previa. Que debo decir?, de que debo hablar?. Que puedo decir sin tocar el débil equilibrio de las personas? Wittgenstein no soportaba la charla banal, no se si por elitismo o por alguna otra razón. A mi me molesta la repetición, el tener que leer entre líneas, que intentan decir y a que emoción corresponde?. Un lío y una fatiga tremenda. Morir es quedarse sin palabras, decía Pizarnik. El lenguaje nos hace presentes.....
Ayer fui a cenar con un grupo de ex-compañeros de trabajo, no me gustan estas situaciones porque me reprocho no haber sido mas amable o mas atento y por otro lado me encanta que me aprecien, pero que no lo manifiesten ostensiblemente..... otro lío....
Me evado contando chistes, extremo mi agudeza con los juegos de palabras, intento caer bien, lo que siempre me ha costado, mis aristas están a flor de piel....
Después de todo, al final, siento la tristeza de que apenas los volveré a ver, que la vida es un continuo perder y que me molesta ponerme sensible.... "Te espera el mármol que no leerás", otra vez Borges..... Mañana iré a comprar el pan un poco triste.. mas tostada..... menos tostada.... que tenga buen día....

(Evaristo Cienpozuelos)

09 marzo 2019

Los pozos y la melancolia

«Las mujeres tienen la mala costumbre de caer en un pozo de vez en cuando, de dejarse embargar por una terrible melancolía, ahogarse en ella y bracear para mantenerse a flote: ese es su verdadero problema … Lo que tienen que hacer las mujeres es defenderse con uñas y dientes de esta malsana costumbre, porque un ser libre no cae casi nunca en el pozo ni piensa siempre en sí mismo, sino que se ocupa de todas las cosas importantes y serias que hay en el mundo, y solo se ocupa de sí mismo esforzándose por ser cada día más libre. La primera que debe aprender a actuar así soy yo». (Natalia Ginzburg)

07 marzo 2019

La aceleración y el autismo coral

 
(Franco "Bifo" Berardi)
Las tecnologías digitales están generando una mutación del ser humano y aceleran de forma tan vertiginosa el tiempo que no deja tiempo para la pausa, la escucha o la capacidad crítica ponderada. Franco Birardi cartografía un tejido social en el que, como en las shitstorm [una tormenta de mierda] de las redes sociales, los individuos se mueven por los estímulos de todo tipo que reciben sin tiempo para reflexionar, y donde reina el resentimiento identitario, la desertificación del pensamiento complejo y el autismo coral.

“Los dispositivos tecnológicos se han convertido en una prótesis de nuestros cuerpos y en una herramienta de relación permanente con el mundo, devaluando así nuestra experiencia directa e inmediata de la realidad, afectando a las emociones, el psiquismo, la percepción y la relación con el otro”

Pregunta. ¿En qué está mutando el ser humano?

Respuesta. La modernidad nace cuando la escritura se hace medio de masas y la imprenta permite difundir el pensamiento en miles de copias. Hoy vivimos una segunda mutación técnico-comunicativa mucho más profunda, porque mutamos de una forma conjuntiva del pensamiento, de la comunicación, del afecto, a una forma conectiva.

P. ¿Cuál es la diferencia?

R. Que la presencia de la corporeidad ya no es decisiva. En la comunicación conjuntiva la creación de significado, de sentido, pertenece a la esfera de la presencia. Yo puedo decir algo que puede tener un significado diferente según la manera en que lo digo, de su contexto, de la relación afectiva que existe con mi interlocutor, pero en la comunicación conectiva es la sintaxis, la estructura técnica del medio, el formato, el sentido mismo. Además, la comunicación conectiva nos permite una aceleración, una intensificación infinita de la información, que no es solo información, este el problema, sino al mismo tiempo estímulo nervioso, es shitstorm. La consecuencia es que las capacidades críticas que la humanidad tenía en la época de la imprenta se están perdiendo. Y esta transformación está vinculada a la aceleración de la infoesfera que produce efectos en la psicoesfera, es decir, en el cerebro, en la mente, en la emocionalidad humana. Vivimos una época de patologías masivas, como las crisis de pánico, la depresión, la ansiedad, que no son patologías simplemente psíquicas, sino de la relación comunicacional.

P. ¿Hemos perdido sentido crítico de la complejidad?

R. El universo técnico se ha vuelto demasiado complejo para el entendimiento humano. Tenemos que reconocer que la posibilidad de una crítica de la discriminación racional es imposible cuando se habla de fake news, por ejemplo. El problema no son las fake news, que siempre han existido, el problema verdadero es lo que está pasando en el cerebro. El cerebro se ha vuelto incapaz de elaborar la complejidad del universo técnico. La velocidad, la intensificación, no permite que el cerebro pueda discernir, redistribuir. Cuando leemos un texto escrito o hablamos con un compañero la velocidad de esta comunicación nos permite discriminar entre bueno y malo, verdadero o falso.

(Franco "Bifo" Berardi) (Entrevista en el Pais)

La ciudad solitaria (3)


A veces, en esta serena y/o terrible soledad imagino otra vida, otra palabra, otra sencillez. Sin el tamiz de la observación o de ser observado, sin buscar nada, sin querer nada mas que el acto gozoso de hablar, las palabras fluyendo sin peso, ingrávidas, sin nada que discutir, ni convencer, ni ser convencido. Sin pensar.
Uyy........ no se si esto es una especie de zen light o que me estoy volviendo "tontusco", de no practicar la palabra, por la edad y sobre todo porque la "lucidez" aunque sea pequeña es muy pesada, mucha sonrisa forzada, mucho quebranto de labios....

Hoy es jueves y a mitad de semana salgo, haciendo mucho ruido para que los buitres, los voluntarios detecta-carroña, de sonrisa eterna, se enteren que sigo vivo........Me voy a la panadería.......... panadera rumana, joven, también muy sonriente, pero esa sonrisa, ya prohibida en nuestro tiempo,  de hembra que se siente guapa...... que los hombres, o lo poco que queda en mi de macho, traducimos como un pavoneo-contoneo seductor. Tras la petición del pan, no me atrevo a darle conversación con el tiempo, pedir alguna magdalena o enredarla con las diferentes variedades de barras y tueste de pan.
¡Que tenga buen día!...................... igualmente
Que penosa esta robotización de la miga de pan. 
Vuelvo a casa, con la penosa sensación de olvidarme algo o a lo mejor de haberme dejado un trozo de vida en la acera....... Hoy estoy algo Pessoano...... pero el sabia ingles. 
(Evaristo Cienpozuelos)

05 marzo 2019

La ciudad solitaria (2)


Mi vida no siempre ha sido un desastre, no me gusta la palabra fracaso, como objetivo no cumplido, como si hubiera que llegar a alguna parte. En algún momento, no recuerdo muy bien cuando, mi apariencia era normal. Hablaba como todo el mundo, contaba chistes machistas para contrarrestar el miedo a lo femenino, movía mi cuerpo en bloque, con tensión, como si no tuviera bordes ni aristas. Siempre me han preocupado los bordes, las fronteras, los matices, los detalles, ese mundo ambiguo, microscópico, difícil de controlar, ese poro que puede hacer hundir el barco. Pero la tensión que genera actuar todo el tiempo sin saber que estas actuando no se puede sostener eternamente. Eso explicaba, sin yo explicarmelo, mis ataques de rabia, mi sensación de estupor interno. "La vida no puede ser esto".

Me he apuntado en el calendario imantado de la nevera los días que tengo que salir para evitar la intrusión de "los Voluntarios". Mueven la cabeza afirmativamente cuando me ven, los reconozco porque son una mezcla de Testigos de Jehova y recolectores de suscripciones a ONG. Siempre sonríen, cosa rara en estos tiempos.

Tengo que coserme o renovar los calcetines, no me gusta el roce de piel desnuda del dedo gordo directamente en el zapato a través del agujero del calcetín. Hoy estoy mejor, algo crecido, parece, sin saber porque, que intento que la mierda de mi vida no me aplaste........... No me gustan las sorpresas.

(Evaristo Cienpozuelos)

20 febrero 2019

La ciudad solitaria (1)



Hipócrita, creo que falta algo, Hipocratico más bien. Mi primer pensamiento, producto de alguna asociación que desconozco. Mi espesura mental al despertar siempre ha sido considerable....... esta metonimia por falta de oxigenación, la sequedad de boca, el dolor de cuello, ...... la rigidez de pies al apoyarlos en el suelo, lentamente, por si acaso la taquicardia. ... Aunque es imposible mi reconciliación con el mundo , el cafe y la bolleria industrial , ese lento suicidio pasando por el aumento de peso, me producen cierto bienestar. Me pesan las zapatillas, cometí un error al comprarlas con suela tan gruesa.

Mientras desayuno en pijama, la casa esta fría al levantarme, pienso en los ritmos del cuerpo, esa gente que por la noche "no vale nada" y a las seis de la mañana canturrean por la casa incapaces de permanecer acostados y otros como yo que no nos acostaríamos pero somos incapaces de levantarnos por la mañana.

Vivo solo, un piso pequeño alquilado,  el final de mi deterioro social, el paso anterior a dormir en un  cajero.Nunca hago planes porque no tengo energía para hacerlos y soy incapaz de cumplirlos. Pongo la radio y engancho en los anuncios la mayoría de veces. Esos anuncios de "cosas" que se pueden hacer o comprar o cambiar, consejos bienintencionados e historias sobre alguien con mucha resiliencia (que me he enterado yo hace poco que no es quedarse callado), la gente no sabe que estamos derrotados de antemano.
No me suelo duchar por ahorrar agua caliente, tengo tendencia a quedarme mucho rato debajo del agradable chorro y eso gasta mucho. Es el único momento en que mi piel esta libre, ya casi no recuerdo la textura de otro cuerpo.

El día no parece muy frío y tengo que atreverme a salir. Llevo cuatro días sin hacerlo y necesito comprar algo de comida. Como poco,  pero poco es mucho para mi en estos tiempos. Ademas desde que han puesto el servicio de vigilancia: "la vejez no es solitaria, ponga un viejo en su vida. Contrate el servicio Voluntarios y vejez", hay que salir o te vienen a sacar. Esto aunque lo parezca, no es que a los ancianos los vayan a volver a llevar a la EXPO a regular el trafico sino que hay Voluntarios en detectar precozmente que algún vecino "no sale" es decir " a lo mejor esta muerto". Las asistentes sociales no nos dejan vivir. En mi casa hay unos vecinos que no salen en días, llevan poco tiempo viviendo juntos y entre Netflix y el sexo no necesitan relacionarse. Pero a estos no les han puesto Voluntarios en alerta, siempre la misma discriminación de genero y de edad. Vale por hoy, que la calle me espera. 
(Evaristo Cienpozuelos) 

12 febrero 2019

Los restos de unos deberes escolares aprendidos y olvidados




Decir es inventar. Sea falso o cierto. No inventamos nada, creemos inventar cuando en realidad nos limitamos a balbucear la lección, los restos de unos deberes escolares aprendidos y olvidados, la vida sin lágrimas, tal como la lloramos. Y a la mierda. (Enrique Vila Matas)...

La historia de mi vida no existe. No hay centro. No hay camino, ni línea. Hay vastos espacios donde se ha hecho creer que había alguien, pero no es verdad, no había nadie (Marguerite Duras).

Mi verdadero miedo consiste en que jamás podré poseerte. Que en el mejor de los casos me veré limitado, como un perro inconscientemente fiel, a besar tu mano que, distraídamente, habrás dejado a mi alcance, lo cual no será, por mi parte, una señal de amor, sino un signo de la desesperación del animal eternamente condenado al mutismo y a la distancia. (Franz Kafka)

El trabajo es la maldición de las clases bebedoras (Oscar Wilde)

11 febrero 2019

Por un sofa silencioso sin pantallas



Esto del camino hacia la nada es, en realidad, una postura nihilista de andar por casa, que es el verdadero nihilismo, ya que la actitud nihilista tomada en serio es una actitud épica, algo contradictorio.

Dada mi tendencia a la indecisión he pensado que el camino hacia la nada es llegar a un punto en el que no tenga que tomar decisiones, sobre nada, sobre absolutamente nada, ni siquiera tenga que tomar la decisión de no tomar decisiones. (esto se va liando)

Me gustaría que fuera algún tiempo antes de morir, no inmediatamente, para disfrutar de la paz, no la paz de los cementerios sino la de los sofás silenciosos.

Ahora todos los sofás van con pantalla o sea que hay una pantalla delante por la que desfila el mundo, ese mundo irreal del que nos quieren convencer constantemente de su autenticidad supongo que para vendernos algún producto u objetivo en la vida o cualquier gadget con el que ocupar nuestro tiempo inútil en el agujero negro en el que vivimos.

Por eso propugno la paz del sofá sin pantalla, sin vecinos ruidosos, sin libros para leer y cultivarse, prohibir los libros que pertenezcan a una saga y que tengan mas de cincuenta paginas.

Por ultimo, antes de morir, me gustaría repetir en publico algunas frases, sin venir a cuento, para llegar al ostracismo social verdadero, ese que provoca que cuando tus amigos o conocidos te vean venir, te sonrían y se cambien de acera.

Frases como:

"El problema no es si hay otra vida después de la muerte, sino antes, con los sueldos que pagan"

"Lo bonito de los niños es el proceso de fabricación"

Después de releer lo anterior creo haber conseguido mi objetivo... no estoy en camino.... ya he llegado a la nada.
(Evaristo Cienpozuelos)


10 febrero 2019

Las maquinas y el tiempo de ocio



"Es falso que las maquinas simplifiquen el trabajo del hombre, mas bien sucede lo contrario: lo carga de obligaciones y lo encadena. Tampoco los seres humanos mejoran sus almas por rodearse de mas artefactos. La técnica es insaciable porque siempre exige mayor desarrollo y mayor cantidad de maquinas.
Enreda a sus siervos en una vorágine que los atrapa para siempre. Es falso que las maquinas proporcionen "tiempo de ocio", solo otorgan descansos momentáneos cronometrados y la angustia de que se terminen."

05 febrero 2019

Lo que ocurre cuando los aburridos se vuelven adictos a la realidad o a un mundo de ficcion interesada


Porque lo que ocurre cuando se pierde el control de la información, cuando los llamados Aburridos, es decir, toda esa parte de la población que vive de la actualidad, que solo respira cuando tiene ante si un caso lo suficientemente morboso, que es por completo adicta a disponer de datos, sean o no fiables, empiezan a disparar rumores en todas direcciones, es que se da pie a las llamadas fake news y a las teorias conspiratorias y estas se traducen en puro canibalismo digital. 


“No me gusta la sociedad que estamos creando. Espero que en el futuro se advierta a los chavales en el colegio sobre los peligros de la exposición a las redes sociales, y a la información que circula por la Red en general”, asegura. También dice que lo más probable es que el 11-s cambiara para siempre el mundo tal y como lo conocemos. 

 “Supongo que la dictadura del presente en la que vivimos nació ese día, cuando el primer avión se estrelló contra las torres”, dice. Se descubrió entonces que podíamos volvernos adictos a la realidad. O a lo que la red global que habíamos construido decidiera qué era la realidad. ¿Vivimos, cada vez más, en un mundo que no existe, en un mundo de ficción interesada


04 febrero 2019

Los idiotas reciben la máxima atención


Hace menos de una década, las posibilidades de la web eran aún una promesa llena de esperanza. Su potencial comercial era un hecho, ya no era difícil ver que iba a transformar para siempre la industria periodística, y las recién nacidas redes sociales parecían capaces de lograr, de una manera bastante perfecta, un viejo sueño ilustrado: conectar a los individuos y permitirles intercambiar afectos e información, con tanta facilidad que el origen el origen de muchos de los conflictos humanos ―la incomunicación, la falta de elementos de juicio, la pervivencia de fronteras que separan y distinguen las experiencias de unos y otros― podría minimizarse.
Además, existía la ilusión de que supusiera el principio del fin de la jerarquía y la autoridad. En la llamada web 2.0, todos participábamos en igualdad de condiciones en un diálogo global. Los gobiernos no debían meterse en él, puesto que uno de los principales fines de la web era controlarlos. Se pensaba incluso ―recordemos el 15M, las primaveras árabes u Occupy Wall Street― que sería posible derrocarlos.
Jaron Lanier (1960) ha participado en el desarrollo de la realidad virtual, trabajado para Microsoft y formado parte del ecosistema de las “start-ups” y los desarrollos tecnológicos estadounidenses. Hasta que sintió que la criatura que había contribuido a crear empezaba a ser exactamente lo contrario de lo que debía: no solo no se había convertido en una especie de paraíso libertario sin intromisión estatal y en una plataforma para el diálogo desinteresado, sino que había caído presa de los intereses de las grandes empresas y adoptado algunas de sus peores expresiones. No se trataba únicamente de la la avaricia, que podía darse por descontada, sino de algo peor: una obsesión, que iba más allá del “marketing” tradicional, por alterar la conducta de los usuarios.
“¿Cómo podemos seguir siendo autónomos en un mundo en el que nos vigilan constantemente y donde nos espolean en uno u otro sentido unos algoritmos manejados por algunas de las empresas más ricas de la historia, que no tienen otra manera de ganar dinero que consiguiendo que les paguen por modificar nuestro comportamiento? Lo que en otra época podría haberse llamado ‘publicidad’ ahora debe entenderse como modificación continua de la conducta a una escala colosal”.

Sin embargo, casi todos parecemos aceptarlo por una razón simple: las redes nos han hecho adictos a la atención; lo que más deseamos es que nos hagan caso. Una vez más, esto no es nuevo, pero su escala ha adoptado proporciones peligrosas: “Sin otra cosa a la que aspirar más que a la atención de los demás, las personas normales suelen transformarse en idiotas, porque los más idiotas reciben la máxima atención. Este sesgo intrínseco favorable a la idiotez marca el funcionamiento de todas las demás partes” de las redes sociales. Cualquiera que dedique algo de su tiempo, aunque sea una pequeña parte, a las redes sociales lo ha experimentado. Quizá no sea muy distinto de otras adicciones: excita nuestro cerebro, pero sabemos que está mal.




03 febrero 2019

El acontecimiento sexual es absolutamente inútil





El acontecimiento sexual, pues, no tiene ningún fin, y no quiere tener ninguno. Pero las cosas más elevadas de nuestra existencia, como el arte, la poesía o la música, no tienen ningún fin visible y tangible y, cuando quieren tenerlo, inmediatamente parecen empobrecidas y despreciadas. Lo mismo ocurre con el acontecimiento sexual, que resulta empobrecido y despreciado cuando se le impone un fin. El acontecimiento sexual es, como todas las cosas más elevadas y resplandecientes de nuestra existencia, en su naturaleza real y en sus momentos más preciosos y felices, absolutamente inútil.
Pienso que, respecto al sexo, no se puede tener una opinión sin equivocarse. De hecho, el sexo no requiere opiniones. Rechaza toda idea de naturaleza abstracta y general. Las ideas no se pueden construir sobre todo, y el sexo es un buen ejemplo de ello.
El sexo es sordo, ciego y mudo, pero aun así, pretende comunicarse. Al ser el sexo ciego, sordo y mudo, está inmerso en la oscuridad y en el silencio, y es estricta propiedad del individuo como muy pocas otras cosas en el mundo. Estricta propiedad del individuo pero sedienta de un prójimo, e infeliz si no lo encuentra. 
En el sexo, la felicidad y el dolor aparecen únicamente cuando hay dos personas frente a frente. Del mismo modo, también el bien y el mal aparecen, en el sexo, cuando hay, frente a frente, dos personas, que pueden hacerse el bien o el mal recíprocamente. En el sexo, todo lo demás es juego, y tal vez no merezca la pena hablar de ello.
Muchas veces, también entre dos personas el sexo es juego. Muchas veces, los dos no sienten nada el uno por el otro y lo que buscan es el entretenimiento. No hay entonces un «acontecimiento sexual», sino de nuevo simplemente un juego, y la unión de los dos es entonces semejante a un partido de tenis, o una partida de ajedrez. Reclamar la libertad sexual, en abstracto, significa invocar la libertad de jugar al tenis o al ajedrez cuando nos apetece. ¿Es algo que se puede reclamar? Sí, pero seguramente no vale la pena armar tanto alboroto. Se desea la libertad de jugar al tenis como se desea cualquier otra libertad.
Nada más acabar de escribir las últimas palabras ya no me parecen tan verdaderas. Entre los juegos sexuales y las partidas de ajedrez o los partidos de tenis hay una diferencia fundamental. En los partidos de tenis solo interviene el cuerpo, en las partidas de ajedrez intervienen la astucia y la inteligencia. Pero en los juegos sexuales siempre interviene de alguna forma nuestra alma. Los vínculos entre el sexo y el alma son inexplicables, pero estrechos, indisolubles y profundos.

De los juegos sexuales no valdría la pena tal vez hablar si ahora no hubieran invadido el mundo. Si han invadido el mundo es porque hoy la gente desea agazaparse en una condición infantil. De los acontecimientos sexuales la gente tiene miedo, porque son dramáticos, están cargados de consecuencias, impregnados de felicidad o de infelicidad. La gente los teme como teme a los dragones. De este dragón que es el sexo, o de esta águila o halcón, han hecho una gallina cacareante, y la tienen aleteando en sus patios. Por lo cual cuando debaten sobre el sexo, parecen hablar de gallinas; se preguntan si recibirán o no los huevos que exigen, si obtendrán su porción de orgasmo, y hablan de eso lo más alto que pueden para no tener miedo. Van a ver películas pornográficas tal y como se va a ver los criaderos de pollos.
Goffredo Parise escribió hace unos días un artículo a propósito de la pornografía. Decía que la pornografía es una forma de conformismo y que de eso proviene su carácter tétrico. Sí, pero su carácter tétrico no solo proviene de eso. Proviene del hecho de que los criaderos de pollos son tétricos. Cuando una película de contenido pornográfico alcanza la esfera del arte, se desvanece inmediatamente el aire sofocante del gallinero e irrumpen los dragones. Se desvanecen los patios y cualquier inmóvil juego de infancia. El arte es adulto, y arrastra consigo el bien y el mal, el dolor y la felicidad, y la realidad.



02 febrero 2019

No existe mas que la realidad de las palabras


La realidad no existe. No existe mas que la realidad de las palabras. Cuando nosotros nacemos, nacemos a las palabras, no al mundo. Las palabras son los soportes sobre los que reposa el mundo; el mundo tal como lo hago existir por las palabras. El mundo en sí no es ni azul, ni amarillo, ni rojo, ni blanco, ni negro, ni alto, ni bajo, ni grande, ni pequeño. Sin embargo, sin esas palabras no podríamos manejarnos en este mundo. Sin palabras todo no sería mas que caos y nuestro ser estaría desestructurado. Me dicen: "Esta mesa es azul"; yo comprendo lo que me dicen, ¿pero qué es lo que yo sé realmente de esta mesa? absolutamente nada.
No podemos vivir mas que porque existen las palabras. No estamos hechos únicamente de carne y sangre, sino por palabras y mas palabras. Pero estas palabras, que son para nosotros la fuente de la vida, están al mismo tiempo en el origen de nuestros sufrimientos. He aquí toda la paradoja de la vida humana.
Las palabras son los sujetos de todas nuestras actividades. Las palabras están en el centros de todos nuestros deseos. El espacio entre el nacimiento y la muerte es a veces tenue, a veces infinito, pero el hombre avanza inexorablemente sobre el camino que le lleva del nacimiento a la muerte. ¿Que es este camino? Del nacimiento nacen las palabras. De las palabras nace la conciencia. De la conciencia nace la existencia. De la existencia nace la oposición. De la oposición nace la contradicción. De la contradicción nace el sufrimiento. Un camino marcado cada instante por las palabras.

Llevamos ya el ‘no lugar’ encima, con nosotros”


Pregunta. “Para ser feliz hay que conocerse, estar atento al presente y ser útil a los demás”, asegura. Pero en estos tiempos egocéntricos, dos de esas premisas no las cumple casi nadie: conocerse a sí mismo y darse a los demás…
"Las tecnologías alteran espacio y tiempo: puedes contactar con alguien en cualquier lugar y circunstancia, cuando relacionarse con el otro necesita dedicar un tiempo y un espacio concretos; es paradójico: las redes sociales están destruyendo las relaciones sociales"
Respuesta. Por eso mi propuesta es modesta; ir ni que sea al bar de debajo de casa es una oportunidad de estar con los otros, puede parecer superficial, pero en cualquier caso es real; todas las propuestas de mi libro están vinculadas al movimiento, al ir hacia otras personas; en esos pequeños momentos nos sentimos existir, con los cinco sentidos; pero hay que saber darse cuenta.

P. Toda su obra, y en este libro también, destaca la importancia de las relaciones sociales, de que nos hacemos y cobramos sentido cuando nos relacionamos con los otros, pero encuestas en EEUU detectan ya que los jóvenes prefieren interactuar en la redes sociales que quedar físicamente. ¿Tenemos miedo a tratarnos cara a cara?
R. Es el gran mal de la redes, que están trastocando la naturaleza misma de la relación humana, alteran espacio y tiempo: puedes contactar con alguien en cualquier lugar y circunstancia, cuando relacionarse con el otro necesita dedicar un tiempo y un espacio concretos; es paradójico: las redes sociales están destruyendo las relaciones sociales; la gente debería detectar que no es suficiente lo que nos dan las redes. Y pasa también que provocan que los efectos de reconocimiento sean sustituidos por los efectos de conocimiento: vemos a un presentador de televisión como si lo conociéramos, pero sólo lo reconocemos; y eso pasa con todo y con todos.
Cada vez hay un número más reducido de personas que están en la vanguardia del saber real y demasiada gente que no sabe…, pero que cree saber

P. Pide en Las pequeñas alegrías recuperar la ilusión de las primeras veces, recuperar películas y libros, lo llama “tener el espíritu de Don Juan”, siempre con la ilusión seductora del primer día… Pero condiciones laborales precarias, ritmos de trabajo y producción cultural masiva no invitan al sosiego de la re visitación…
R. Por eso hablo de “pequeñas felicidades a pesar de todo”; el más alienado puede experimentar esos momentos de existir intensamente que propongo; pero sobre todo debe ser consciente de estarlos viviendo: no son momentos que nos vendrán por azar sino que hemos de saber que se están dando en ese momento, reconocerlos para que puedan permanecer con nosotros; si uno es consciente de ellos también son una promesa de futuro.
P. Incluye en la galería de placeres, el tararear y el silbar
R. Hoy ya no se silba ni se canta; cuando era pequeño, lo oía constantemente en las calles, en las casas; era memoria histórica y nexo generacional, vinculabas el estribillo a algo de tu pasado…En cambio, en cafeterías, centros o instalaciones hoy no paran de sonar radios o hilos musicales; hoy no soportamos el silencio. ¿Miedo de estar con nosotros mismo? No, más bien es el sistema que quiere que estemos inmersos en el ruido, quizá para tenernos más en tensión; no sé; en cambio, el ruido, el volumen hace más difícil la creación; al cantar, tenemos la sensación de crear y de recrear.
P. También sorprende que reivindica la jubilación, generalmente leída como que el sistema ha decidido que ya no le sirves y te aparca…
R. Todo depende de qué hacemos con ella; quizá sea el gran momento de la verdad, de si tomas realmente las riendas del tiempo; hay pocos momentos en la vida que podemos empezar algo y lo hemos elegido nosotros; hacer lo que siempre quisiste: crear, viajar, mudarte, plasmar un sueño…
P. En 1992, al detectar los no lugares, los ubicó en extrarradios, aeropuertos… ¿No tiene la sensación de que se han trasladado ya al centro de las ciudades, todas iguales con las mismas megatiendas, un shopping donde sólo habla la tarjeta de crédito?
R. Yo iría más lejos: hoy se puede decir que el no lugar es el contexto de todo lugar posible. Estamos en el mundo con referencias que son totalmente artificiales, incluso en nuestra casa, el espacio más personal posible: sentados ante la tele, mirando a la vez el móvil, la tableta, con los auriculares… Estamos en un no lugar permanente; esos aparatos nos están colocando permanentemente en un no lugar. Llevamos el no lugar encima, con nosotros...


28 agosto 2017

La anarquia relacional


 Hace relativamente poco me llamaron para ver si me podían hacer una entrevista en un programa de radio para hablar sobre no-monogamias. Bien, en realidad era para hablar de poliamor (evidentemente era el único tipo de no-monogamia que conocían) y fui yo quien intentó generalizar el tema a las no-monogamias. Y es que yo no soy poliamorosa. Intentaré primero introducirme para contextualizarme y contextualizar lo que voy a explicar.

No soy monógama, pero tampoco soy poliamorosa. Me identifico más bien con la anarquía relacional. No entraré en definir ni explicar qué es la anarquía relacional, sino que intentaré explicar qué implica esto para mí en mi vida y cómo construyo mis relaciones. Yo no doy más peso ni importancia por defecto a las relaciones "románticas y/o sexuales"; vaya, lo que normalmente llamamos "relaciones de pareja" o cosas que se puedan parecer. Los grados de importancia que doy a mis relaciones dependen mucho de cada una de ellas, las cosas que comparta o no, etc; pero para mí, porque con una persona no tenga un vínculo romántico ni sexual no hace que lo que comparta con ella tenga menos valor (pueden ser proyectos de muchos tipos, o la convivencia, o proyectos de activismo, de crianza, o simplemente quedar para hablar y filosofar, para dormir juntas y hacernos compañía y compartir afecto emocional y/o físico).


Todas las cosas que comparto con cada relación son para mí de cierta importancia, y las intento tratar con cuidado y valor. Sí que tengo relaciones más importantes que otras, pero no jerarquizo (no pongo normas que afectan directamente a personas que no forman parte de la relación sin que ellas no puedan participar en el proceso de toma de decisiones). No quiere decir que trate a todas de la misma manera, no; cada relación es diferente y tendrá sus tiempos de dedicación, esto dependerá de lo que se comparta, de las personas que formen parte de la relación y de lo que quieran. No tengo ninguna relación con la que comparta todo lo que se suele compartir con una pareja, pero con muchas de mis relaciones comparto algunas cosas que pueden ser "de pareja".

Pero esto no quiere decir que por defecto "sólo tenga amigas", que es lo que suele pensar la gente, porque no creo que la etiqueta "amiga" por defecto lleve en ella el valor que para mí toman las relaciones (solamente hace falta que observemos el "sólo" que suele llevar la palabra "amistad" casi siempre delante, como si de una cosa de menos valor se tratara). Creo que el trato que se tiene con las amigas es bastante poco cuidadoso, sin compromisos (o estos compromisos siempre dependen de los compromisos con parejas, que siempre son más importantes) y sin responsabilidad en la relación; podríamos decir que una amiga es aquella de quien puedes pasar durante meses sin informarle de tu "desaparición", mientras que en una pareja tienes que pasar por todo un ritual de "ruptura" que roza la absurdidad.

Por lo tanto, yo no me muevo en ninguno de estos "polos" o "estados", sino que intento establecer relaciones más conscientes con cada una de las personas importantes que forman parte de mi vida, y con todas valoro la comunicación, los compromisos, los cuidados, y un largo etcétera (todo lo que a menudo sólo está reservado a las parejas en la mayoría de discursos monógamos o poliamorosos).

(Natalia Wuwei Climent)

18 marzo 2017

Las palabras cadaver

 https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi-nd6munLGVq8-HNathu0zvqKw3ElD3-yHNUy1waDhhUQ2-vvgEt16iDsN0AGt7YM8x0Qhej-w-QL3Pm0N-RCu6VnJUGzMu2R36Zs5Zcxsslg_x7Cus6nbLQGuGJHCmT154ihQ/s1600/Natalia+2.jpg

“No creo que los novelistas, y las novelas que escriben, puedan ser útiles a la vida pública. Creo firmemente en su magnífica, maravillosa y libre inutilidad”.

“Mi oficio es escribir historias, cosas inventadas o cosas que recuerdo de mi vida, pero, en cualquier caso, historias, cosas en las que no tiene nada que ver la cultura, sino solo la memoria y la fantasía. Este es mi oficio, y lo haré hasta mi muerte. Estoy muy contenta con este oficio y no lo cambiaría por nada del mundo. Comprendí que era mi oficio hace mucho tiempo. Entre los cinco y los diez años tenía dudas, y a veces imaginaba que podía pintar, a veces que conquistaría países a caballo y otras que inventaría nuevas máquinas muy importantes”.

“Entramos en la edad adulta cuando las palabras que se intercambian los adultos entre sí nos resultan inteligibles; inteligibles pero sin importancia para nosotros”.

“El lenguaje de las palabras-cadáver ha contribuido a crear una distancia insalvable entre el pensamiento vivo de la gente y la sociedad pública”.

Natalia Ginzburg

27 agosto 2016

Tenemos 30 años más de esperanza de vida que antes y todavía no existe una filosofía que dé soporte a este nuevo tiempo



 


Desgraciadamente las ideas juegan ahora un papel menos importante en nuestras sociedades. Lo que se impone es la parte material, y lo lamento mucho. Necesitamos personalidades capaces de ofrecer al mundo una nueva visión, sistema, filosofía, valores que el mundo sigue necesitando. Vivimos una época llena de información, donde todo va más rápido, pero la información no tiene nada que ver con el misterio de la vida humana. Solo ofrece una mirada superficial. La vida es mucho más compleja. O las redes sociales, por cierto, en las que casi todo son banalidades. Lo que a mí me interesa, e intento hacer con mi literatura documental, es hablar del espíritu de los sentimientos del ser humano. Y estos giran, en mi opinión, en torno al amor y la muerte.

Historias de hombres y mujeres que intentan ser felices y explican por qué no logran serlo. Está siendo muy complicado, porque a la gente le cuesta hablar más de sus sentimientos que de los hechos. En Rusia, las personas no consideran que su vida tenga interés. Aún estamos aprendiendo a construir la privacidad. El amor y la muerte son dos grandes misterios de la vida. Por ejemplo, respecto al envejecimiento, resulta que gozamos de 20 a 30 años más de esperanza de vida que antes y todavía no existe una filosofía que dé soporte a este extra, a este nuevo tiempo. Faltan ideas que cubran este nuevo periodo.

(Svetlana Alexievich)

14 abril 2016

Casares y el carterista


(Carlos Casares Mouriño)
.........el relato de aquel viaje a Madrid en coche, cuando se detiene y recoge a un autoestopista. Es un hombre afable y hablan cordialmente, hasta que un guardia de tráfico les da el alto. Han sobrepasado el límite de velocidad y les multa. Casares trata de evitarlo, recurriendo a todos sus recursos, pero el guardia se muestra insensible. Reanudan el viaje, pero la conversación ya ha perdido encanto. Cuando llegan a Madrid, Casares detiene su coche y sale a despedir a su acompañante. Este le agradece su generosidad y le entrega una tarjeta en la que, junto a su nombre, y en el lugar destinado a la profesión, aparece la palabra carterista. Casares se pone nervioso y no puede evitar llevarse la mano a su costado para comprobar si su cartera continúa en el bolsillo. Sí, continúa, pero el gesto no pasa desapercibido a su compañero. Él se da cuenta y trata de disculparse, pero este le dice que no tiene importancia. Es un carterista, como dice la tarjeta, pero jamás habría empleado sus habilidades con alguien como él. Es más, para demostrar que es cierto lo que le dice, quiere hacerle un regalo. Entonces se mete la mano en el bolso y le entrega a Casares, para su sorpresa, la libreta en que el guardia había anotado sus datos para multarlo.
(Juan Tallon)

04 marzo 2016

Pastillas contra la vida

 
(Kjell Askildsen)
“Si uno dejara de albergar esperanzas, se ahorraría un montón de decepciones”

“Tenemos que estar contentos con lo bien que vivimos, dice la gente, la mayoría vive peor. Y luego toman pastillas contra el insomnio. O contra la depresión. O contra la vida”. (Últimas notas de Thomas F. para la humanidad). 

“Todo podía suceder. Y allí estaba, en la acera de enfrente, el viejo profesor Storm, del instituto. «Felix», grité, pero estaba tan poco acostumbrado a usar la voz que no me salió gran cosa. Nos separaba un denso tráfico, y ni él ni yo nos atrevíamos a cruzar la calle, habría sido estúpido perder la vida de pura alegría, cuando me había aguantado sin ella durante tanto tiempo.”