13 mayo 2009

El tiempo y la vejez (II)

"Si se quiere rastrear el tiempo hay que ceder al desorden...."

"Para quien vive al día, el tiempo no constituye nunca un problema personal, o bien solo hasta el momento del ¡ oh-qué-rápido-ha-pasado-el tiempo !"

"Lo que creen los jóvenes que es el tiempo, se les revela bajo forma de impaciente espera del mañana y de cuanto les corresponde por derecho según el curso de la vida y de la muerte.

El tiempo para ellos es algo que naturalmente se mueve en el espacio, que sobrevendrá, que pasará a formar parte de su vida y de ellos mismos.

El anciano, la persona que envejece, por contra, experimenta el futuro a diario como negación de la espacialidad y por tanto de cualquier eficiencia.

El futuro, podemos decir, no es tiempo, sino mas bien mundo y espacio.

Ser viejo o incluso tan solo percibir que se envejece, significa poseer el tiempo en el cuerpo y en eso que concisamente podemos denominar alma. Ser joven equivale a lanzar el cuerpo en el tiempo, que no es tiempo, sino vida, mundo, espacio."

(Jean Amery)

12 mayo 2009

El tiempo y la vejez (I)



"Tuve que ir abandonando las esperanzas que la persona que envejece evoca constantemente, tuve asimismo que ir restando fuerzas al consuelo. Todos los consejos que acostumbra a recibir la persona que envejece sobre como aceptar la decadencia, o incluso atribuir a esta valores, nobleza de la resignación, sabiduría del ocaso, paz tardía se presentaba ante mí como un engaño infame contra el cual debía protestar en cada linea".

"En realidad todo era un poco peor de lo que yo había previsto......."

"El tiempo es la forma del sentido interno, o sea de nuestra propia observación de nosotros mismos y de nuestra condición............"

"Reencontramos el tiempo en el envejecer....."

(Jean Amery)

11 mayo 2009

La autoayuda y el deber


Lo peor de los libros de autoayuda es que a veces funcionan.
Este deber de ser felices que la Constitución Norteamericana nos ha dejado como lastre a la humanidad entera.

10 mayo 2009

La Televisión vacia

El silencio está expulsado de las pantallas, expulsado de la comunicación. Las imágenes mediáticas (y los textos mediáticos son como las imágenes) no callan jamás: imágenes y mensajes deben sucederse sin discontinuidad. Ahora bien, el silencio es precisamente este síncope en el circuito, esta ligera catástrofe, este lapsus que, en la televisión por ejemplo, se vuelve altamente significativo- ruptura cargada a la vez de angustia y de júbilo-, al sancionar que toda comunicación sólo es en el fondo un guión forzado, una ficción ininterrumpida que nos libera del vacío, el de la pantalla, pero también del de nuestra pantalla mental, cuyas imágenes acechamos,con la misma fascinación. La imagen del hombre sentado, y contemplando, un día de huelga, su pantalla de televisión vacía, será algún día una de las más hermosas imágenes de la antropología del siglo XX . (Jean Baudrillard)

09 mayo 2009

Ahora a buscar la vida

Ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios
ya comprendo la verdad
ahora
a buscar la vida (Alejandra Pizarnik)

Tienes que cambiar, no puedes seguir así

Me lo han dicho bien claro, tienes que cambiar, no puedes seguir así. Claro, es fácil de decir, cambiar, ¿en que? y seguir así, ¿Cómo?, si no se ni como estoy, pero los expertos y parte de mi familia y amigos lo repiten constantemente. Yo quiero cambiar, ser un poco menos infeliz, aunque en realidad de esto no tiene la culpa nadie, solo uno y sus expectativas, ya dicen que para ser feliz hay que reducir expectativas, aunque con los tiempos que corren y la edad que tengo se reducen solas. Bueno, vamos a parar y a reflexionar nuevamente, tengo que cambiar, enfocar mi vida de otra manera, pero sin cambiar nada, ni trabajo ni familia ni nada solo cambiar el enfoque, o sea cambiarlo todo para que nada cambie, ¡no se si vale la pena el esfuerzo!. Creo que esta reflexión ha comenzado mal, seamos positivos tipo ¿quien se ha comido mi queso?, debo cambiar, ser menos critico, pero a ratos, porque mi mujer dice que no le gusta que sea tan sometido, le gusta mi rebeldía, o la confunde con la pasión, no se, la verdad es que cada vez me aclaro menos. Debo ser critico y rebelde pero con un horario definido, a ratos, ¿escasos? Habrá que concretarlo. Debo ser calmado y frío pero apasionado a ratos, no demasiados que suena a acoso sexual, pero ¿cuantos ratos?. En cuanto a la escucha y la palabra debo escuchar casi constantemente y hablar poco, lo suficiente para que los demás no se sientan mal con mi silencio pero lo mínimo para que los demás no se sientan avasallados con mi palabra. No debo contar muchos chistes, porque no dejo que se cree un ambiente diferente y sobre todo no debo esperar que nadie me diga que me quiere, debo saberlo y lo averiguare sobre todo el día que me vaya o me muera que es cuando a uno le suelen decir lo mucho que lo quieren y lo mucho que lo necesitan, aunque ¡ para lo que sirve entonces!. Debo ordenar desordenadamente la ropa, ser creativamente previsible, no ser demasiado listo, que te has creído?, ni ser demasiado tonto, ¡que no escuchas! Menos mal que han creado en estos tiempos de paro y crisis una escuela de pastoreo en la zona donde Napoleón perdió el catalejo y parece que las ovejas solo dan sustos cuando paren. (Evaristo Cienpozuelos)

07 mayo 2009

El tiempo circular

Viví en un lugar con pocas estaciones y cuando llegaba septiembre, aunque hacía un calor impresionante, necesitaba ese otro abrigo íntimo que sólo puede proporcionar una chaqueta a tiempo.
Años antes, leyendo a Octavio Paz , había localizado el hueco que nos deja la perdida de los ritos cíclicos, y también entendí que, el vértigo es, sobre todo, imaginar el tiempo como una línea recta sobre la que corremos.
Lo más importante siempre se olvida y una y otra vez volví a saber de los horrores del hacer progresivo; del desorden inherente a la acumulación y lo estúpido de las carreras ¡La levadura de minucias que nos invade cuando pensamos que se puede llegar a otro sitio y antes siguiendo una línea recta!
Ahora tengo unos pocos mojones para marcar un tiempo circular, estacional, uno de los más importantes es ir a estrenar la primavera entre las dunas de Punta Umbría, a Edita, ese encuentro al que tan bien le cuadra mi etiqueta para todo: repetición y diferencia.

06 mayo 2009

Fervores a plazo fijo


Después de todo qué complicado es el amor breve
y en cambio qué sencillo el largo amor
digamos que éste no precisa barricadas
contra el tiempo ni contra el destiempo
ni se enreda en fervores a plazo fijo
el amor breve aún en aquellos tramos
en que ignora su proverbial urgencia
siempre guarda o esconde o disimula
semiadioses que anuncian la invasión del olvido
en cambio el largo amor no tiene cismas
ni soluciones de continuidad
más bien continuidad de soluciones
(Mario Benedetti)

05 mayo 2009

Las series y el orgasmo



Las películas están construidas como el orgasmo masculino, que todo esta dirigido a un climax final. ¿Podríamos entender entonces las teleseries como algo cercano al orgasmo femenino?. Desde luego, el ritmo cambia constantemente y puedes controlar su duración.

(Diablo Cody)

04 mayo 2009

Las muchachas y las esquinas

¿Que tienen para Vd. las mujeres desconocidas?:
Es una gran ilusión, un gran hálito vital que tiene que ver con los destinos no vividos. Me atrevo a hablar de unos fantasmas femeninos que gravitan en muchos hombres y que tienen que ver con las vidas potenciales, los destinos.
Cuando uno toma una elección sobre ella gravita toda la fuerza y la melancolía de las elecciones no tomadas.
Creo que muchísimos hombres con vidas familiares ejemplares, tienen siempre el recuerdo imborrable de alguna muchacha en el momento de cruzar una esquina y el sentimiento de una perdida, de que ahí podría haber algo más que una ilusión.
(Jose Luis Guerin)

03 mayo 2009

Ya no será


Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.

(Idea Vilariño)

02 mayo 2009

El arte es como el amor

(Los novios: Antonio López)
El arte es como el amor: uno camina en la penumbra, en la oscuridad.
(Antonio López) 

01 mayo 2009

Nada

No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Esto aparte, tengo en mí todos los sueños (Fernando Pessoa)

30 abril 2009

La metafora del Jardinero

La metáfora del jardinero de Zygmunt Bauman hace referencia a la contraposición entre culturas cultivadas, producidas, dirigidas y diseñadas por una parte y las culturas silvestres o “naturales” por otra. En la primera prima la noción de la necesidad de un poder que ejerza un diseño artificial, ya que el jardín en que la sociedad se ha convertido no tiene los recursos necesarios para su propio sustento y autorreproducción por lo que es dependiente de este poder. En las culturas silvestres, en cambio, los recursos de autorreproducción están en la propia sociedad y en sus lazos comunitarios, allí que le permitía saber cuales eran las malas hierbas, las malezas, y como eliminarlas. Dichas malezas que crecen en las periferias de la sociedad serán los pobres leídos como clases peligrosas sobre los cuales se aplican y recaen las fuerzas del poder pastoral, al decir foulcaultiano, aunque Bauman, de un modo más inquietante, ha señalado que la realización completa del estado jardinero se encuentra en el estado totalitario propio del siglo XX, que encuentra sus malezas ya sea en el judío o en cualquier sujeto posible del genocidio. En ultima instancia el genocidio sería la máxima concreción de la jardinería social, la depuración de las malezas en función de la concreción de una imagen de lo que el jardín debe ser. Nótese que esta metáfora se afirma en la noción de biopoder, y sus técnicas anatomopolíticas y biopolíticas, de Michel Foucault.

29 abril 2009

Estar solos juntos

Están juntos porque están separados. Llaman amor a esa mutua adhesión a su respectiva independencia. Eso les rejuvenece, les hace parecer adolescentes, casi infantiles. ¿Qué quieren? Estar solos juntos. Jugar solos juntos y a veces pasarse la pelota, como para demostrarse que no existe tristeza en esa soledad. (Julia Kristeva)

28 abril 2009

Insinceridad

Llamo insinceras a las cosas hechas para sorprender, y también a las cosas que no contienen una idea metafísica fundamental , esto es, por donde no pasa, aunque sea como un viento, una noción de la gravedad y del misterio de la Vida. Por eso es serio todo lo que he escrito bajo los nombres de Caeiro, Reis, Álvaro de Campos. Puse en los tres un profundo concepto de la vida, distinto en cada uno, pero en todos gravemente atento a la importancia misteriosa de existir. (Fernando Pessoa)

27 abril 2009

La vida y la novela

Lo único que nos queda ante esta irremediable derrota que llamamos vida es intentar comprenderla. Esta es la razón de ser del arte de la novela (Milan Kundera)

26 abril 2009

De niña-mujer a persona


Conocí una persona que solía decir: “Tuve una infancia totalmente feliz. Adoré a mis padres. Me encantaba mi hermano. Teníamos mucho dinero. Me encantaba ir a la escuela. Me casé joven, adoré a mi marido” —cosas así. Pero luego, su esposo murió repentinamente. Y de ser una encantadora niña-mujer, se convirtió en una persona. Así que usé todas estas cosas para formar un solo personaje.
Es sorprendente lo que descubres sobre ti misma cuando escribes en primera persona sobre alguien muy diferente a ti.
(Doris Lessing)

25 abril 2009

Te quiero solamente, sin historia

Fotografia de Cartier Bresson


Te quiero solamente, sin historia 
Sin familia y sin amigos de la infancia 
Sin que nadie te recuerde como eras 
Y nadie sepa como fingirás mañana 

 Te quiero solamente, sin deberes 
 Sin que tengas que fingir lo que no sientes
 Sin nostalgias de pasados sentimientos 
 Sin que tengas que fingir lo que ya sientes 

 Te quiero solamente , sin quererte 
 Solo soy sentimental en mis ideas
 Pues tu cuerpo tan esquivo no se atreve 
 A abandonar el goce solitario de la mente

 Mente pulcra 
 Sin sudor, mojada 
 Que te deja sentir sin arriesgar apenas
 Y mantiene la nausea cotidiana controlada

 Mas yo te quiero doblada, jadeante , sudorosa
 Tensa , sin el goce apalabrado
 Entregada y tan buscona del placer negado
 Que te estalle el llanto, a la vez, 
 que el placer ya consumado

 (Rafael  Cid)

El adentro, el afuera y el amor

"El mundo está en mi cabeza. Mi cuerpo está en el mundo". Hoy sigo pensando que es así como vivimos nuestras vidas. Nuestro cuerpo va por el mundo a la deriva, flotando en algo grande, mucho más grande que él, y al mismo tiempo todos estamos aislados, encerrados en nosotros mismos, viviendo una vida puramente interna. Creo que en gran medida escribo sobre eso, sobre esa separación entre el adentro y el afuera, y sobre cómo la gente enfrenta o evita el abismo que hay en medio. Hay ciertas experiencias que logran acercarlos bastante. No quiero ponerme sentimental, pero creo que el amor es una de ellas. En el amor estamos a la vez adentro y afuera de nosotros mismos; vivimos para y por otra persona, y algo nos empuja a formar parte de lo que nos rodea. Pero comprometerse profundamente con una idea o una causa puede producir el mismo efecto.
(Paul Auster)

24 abril 2009

La rebelión y la memoria


La amnesia es para Freud una rebelión, porque se trata de reencontrar el pasado para cambiar el destino. El concepto de rebelión tal como Freud lo entiende consiste en insistir sobre la posibilidad de volver atrás para renacer. En la palabra rebelión esta contenida la idea de renacimiento.
Yo lo busco de diversas formas, sobre todo en el plano personal, porque me parece que en la actualidad las revoluciones políticas estan limitadas: Limitadas por la técnica, por el nuevo orden mundial, por la necesidad de garantizar un respeto a los derechos, lo cual es un orden de justicia mas que de rebelión.
Sin embargo , en el plano de las libertades individuales, en el plano de la espiritualidad, la idea de rebelíon sigue siendo esencial si queremos mantener vivo el espacio psiquico. Empero, el espacio psiquico es lo único sagrado que nos queda, y para que pueda sobrevivir a la técnica, a los derechos humanos, a la justicia, a pesar de los beneficios que se ocultan detrás de estas nociones, para que el espacio psíquico pueda sobrevivir como capacidad de renacimiento permanente, es indispensable una rehabilitación de la idea de rebelión como nuevo comienzo, como interrogación personal. Esto es lo que, para mí, se oculta en la rebelión.
(Julia Kristeva)

22 abril 2009

El ingenio es el irse de putas de la inteligencia

Con el ingenio, a veces, intentamos crear un territorio franco donde refugiarnos del tiroteo ideológico. Recurrimos al humor, como un modo grácil de sacudirnos de encima la continua invitación a la coherencia. (Luis Landero)

21 abril 2009

Que nadie diga que el amor no es posible


Amo hoy tus arrugas, igual a como ame tu piel luminosa y tu mirada abierta. Amo el tiempo que marca la dicha de una vida ganada a la muerte y de un amor inventandose en cada invierno y en cada primavera. Amo tu vejez que se gesto con la mía y sucumbo feliz cuando tu voz temblorosa me nombra. Amo cada día que vivimos juntos los que fueron felices y los duros,durisimos que nos obligaron a remar contra corriente. Amo tu nombre. Amo los hijos que me diste y aun hoy,cada vez que miro la curva de tus pechos,vuelve a encenderse las dicha del deseo. Que nadie diga que el amor no es posible. Solo la pasión conduce inexorable a la muerte. En la lapida que nos convoque escribiré: Los que se amaron te saludan desde el fin.


Iaron Glik. (de Josef Pik)

20 abril 2009

No tires las cartas de Amor


Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

19 abril 2009

Miedo a dejarme atrapar por un mundo que me aburre

(Jean Marie Barre)
Salimos a cenar, Mary esta muy guapa y recuerdo los cientos, los millares de noches que he soportado las anécdotas, las discusiones, los juegos, siempre alerta y de buen humor solo de pensar que me aguardaba una hora alegre en la cama. Pero mis entrañas parecen agotadas, tengo mala suerte, me digo con amargura. Pero en casa Mary me abraza con amor, con ternura y vuelvo a ser yo. Obtengo lo que quiero y al despertar por la mañana, empalmado y caliente, mi animación es tan grande como la depresión de anoche. Al alejarme de la estación, el viento frío del norte parece desplegar un sueño de amor con techos dorados, guirnaldas de frutas, gigantismo y riqueza. Por la tarde hacemos el amor, y ahora la casa nueva recupera su importancia por primera vez desde hace meses; hablamos de pintar la cocina. Imagino que esto tiene dos caras: el miedo a dejarme atrapar por un mundo que me aburre y la riqueza sexual de mi matrimonio. Pienso como un tonto, pero con placer, en la casa, en recibir invitados, en enseñar el paisaje fluvial desde la terraza. He vuelto a mi querido país. Ahora que la imagen de la muerte esta descartada, pierde sustancia y ahora que se acabo no tengo miedo……
(John Cheever)

17 abril 2009

En el amor hay que cuidar el tiempo

Mis pacientes me confían sus penas de amor y se las arreglan para sufrir otras. Mientras, aquellos dos se lamen sus heridas como animales del bosque y emprenden nuevamente el camino serenamente. El tiempo del amor se hunde en nuestros gestos hasta que los cinco sentidos nos sumergen en el dolor o en el encantamiento. Se dice que el amor dura cuando los aventureros consiguen que sus heridas se cierren, cuando la piel se recompone, cuando uno y otro empiezan de nuevo a contemplarse como Narciso en el agua. Esto exige mucha paciencia, un gran culto al tiempo. En el amor hay que cuidar el tiempo.
(Julia Kristeva)

15 abril 2009

La serenidad del yo singular

En los peores momentos, en la peor ciudad, si conseguía una habitación pequeña, si podía cerrar la puerta de esa habitación pequeña y estar solo en ella con la vieja cómoda, la cama, la cortinilla rota, empezaba a embargarme una sensación agradable; la serenidad del yo singular. No tenia problemas conmigo mismo, sino con los lugares de ahí fuera, con esas caras de ahí fuera, con las vidas desperdiciadas y destrozadas: la gente que se conforma con la solución más barata y más fácil. Entre la Iglesia y el Estado, la estructura familiar; se consumían vivos entre nuestros sistemas de ocio y educación, entre las ocho horas de trabajo y el sistema de créditos. Cerrar la puerta de una habitación pequeña o pasarme noche y día sentado en un bar era mi forma de decir que no a todo eso.
(Charles Bukowski)

El climaterio masculino es un cuento de viejas



Era uno de esos estadounidenses que había sufrido en mitad de la vida una crisis mental y espiritual. No lo he visto en otros países. Sabemos que el climaterio masculino es un cuento de viejas, una leyenda que no tiene nada que ver con la realidad. He visto este mal en tantas personas que podemos determinar los síntomas, identificar sus caras en los bares de las estaciones ferroviarias.

Casi todos eran apuestos, pero ahora su belleza esta acosada por las preocupaciones, a veces por la ginebra. Casi siempre les tiemblan las manos. Sus amigos, si es que los conserva, dicen que X parece sufrir una especie de crisis psicológica. Generalmente comienza con una aguda insatisfacción con respecto a su situación laboral. Los han tratado con mezquindad, les han negado ascensos y aumentos salariales merecidos, pero en esta etapa de su vida, su situación y su seguridad son demasiado precarias para protestar por los agravios que han sufrido. Están hartos de los cojinetes o las sabanas, lo que vendan.

Sus mujeres han perdido para ellos todo atractivo sexual, pero no consiguen amantes. Sus amigos los aburren. Sus hijos les parecen en la mayoría de los casos extraños e ingratos. Las cargas financieras que han tenido que asumir son abrumadoras. Todo esto es verdad, pero no justificaría ese desaliento extravagante que los consume. Ha sucedido algo de mayor magnitud, algo más misterioso de lo que traslucen los simples hechos. Valor, vigor, esperanza: parece que estas cosas buenas se han perdido.

Esta perdido, tan perdido como cualquiera en la ladera de una montaña, pero ni el ni nadie conoce el camino que lo ha llevado a esa trágica soledad. Allá hay uno junto al bar bebiendo cerveza. Ahí entra otro. El hombre de camisa de seda que toma un coctel de ginebra es uno de ellos, y otro consulta el reloj, aunque da lo mismo que sean las tres, las cuatro, las cinco de la tarde.


(John Cheever)

11 abril 2009

10 abril 2009

El melancolico (II)

Abrumado por la soledad, decidió sorprender a la familia volviendo antes de Navidad. Su esposa lo recibió en el aeropuerto con la noticia de que se había enamorado de otro y vivía con él desde hacía tres meses. Habló sin parar hasta que él le dijo que estaba bien, que lo comprendía, y solo le pedía que lo llevara a un hotel. Entonces ella dice: "¿Como puedes ser tan desconsiderado?. Las luces del árbol están encendidas y hemos comprado regalos para ti; además, mamá, papá y los chicos te esperan." Y él dice: "Acabas de decirme que mi vida contigo y los niños se ha terminado. Acabas de decirme que ya no puedo vivir contigo. Ahora quieres que vuelva disfrazado de Papá Noel. Y nunca me han gustado tus padres." Entonces ella responde: "No sabía que fueras tan cruel. No ha sido culpa mía que me haya enamorado de Henry. Fue más fuerte que yo. Actúas como si lo hubiera hecho a propósito. ¿Qué quieres que le diga a mamá y papá?. No saben nada. Nos hemos pasado toda la tarde decorando el árbol sólo por ti, te esperan, se han puesto su mejor ropa." Y él, que desea ver a sus hijos y las cuatro paredes de su casa, vuelve. Su destino es que la vida sea una historia triste. Me preguntó cómo podría mejorarla. Como en el caso de muchos melancólicos, sus apaños sexuales son sumamente importantes, pero jamás demasiado vividos. (John Cheever)

09 abril 2009

El melancolico ( I)

(Cuadro de Edward Munch)

Creo que eso es lo que llamamos melancólico: un ser lleno de ambiciones que no puede realizar por falta de vitalidad, sensual pero inhibido, un hombre que se unió a su esposa con un sentimiento tan arraigado de sus propias imperfecciones que se dejo dominar por ella y se volvió dependiente. He aquí a un hombre carente de defensas contra la soledad, carente de la vitalidad para hacerse amigos o conocer chicas en una ciudad desconocida; un hombre que, de encontrarse solo en Roma o París, se encerraría en el hotel a escribir cartas a la mujer y los hijos. (John Cheever)

08 abril 2009

El acontecimiento y la nada

(Foto de Cartier Bresson)

“Un acontecimiento es un aroma a la espera de que alguien lo perciba?

El acontecimiento tiene lugar en este instante, para mí, y tal vez en aquel otro en que Ud. lea mi respuesta y tal vez en el instante en que alguien llegue a ambas, no lo sé. El acontecimiento se da siempre y cuando haya alguien lo suficientemente alerta como para que una pequeña nada le importe y haga impacto.

(Chantal Maillard)


07 abril 2009

La esperanza y la resignación


Pues si hay un pecado contra la vida, acaso no sea tanto desesperar de ella como esperar otra distinta y esquivarse a la implacable grandeza de esta. [...] la esperanza, contra lo que se cree, equivale a la resignación. Y vivir no es resignarse. (Albert Camus)

06 abril 2009

La literatura y la vida

Precisamente porque la literatura nos permite comprender la vida, nos habla de lo que puede ser pero también de lo que pudo haber sido. No hay nada a veces mas alejado de la realidad que la literatura, que nos esta recordando en todo momento que la vida es así y el mundo esta organizado asá, pero podría ser de otra forma. No hay nada más subversivo que ella, que se ocupa de devolvernos a la verdadera vida al exponer lo que la vida real y la Historia sofocan.
(Enrique Vila-Matas)

05 abril 2009

El club de las meteduras de pata

En 1976, Stephen Pile, autor de The Book of heroic Failures (El libro de los fracasos heroicos), creó en Inglaterra un club de meteduras de pata, llamado Not Terrible good Club of Great Britain. El club acabó siendo víctima de su propio éxito: demasiadas personas querían apuntarse a él. Para poder ser miembro había que ser "no demasiado bueno en algo". Se organizaban veladas en las que las personas ofrecían demostraciones de su incapacidad. Para los artistas había un Salon des Incompétents. Con ocasión de la fundación del club, se dio un banquete en un restaurante exquisitamente malo de Londres. Cuando a la camarera se le cayó por accidente una sopera, el presidente consiguió cogerla. Y dado que había conseguido evitar un desastre, lo expulsaron del club.
(Matthijs van Boxsel)
(El cuadro es de Horacio Gulias)

04 abril 2009

La realidad y los sueños

Me tenían por surrealista y no es cierto. Nunca he pintado sueños. Lo que he representado es mi realidad (Frida Kahlo)

02 abril 2009

Ruth y la pasión expiatoria

(El cuadro es de Edward Hopper)

.....pasé frente a Ruth, que estaba en el lavadero. Estaba lavando ropa. No sé por qué ella siempre parece tener mucho más trabajo que todo el mundo; lo cierto es que siempre está lavando o planchando o remendando ropa. Quizá cuando era niña le enseñaron a pasar así el tiempo, o también es posible que la domine cierta pasión expiatoria. Se diría que friega y plancha con fervor penitente, aunque no alcanzo a imaginar qué pecado cree haber cometido. (John Cheever)

01 abril 2009

Si me dieran a elegir




Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.


Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

(Juan Gelman)




31 marzo 2009

La muerte y la educación

(Alejandra Pizarnik)
Soy huérfana. Nadie se ocupó de darme una educación esmerada , se disculpó la muerte. (A. Pizarnik)

30 marzo 2009

El Pasado


Sólo poseemos lo que perdemos; acaso es ése el encanto que tiene el pasado. El presente carece de ese encanto (Jorge Luis Borges)

29 marzo 2009

¡ Fijate !

(Alex Katz)
Hablo menos, he desarrollado una conversación pegamento que ejecuto con facilidad. De adolescente, por timidez, no hablaba nada. Ahora, por precaución, cada vez menos. Siempre me ha dado miedo la gente “sincera”, “te voy a ser sincero”, ya sabemos que nos van a faltar con la coartada de la sinceridad. Esta sinceridad agresiva es ejecutada por las personas del “fíjate” como una catarsis sin pasión, como todo en esta época, emociones cutres. Una conversación tipo se desarrolla de la siguiente manera: -Que tal?. Te veo bien. Estas estupendo. ( A estas alturas de la vida el estupendo/a es lo máximo a lo que podemos aspirar). - Bien, y tu? - Pues yo, ¡fíjate!….. (tras esta palabra se enciende la alerta roja, como en las antiguas películas de la guerra fría. ). Si inmediatamente añaden: te voy a ser sincero/a, lo mejor es fingir un ataque cerebral con parálisis incluida, ya que es mejor que venga la UVI móvil y te intuben que lo que esta por venir. Suele suceder que nuestra educación y urbanidad, o sea el sometimiento y la cobardía nos impidan huir. Nos quedamos paralizados, únicamente podemos controlar esfínteres…. - No se si decírtelo, pero me ha dolido……….. mejor no hablar. (Esto indica que tienen muchas ganas de faltarte pero piden permiso. Serán bordes. Uno se calla pero insisten……. - Te acuerdas aquella vez………… (Encima tienen una memoria de elefante en la que guardan todos los agravios.) Todo esto puede estar aderezado por sonrisas, llantos imperceptibles, carcajadas estentóreas y un lenguaje corporal no coincidente con lo que se dice. ¡Como para volverse loco!. Tras una sesión de tres minutos lo único que deseas es ver Sonrisas y lágrimas por 37ª vez, aunque primero hay que salir de allí. - Cuando pueda te llamo, ahora he quedado Lo primero que uno hace es meterse en un bar, tomarse dos cañas y compulsivamente dos o tres tapas, que con esto de la crisis hay ofertas. Una vez serenado llega el momento de sacar conclusiones, propósitos para la vida futura, es decir proponernos cosas para no cumplirlas y decirnos luego........ ¡fijate!. ya esta, hemos sido abducidos y nos convertimos en vampiros, parasitos del dia y de la noche, buscando victimas a las que chupar.........¡ Fijate! (Evaristo Cienpozuelos)

(El cuadro es de Alex Katz)

28 marzo 2009

El Arte y la interioridad

(Cuadro de Karel Appell)

Lo que llamamos Arte y Literatura tiene una historia muy reciente, poco más de dos siglos apenas y tiene que ver con la aparición de una forma de apreciación que se ha denominado “gusto estético”. Esto se generó al tiempo que la sociedad burguesa y los museos. Es un gran error creer que el Arte con mayúscula es algo que ha existido siempre. Lo que había, anteriormente a esto, eran oficios y personas que sabían hacer cosas con un determinado fin. La poesía, en sus inicios era un arte mnemotécnico, servía para recordar, cuando la tradición se perpetuaba oralmente.

Por otra parte, la “interioridad” tampoco es un concepto que haya existido siempre; nació con el individualismo. En una sociedad en la que todos hacen lo mismo y en la que los sentimientos son similares porque corresponden a experiencias semejantes, en sociedades cuyos miembros se diferencian poco, ¿podría acaso hablarse de interioridad? La interioridad requiere el concepto de diferencia y esto también es algo que tiene una historia.

Lo que ocurre es que todavía vivimos de los rescoldos del romanticismo.

(Chantal Maillard)


27 marzo 2009

Los Titeres y la libertad

(Cuadro de Carlos Orozco)
Para obrar éticamente es necesario pensar que somos libres, de lo contrario estaremos habilitados para obrar de cualquier modo. Posiblemente el libre albedrío sea una equivocación necesaria. Conviene creer en él, aunque de hecho seamos títeres, para seguir viviendo (Jorge Luis Borges) 

26 marzo 2009

El perfecto desprendimiento de la ternura


Amor, amor en una noche de primavera. La puntilla de su camisón, el aroma fresco del perfume o la colonia que se pone antes de acostarse, su pelo oscuro y su cara pálida y apenas visible, el encaje de la luz de las farolas que, enmarcada por la ventana y las cortina, se proyecta sobre nuestros cuerpos. El perfecto desprendimiento de la ternura y la desilusión, la perfecta respuesta de un cuerpo ante otro, del uno que responde al otro, la lenta travesía hacia el cautiverio de nuestras facultades, hacia ese pais de violencia ajena y abrumadora; luego, un sueño dulce.

(John Cheever)

25 marzo 2009

Menos es más

En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia (....)
En esta búsqueda incesante del "cada vez más", los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían.
Debemos abandonar la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. Se trata de utilizar los beneficios obtenidos para que todos puedan trabajar moderadamente.Eso es lo que pretende el movimiento del "decrecimiento", que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese "cada vez más".
La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones "menos es más".
¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica.
Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del "cada vez más".
¿Qué se puede decir sobre la crisis económica desde el punto de vista de quienes somos "objetores al crecimiento"? Que nadie se equivoque, porque decrecimiento no es sinónimo de recesión. Tal como escribí hace más de dos años: "No hay que elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento y recesión. Si las condiciones ambientales, sociales y humanas impiden que siga el crecimiento, debemos anticiparnos y cambiar de dirección. Si no lo hacemos, lo que nos espera es la recesión y el caos".
Ahora hemos entrado en recesión, pero que nadie se confunda, no en una sociedad de "decrecimiento". Para empezar, no hemos cambiado nuestra organización social, y en la actual organización todas las instituciones y mecanismos redistributivos se nutren de la idea del crecimiento. En una sociedad así, cuando el crecimiento falta, la situación es inevitablemente dramática. El decrecimiento es algo totalmente distinto. Significa crecer en humanidad, esto es, teniendo en cuenta todas las dimensiones que constituyen la riqueza de la vida humana.
El decrecimiento no es un crecimiento negativo, ni propugna tampoco una recesión ni una depresión; sería ridículo tomar nuestro sistema actual y ponerlo del revés y de esa manera intentar superarlo. El decrecimiento supone que debemos desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento, descolonizar nuestro imaginario de la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. El proyecto del decrecimiento pasa por un cambio de paradigma, de criterios, por una profunda modificación de las instituciones y un mejor reparto de la riqueza.
Es claro que el crecimiento económico pretende aliviar la suerte de los más desfavorecidos sin tocar demasiado las rentas de los más ricos, para no enfrentarse a su reacción política. En ese sentido, el decrecimiento pasa necesariamente por una redistribución (restitución) de la riqueza. En un mundo de recursos limitados, las cosas no pueden crecer de manera indefinida. Por eso, "la objeción al crecimiento" habla de la necesidad de compartir, el regreso de la sobriedad, en particular para aquellos que sobreconsumen. Hacemos nuestras estas palabras de Evo Morales, presidente de la República de Bolivia, que el 24 de septiembre de 2008 afirmó en la Asamblea General de las Naciones Unidas: "No es posible que tres familias tengan rentas superiores a la suma de los PIB de los 48 países más pobres (...) Estados Unidos y Europa consumen de media 8,4 veces más que la media mundial. Es necesario que bajen su nivel de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra".
Hay que acabar con la idea de que "el crecimiento es progreso" y la condición sine qua non de un desarrollo justo. El crecimiento es adornado por sus defensores con todas las virtudes, por ejemplo en materia de empleo. Sin embargo, como dijo Juan Somavia, director general de la OIT, en su informe de enero de 2007: "Diez años de fuerte crecimiento no han tenido más que un leve impacto -y sólo en un pequeño puñado de países- en la reducción del número de trabajadores que viven en la miseria junto con sus familias. Así como tampoco ha hecho nada por reducir el paro". En efecto, los beneficios empresariales han sido tan enormes que ni siquiera un crecimiento fuerte ha podido crear empleo, de ahí la persistencia del paro. La recesión agrava brutalmente este problema. Pero es ilusorio pensar que, para que todo el mundo tenga trabajo, lo que hay que hacer es restaurar el crecimiento económico y aumentar cada vez más las cantidades producidas; esta sobreproducción no tiene ningún sentido, no consigue el pleno empleo y, encima, compromete gravemente las condiciones de supervivencia del planeta.
Volvamos a Keynes, aunque no el que relanza las economías desfallecientes gracias a la intervención del Estado, sino al que escribía en sus Perspectivas económicas para nuestros nietos (1930) que sus nietos (es decir, nuestra generación) deberían liberarse de la coacción económica, trabajar 15 horas semanales y tender a una mayor solidaridad que permitiese compartir el nivel de producción ya alcanzado. No hacerlo así, según él, nos llevaría a caer en una "depresión nerviosa universal".
La filosofía del decrecimiento hoy dice que debemos trabajar menos para vivir mejor. No tener la mira puesta en el poder adquisitivo (que a menudo es engañoso y reduce al hombre a la única dimensión de consumidor), sino buscar el poder de vivir. Se trata de cambiar la actual organización de la producción y repartir mejor el trabajo: utilizar los beneficios obtenidos para que todos trabajen moderadamente y todas las personas tengan un empleo. Esta reorganización debe ir acompañada de una revisión de las escalas salariales. No es aceptable que algunos empresarios ganen varios centenares o miles de veces más el salario de sus propios trabajadores. Reducir la cantidad de trabajo permitiría asimismo que pudiésemos llevar una vida más equilibrada, que nos realizáramos a través de cosas que no sean la sola actividad profesional: vida familiar, participación en la dinámica del barrio, vida asociativa, y también actividad política, práctica de las artes...
Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero con mejor calidad. Una producción de calidad pide habilidad y tiempo, y ofrecería empleos numerosos y más gratificantes. Supone no recurrir sistemáticamente a la potencia industrial (exige sobriedad energética) lo cual mejoraría la necesidad de fuerza de trabajo (como se observa al comparar la agricultura intensiva, muy mecanizada, gran consumidora de petróleo pero parca en mano de obra, con la agricultura biológica). De esta manera, quizá también se pudiese equilibrar mejor trabajo intelectual y trabajo manual, y combatir al mismo tiempo la epidemia de obesidad que padecen nuestras sociedades demasiado sedentarias.
Devolver el protagonismo a la persona, restaurar el espíritu crítico frente al modelo dominante del "cada vez más" y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás, ése es el camino que propone la filosofía del decrecimiento. Se trata de sustituir el crecimiento estrictamente económico por un crecimiento "en humanidad". Es una tarea estimulante, un desafío que merece la pena intentar.
(Nicolas Ridoux) (De Puri)

21 marzo 2009

La identidad

Existe una cierta concepción de la identidad que yo calificaría de fundamentalista. Se piensa que la identidad es una cosa fabricada de antemano, preexistente... y que el ser humano no es más que la realización de esa identidad prefabricada. Es como una fuente, y los descendientes deben siempre encontrar su identidad en esa fuente, en la boca de esa fuente, allí donde brota... Y yo tengo otra concepción de la identidad. ¡La identidad no está nunca prefabricada, la identidad es una apertura perpetua, y no viene del pasado, viene del futuro! El hombre crea su identidad creando su obra; por lo tanto, la identidad está en el infinito, no se termina, ni siquiera con la muerte, no puede acabarse, eso es. ¡Es todo lo contrario!. (Ali Ahmed Said Esher: Adonis)Comprobar ortografía

20 marzo 2009

La observación



A todo el mundo le gusta observar a los demás, pero se sienten culpables por ello

(Duane Hanson)


(La escultura hiperrealista es del mismo Hanson)

19 marzo 2009

La ternura y tristeza de las mujeres


Ya no hay historias de amor. Sin embargo, las mujeres las desean, y también las desean los hombres cuando no se avergüenzan de ser tiernos y tristes como mujeres.

(Julia Kristeva)

(La foto es de Robert Haüsser)

18 marzo 2009

El cuento, la muerte y el dentista



Un cuento o un relato es aquello que te cuentas a ti mismo en la sala de un dentista mientras esperas a que te saquen una muela. El cuento tiene una importante función en la vida, me parece. Esperamos una contraorden ante nuestra muerte y puesto que no hay tiempo suficiente para una novela, pues, bueno, ahí esta el cuento. Estoy seguro que en el momento justo de la muerte nos contamos un cuento y no una novela.
(John Cheever)

(El personaje de la foto es Henri Matisse fotografiado por Cartier Bresson)