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05 octubre 2026

Pessoa y las cartas de amor ridiculas

(Fernando Pessoa)


Todas las cartas de amor son ridículas.

No serían cartas de amor si no fuesen ridículas.
 
También escribí en mis tiempos cartas de amor, como las demás, ridículas. 

Las cartas de amor, si hay amor, tienen que ser ridículas. 

Pero, al final, sólo las criaturas que nunca han escrito cartas de amor son las que son ridículas. 

Quién volviera al tiempo en que escribía sin darme cuenta cartas de amor ridículas. 

La verdad es que hoy mis recuedos de aquellas cartas de amor son los que son ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas, igual que los sentimientos esdrújulos, son naturalmente ridículas.)

(Fernando Pessoa: del heteronimo Alvaro de Campos)


22 diciembre 2025

Aniversario

 

En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños,
yo era feliz y nadie se había muerto.
En la antigua casa, hasta eso de los cumpleaños era una tradición de siglos,
y la alegría de todos, y la mía, era tan verdadera como cualquier religión.
En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños,
yo tenía esa gran salud que es no entender nada de nada,
ser inteligente en familia
y no abrigar las esperanzas que los otros depositaban en mí.
Cuando llegué a tener esperanzas, ya no sabía tener esperanzas.
Cuando llegué a mirar la vida, había perdido el sentido de la vida.
Sí, el que fui supuestamente para mí mismo,
el que fui por corazón y parentesco,
el que fui en esas veladas de ciudad pequeña,
el que fui por ser amado y ser un niño,
el que fui, ¡ay Dios mío!; El que tan sólo ahora sé que fui…
¡Qué distancia ahora!…
(Ni un eco ya…)
Ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños.
El que soy hoy es como humedad al final del pasillo de la casa,
germinando en las paredes…
El que soy hoy (y la casa de los que me amaron tiembla a través de mis lágrimas),
el que soy hoy es que hayan vendido la casa,
que todos ya estén muertos,
Sobrevivirme a mí mismo como un fósforo apagado…
En ese tiempo en que se celebraba mi cumpleaños…
¡Qué amor el mío, como por una persona, por ese tiempo!
Deseo físico del alma de encontrarse allí otra vez,
por un viaje metafísico y carnal,
con una dualidad de yo para mí…
¡Comer ese pasado como un pan para hambre, sin tiempo para retener mantequilla en los dientes!
Lo veo todo con tal nitidez que me ciega para lo que hay aquí…
La mesa puesta con más sillas, con la valija de los mejores dibujos, con más vasos,
el aparador con más cosas –mermeladas, frutas, y lo demás, protegido, en la parte alta–,
las tías viejas, los primos diferentes, y todo era para mí, en ese tiempo en que se celebraba el día de mi cumpleaños…
¡Para, corazón!
¡No pienses! ¡Deja los pensamientos en la cabeza!
¡Dios mío, Dios mío, Dios mío!
Hoy ya no cumplo años.
Duro.
Se me añaden días.
Seré viejo cuando lo esté.
Nada más.
¡Qué rabia no haberme traído el pasado robado en un bolsillo!
¡Ese tiempo en que se celebraba el día de mi cumpleaños! …

(Fernando Pessoa)

11 diciembre 2022

Pessoa, el amor romántico y la desilusión

(Fernando Pessoa. Cuadro de Joao Beja)

"Pero así es toda la vida; así, por lo menos, es ese sistema de vida particular al que, en general, se llama civilización. La civilización consiste en dar a algo un nombre que no le compete, y después soñar sobre el resultado. Y, realmente, el nombre falso y el sueño verdadero crean una nueva realidad. El objeto se vuelve realmente otro. Manufacturamos ideales. La materia prima sigue siendo la misma, pero la forma, que el arte le ha dado, la aleja de continuar siendo efectivamente la misma. Una mesa de pino es pino pero también es mesa. Nos sentamos a la mesa y no al pino. Un amor es un instinto sexual, pero no amamos con el instinto sexual, sino con la presuposición de otro sentimiento. Y esa presuposición es ya, en efecto, otro sentimiento".

"La vida perjudica a la expresión de la vida. Si yo viviese un gran amor, nunca lo podría contar."

"Todo hombre de hoy en quien la estatura moral y el relieve intelectual no sean de pigmeo o de paleto, ama, cuando ama, con amor romántico. El amor romántico es un producto extremo de siglos sobre siglos de influencia cristiana; y, tanto cuanto a su substancia, como cuanto a la secuencia de su desarrollo, puede ser dado a conocer a quien no lo perciba comparándolo con una veste, o traje, que el alma o la imaginación fabricasen para vestir con él a las criaturas, que acaso parezca, y el espíritu crea, que les cae bien.
Pero todo traje, como no es eterno, dura tanto cuanto dura; y en breve, bajo la veste del ideal que formamos, que se deshace, surge el cuerpo real de la persona humana, en quien lo vestimos.
El amor romántico, por lo tanto, es un camino de desilusión. Sólo no lo es cuando la desilusión, aceptada desde el principio, decide variar de ideal, tejer constantemente, en los talleres del alma, nuevos trajes con que constantemente se renueve el aspecto de la criatura por ellos vestida."
(Extractos del Libro del Desasosiego de Fernando Pessoa)

06 enero 2011

El amor romantico y la imaginación

Todo hombre de hoy en quien la estatura moral y el relieve intelectual no sean de pigmeo o de paleto, ama, cuando ama, con amor romántico. El amor romántico es un producto extremo de siglos sobre siglos de influencia cristiana; y, tanto cuanto a su substancia, como cuanto a la secuencia de su desarrollo, puede ser dado a conocer a quien no lo perciba comparándolo con una veste, o traje, que el alma o la imaginación fabricasen para vestir con él a las criaturas, que acaso parezca, y el espíritu crea, que les cae bien.

Pero, todo traje, como no es eterno, dura tanto cuanto dura; y en breve, bajo la veste del ideal que formamos, que se deshace, surge el cuerpo real de la persona humana, en quien lo vestimos.

El amor romántico, por lo tanto, es un camino de desilusión. Sólo no lo es cuando la desilusión, aceptada desde el principio, decide variar de ideal, tejer constantemente, en los talleres del alma, nuevos trajes con que constantemente se renueve el aspecto de la criatura por ellos vestida.

(Fernando Pessoa:Libro del desasosiego)

15 diciembre 2010

La Mascara

Cuando me quise quitar la máscara la tenía pegada a la cara.
Cuando me la quité y me vi al espejo ya había envejecido.

01 mayo 2009

Nada

No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Esto aparte, tengo en mí todos los sueños (Fernando Pessoa)

28 abril 2009

Insinceridad

Llamo insinceras a las cosas hechas para sorprender, y también a las cosas que no contienen una idea metafísica fundamental , esto es, por donde no pasa, aunque sea como un viento, una noción de la gravedad y del misterio de la Vida. Por eso es serio todo lo que he escrito bajo los nombres de Caeiro, Reis, Álvaro de Campos. Puse en los tres un profundo concepto de la vida, distinto en cada uno, pero en todos gravemente atento a la importancia misteriosa de existir. (Fernando Pessoa)

15 marzo 2009

Lo que se ha perdido


Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido,
lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error,
lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos,
amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado;
lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos;
lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción;
y el mar en todo, llegando allá, rumoroso y fresco,
del gran fondo de toda la noche, a agitarse fino en la playa,
en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar
(Fernando Pessoa)

24 junio 2007

Leer a Dickens

..leer a Dickens es proporcionarse uno mismo una visión mística, sin nada que ver con la visión cristiana del mundo. Es la antigua alegría báquica de poseer el mundo, aunque sea fugazmente, de experimentar la coexistencia y la plenitud humanas (Fernando Pessoa)

Mi manera de estar solo

No tengo ambiciones ni deseos Ser poeta no es una ambición mía. Es mi manera de estar solo. (Fernando Pessoa:Alberto Caeiro)

21 junio 2007

Nostalgia

Nunca he sentido nostalgia de la infancia; nunca he sentido nostalgia de nada. Soy, por índole y en el sentido literal de la palabra, futurista [..]. Tengo del pasado tan solo la nostalgia de personas idas a las que he amado; pero no es una nostalgia del tiempo en que las amé, sino de ellas; las querría vivas hoy, y con la edad que tendrían si hasta hoy hubiesen vivido. (Fernando Pessoa)

Vestí un dominó equivocado

Viví, estudié, amé y hasta creí, y hoy no hay mendigo al que no envidie sólo porque él no es yo. A cada uno miro los andrajos y las llagas y la mentira y pienso: tal vez nunca hayas vivido ni estudiado ni amado ni creído (porque es posible hacer la realidad de todo eso sin hacer nada de eso); tal vez hayas existido sólo como la lagartija a la que cortan la cola y es cola removiéndose más acá de la lagartija. Hice de mí lo que no supe y lo que pude hacer de mí no lo hice. Vestí un dominó equivocado. Me conocieron enseguida como quien no era, y no lo desmentí, y me perdí Cuando me quise quitar la máscara la tenía pegada a la cara. Cuando me la quité y me vi al espejo ya había envejecido. Borracho, no sabía ya vestir el dominó que no me había quitado. Arrojé la máscara y dormí en el guardarropa como un perro al que tolera la gerencia por ser inofensivo. (Fernando Pessoa)

19 marzo 2006

Mi pasado se hace otro

"Y luego todo mi pasado se hace otro y lloro una vida muerta que llevo conmigo y que no viví nunca." (F. Pessoa)

Somos cuentos contando cuentos, nada.

(Fernando Pessoa)

"No quiero de la vida otra cosa, sino sentirla perderse en esas tardes imprevistas, en el bullicio de los niños ajenos que juegan en las plazas, más allá de las altas copas de los árboles, por el viejo cielo donde las estrellas vuelven a brillar. Nada queda de nada. Nada somos...Leyes hechas, estatuas vistas, odas acabadas...Somos cuentos contando cuentos, nada." (F. Pessoa)