
Amanece de acero
el lunes salpicado,
aliento humedecido.
Desgasta la terraza
el rencor escurrido,
bayeta de silencio.
Una grúa bosteza
envasada al vacío.
Presagio el veredicto
del olvido
en sí mayor,
en un no sostenido.
(M. Jaén.)
Desaparecen bajo sus
suelas desgastadas
los peldaños de vida
que soñó luminosa,
hilos de colores
se le escaparon
a punto estuvo de
hundir en ellos los
ojos para olerlos.
Desciende al sótano,
hiede la resignación.
y el fracaso se cotiza
crudo como barril
de Brent a 60 dólares.
(Merche Jaén)