Mostrando entradas con la etiqueta Szymborska. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Szymborska. Mostrar todas las entradas

02 mayo 2011

Nubes



Con la descripción de las nubes debería darme mucha prisa, después de una milésima de segundo dejan de ser ésas y empiezan a ser otras. Es propio de ellas no repetirse nunca en formas, matices, posturas y orden. Sin la carga de ningún recuerdo se elevan sin problemas sobre los hechos ¡De qué van a ser testigos!, en un segundo se disipan en todas direcciones. En comparación con las nubes la vida parece tener los pies sobre la tierra, se diría que es inmutable y prácticamente eterna. Frente a las nubes hasta una piedra parece un hermano en el que se puede confiar y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas. Que exista la gente si quiere, y después que se muera uno tras otro, poco les importan a las nubes esas cosas tan extrañas. Sobre toda Tu vida y también la mía, aún incompleta, desfilan pomposas igual que desfilaban. No tienen la obligación de morir con nosotros. No necesitan ser vistas para poder pasar.

(Wislawa Szymborska)

10 febrero 2011

Amor a primera vista



Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad, 
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿Qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado? 

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono
pero conozco su respuesta.

No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo 
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada 
para convertirse en su destino, 
que los acercaba y alejaba, 
que se interponía en su camino 
y que conteniendo la risa 
se apartaba a un lado. 

Hubo signos, señales, 
pero qué hacer si no eran comprensibles. 
¿No habrá revoloteado 
una hoja de un hombro a otro 
hace tres años 
o incluso el último martes? 

Hubo algo perdido y encontrado. 
Quién sabe si alguna pelota 
en los matorrales de la infancia. 

Hubo picaportes y timbres 
en los que un tacto 
se sobrepuso a otro tacto. 

Maletas, una junto a otra, en una consigna. 
Quizá una cierta noche el mismo sueño 
desaparecido inmediatamente después de despertar. 

Todo principio 
no es mas que una continuación, 
y el libro de los acontecimientos 
se encuentra siempre abierto a la mitad.

(Wislava Szymborska)

18 diciembre 2010

Agradecimiento

Debo mucho a quienes no amo. El alivio con que acepto que son más queridos por otro. La alegría de no ser yo el lobo de sus ovejas. Estoy en paz con ellos y en libertad con ellos, y eso el amor ni puede darlo ni sabe tomarlo. No los espero en un ir y venir de la ventana a la puerta. Paciente casi como un reloj de sol entiendo lo que el amor no entiende; perdono lo que el amor jamás perdonaría. Desde el encuentro hasta la carta no pasa una eternidad, sino simplemente unos días o semanas. Los viajes con ellos siempre son un éxito, los conciertos son escuchados, las catedrales visitadas, los paisajes nítidos. Y cuando nos separan lejanos países son países bien conocidos en los mapas. Es gracias a ellos que yo vivo en tres dimensiones, en un espacio no-lírico y no-retórico, con un horizonte real por lo móvil. Ni siquiera imaginan cuánto hay en sus manos vacías. "No les debo nada", diría el amor sobre este tema abierto.

(Wislawa Szymborska)

13 diciembre 2010

Inesperado encuentro

Somos muy amables el uno con el otro, decimos que es bonito encontrarse después de tantos años. Nuestros tigres beben leche. Nuestros azores van a pie. Nuestros tiburones se ahogan en el agua. Nuestros lobos bostezan ante una jaula vacía. Nuestras víboras se han sacudido los relámpagos, los monos la inspiración, los pavos reales las plumas. ¡Cuánto hace que dejaron nuestros cabellos los murciélagos! Callamos sin acabar la frase, sonriendo sin remedio. Nuestras personas no saben cómo hablarse.

(Wislawa Szymborska)

10 diciembre 2010

No sé




..... Cualquier saber que no provoca nuevas preguntas se convierte muy pronto en algo muerto, pierde la temperatura que propicia la vida.

Por eso tengo en tal alta estima dos pequeñas palabras: "no sé". Pequeñas pero con potentes alas. Que nos ensanchan los horizontes hacia territorios que se sitúan dentro de nosotros mismos y hacia extensiones en las que cuelga nuestra menguada tierra.

(Wislawa Szymborska)


10 diciembre 2009

El tranquilizante


Soy un tranquilizante.
Eficaz en el hogar y
efectivo también en la oficina,
me siento en los exámenes
y me levanto en los tribunales.

Esmeradamente arreglo artefactos rotos-solo tómame,
disuélveme bajo de tu lengua,
solo trágame,
solo bébeme con un poco de agua.

Yo sé que hacer con la mala suerte,
cómo echar abajo una mala nueva,
aminorar la injusticia,
iluminar la falta de Dios,
elegir un sombrero para la viuda.

Qué esperas,
confía en la compasión química.

Eres joven aún,
deberías resolver tu situación de alguna manera.
¿Quién dijo
que la vida has de afrontarla con valentía?

Devuélveme a tu abismo,
que lo llenaré con el sueño,
me estarás agradecido
por el aterrizaje en cuatro patas.

Véndeme tu alma,
no encontrarás otro comprador.

No hay otro diablo.

(Wislawa Szymborska)

El primer amor


Dicen,
que el primer amor es el más importante.
Eso es muy romántico
pero no en mi caso.

Algo sucedía entre nosotros pero a la vez no,
ocurrió y acabó.

No se estremecen mis manos
con el encuentro de pequeños recuerdos,
un rollo de cartas enlazadas con una cuerda
—ni siquiera con una cinta.

Nuestro único encuentro luego de muchos años
es una conversación en dos sillas
alrededor de una gélida mesita.

Otros amores
respiran profundamente en mí.
A este le falta el aliento para poder suspirar.
Sin embargo, es así como se
consigue lo que otros todavía:
olvidarlo,
ni siquiera soñarlo,
me acostumbré a la muerte.

(Wislawa Szymborska)