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22 diciembre 2025

Aniversario

 

En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños,
yo era feliz y nadie se había muerto.
En la antigua casa, hasta eso de los cumpleaños era una tradición de siglos,
y la alegría de todos, y la mía, era tan verdadera como cualquier religión.
En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños,
yo tenía esa gran salud que es no entender nada de nada,
ser inteligente en familia
y no abrigar las esperanzas que los otros depositaban en mí.
Cuando llegué a tener esperanzas, ya no sabía tener esperanzas.
Cuando llegué a mirar la vida, había perdido el sentido de la vida.
Sí, el que fui supuestamente para mí mismo,
el que fui por corazón y parentesco,
el que fui en esas veladas de ciudad pequeña,
el que fui por ser amado y ser un niño,
el que fui, ¡ay Dios mío!; El que tan sólo ahora sé que fui…
¡Qué distancia ahora!…
(Ni un eco ya…)
Ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños.
El que soy hoy es como humedad al final del pasillo de la casa,
germinando en las paredes…
El que soy hoy (y la casa de los que me amaron tiembla a través de mis lágrimas),
el que soy hoy es que hayan vendido la casa,
que todos ya estén muertos,
Sobrevivirme a mí mismo como un fósforo apagado…
En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños…
¡Qué amor el mío, como por una persona, por ese tiempo!
Deseo físico del alma de encontrarse allí otra vez,
por un viaje metafísico y carnal,
con una dualidad de yo para mí…
¡Comer ese pasado como un pan para hambre, sin tiempo para retener mantequilla en los dientes!
Lo veo todo con tal nitidez que me ciega para lo que hay aquí…
La mesa puesta con más sillas, con la valija de los mejores dibujos, con más vasos,
el aparador con más cosas –mermeladas, frutas, y lo demás, protegido, en la parte alta–,
las tías viejas, los primos diferentes, y todo era para mí, en ese tiempo en que se celebraba el día de mi cumpleaños…
¡Para, corazón!
¡No pienses! ¡Deja los pensamientos en la cabeza!
¡Dios mío, Dios mío, Dios mío!
Hoy ya no cumplo años.
Duro.
Se me añaden días.
Seré viejo cuando lo esté.
Nada más.
¡Qué rabia no haberme traído el pasado robado en un bolsillo!
¡Ese tiempo en que se celebraba el día de mi cumpleaños! …

(Fernando Pessoa)

12 junio 2024

La añoranza de un orden que nunca existió



Medio continente anhela lo mismo que las monjas. Regresar a una Europa y a un país de fantasía, pero que puedan comprender; donde reine el orden y todos tengamos el mismo color, la misma lengua, la misma fe, los mismos valores, la misma educación y se acabe de una vez este sindiós de géneros y sexos; donde venga la gente que tenga que venir, pero a servir y a trabajar como es debido, donde todos nos juntemos a comer paella, cocido o tortilla, nos gusten los toros, seamos de la selección, hablemos castellano, vayamos a las procesiones en Semana Santa y pongamos el nacimiento en Navidad; donde si algo no nos gusta se pueda prohibir, expulsar, desterrar y, si fuese menester, quemar; como se ha hecho siempre, sin tanta burocracia comunitaria y tanta mandanga.

Las monjas de Belorado nos representan mucho más de lo que pensamos y nos gusta admitir. Y eso sin hablar de sus trufas.

18 marzo 2022

Seth y la nostalgia

 

(El dibujante SETH)

“Me gusta arrastrarme por casa y sentirme melancólico. A menudo me decepciona la cultura contemporánea pero me puedo retirar en mi pequeño mundo y escaparme. Estoy muy agradecido de haber vivido en la era anterior a la penetración de Internet”. Seth cuenta que huye de la conexión constante. Tanto que una de sus actividades favoritas es encerrarse en su estudio y desaparecer. “La Red te grita para mantenerte distraído. Corta tu vida interior al tenerte ocupado todo el tiempo”

"Su filosofía se resume en “un empeño en estar fuera de la era moderna”. No se trata, aclara Seth, de añorar un pasado más feliz. De hecho, está en la mejor época de su vida. Simplemente, todo lo que se cocía “entre los veinte y los sesenta” le atrae mucho más. Y propone un ejemplo singular: “Me gusta cierto formalismo en la ropa y en los modales. Nuestra era es muy informal. Todos parecen obsesionados con la autenticidad, y con que para lograrla sea necesario no hacer esfuerzos. Qué idea más rara, como si cualquier cosa fascinante ocurriera por casualidad”.


"Son tiempos divertidos estos. Yo sí creo que los conservadores han utilizado la nostalgia como arma: es un miedo al cambio lo que lo provoca. Y eso tiene sentido para la gente que no quiere cambiar. Pensar que cualquier tiempo pasado es mejor te reconforta, pero que quede claro: nunca ha habido un tiempo pasado mejor, eso siempre es una ilusión. Todas las generaciones creen que su tiempo o los anteriores han sido mejores. Lo malo para alguien para mí es que la gente confunde mi visión al pasado con tener una opinión conservadora, creen que quiero vivir en 1955. Y no es cierto, mi gusto por el siglo XX tiene que ver con algo más relacionado con la estética. Desde que era joven, me esforzado en expresar lo poco que me gusta el mundo moderno. Y sigue siendo así, odio el mundo moderno, pero no soy tan tonto como para pensar que la década de los 50 fue maravillosa. Todos somos productos de nuestro tiempo y este es mi tiempo. Puedo reaccionar contra esta época, pero sobre todo no quiero vivir en el pasado."









15 marzo 2020

La nostalgia por un pasado que nunca fue

Joke J. Hermsen


La nostalgia significa sentir dolor por una patria que no existe

"La melancolía puede ser inspiradora, pero también peligrosa. Hoy mucha gente se siente amenazada y reacciona con ira si cree que alguien ofende a sus tradiciones, su cultura y su país"

"En nuestra moderna sociedad occidental no existe hoy demasiado espacio para lidiar con la tristeza, las malas noticias, la decepción o el dolor. Lo hemos escondido cada vez más. Decimos que estamos bien y que todo va bien porque no tenemos tiempo para pensar si va mal".

"Mi hipótesis es que la melancolía, como defendían algunos filósofos griegos, es constitutivo de lo humano.Es un sentimiento que nace, por decirlo de algún modo, de la consciencia del discurrir del tiempo y la asunción de que todo, absolutamente todo, perece o perecerá ante nuestros ojos"

"Está en nuestra naturaleza reflexionar sobre el paso del tiempo y, en ocasiones, anhelar algo que ya no tenemos", llámese juventud, pasado, infancia, patria o lo que fuere.

"Somos seres melancólicos por naturaleza pero en tiempos de falta de ataraxia, es decir en tiempos de inquietud, este carácter melancólico se acentúa y está a merced de ser manipulado", explica.

"Una de las peores manifestaciones de la melancolía es la nostalgia. Porque la nostalgia significa sentir dolor por una patria que no existe. Y este dolor reclama un retroceso en el tiempo que puede ser la génesis del fanatismo", reflexiona. Según Hannah Arendt hay que tener cuidado cuando un líder político azuza la nostalgia en lugar de hablar de futuro, en lugar de ofrecer esperanza. Hablar de 'vuelta a los orígenes' siempre puede terminar en fanatismo y totalitarismo".

El arte de tener tiempo para el arte

"Cada día que pasa, toma fuerza la nostalgia de un pasado glorioso que nunca existió realmente, pero que junto con el miedo al futuro, resulta una atractiva forma de fe. Hay que combatir esto con las herramientas que podamos".

"Parece que no tenemos tiempo de enfrentar la melancolía, de extraer algo positivo de ella. Porque para esto necesitamos un análisis pausado de nuestra situación, y el pensamiento neoliberal ha impuesto en nosotros una cultura del rendimiento perpetuo que destierra el tiempo de este análisis".

"Deberíamos tomarnos muy en serio el arte, la música, el cine, la lectura... la cultura en general. Porque son herramientas con las que los seres humanos se narran y mediante ellas nos enfrentamos a visiones distintas de nuestra realidad. A través de las cuales abrazamos la pluralidad y la multiculturalidad como genes mismos de una sociedad democrática".

"Arendt ya nos dijo que el totalitarismo es el acta de defunción de la pluralidad".

(Joke J. Hermsen: La melancolía en tiempos de incertidumbre)

03 noviembre 2009

El aumento de la nostalgia y el respeto

..Lo que viene es "un aumento de la nostalgia", mayor culto a la persona ("volver a ella, las empresas formadas por las personas, el ángel caído que ha de levantarse") y ¡el respeto!: "Es algo que ha impulsado el medio ambiente pero ahora aplicado a la diversidad social; veremos si llega hasta los padres o profesores". (Daniel Cordoba Mendiola)

12 octubre 2007

El lugar de la nostalgia

"Podría ser verdad que observamos el mundo a través de unas historias y unas imágenes impuestas de partida. Es probable que salgamos de viaje, en busca de las ciudades o los paisajes, atrapados en el magnetismo de sus nombres y en las rememoraciones que estos despiertan. De cada ciudad o cada paisaje, sobre todo de aquellos que aun no han sido nombrados, el viajero guarda un relato heredado y otro personal: llega hasta allí prendido casi siempre de un mito. Las ciudades y los paisajes son, al fin, textos y no espacios físicos. El espacio físico donde el viajero cree moverse es solo una apariencia: el visitante tiene la impresión de pasear por las calles o andar por las tierras heladas, pero lo hace solo, o al menos un poco, por el relato que llevaba consigo, por el texto a priori. Los paisajes como las ciudades son narraciones, el lugar de la nostalgia en el cual se dibuja solo la divergencia entre el anhelo que se arrastra y la realidad que se encuentra." (Estrella de Diego)

03 agosto 2007

La nostalgia y el descongelado

De vez en cuando es bueno
ser consciente
de que hoy
de que ahora
estamos fabricando
las nostalgias
que descongelarán
algún futuro
(Mario Benedetti)

21 junio 2007

Nostalgia

Nunca he sentido nostalgia de la infancia; nunca he sentido nostalgia de nada. Soy, por índole y en el sentido literal de la palabra, futurista [..]. Tengo del pasado tan solo la nostalgia de personas idas a las que he amado; pero no es una nostalgia del tiempo en que las amé, sino de ellas; las querría vivas hoy, y con la edad que tendrían si hasta hoy hubiesen vivido. (Fernando Pessoa)