22 abril 2009

El ingenio es el irse de putas de la inteligencia

Con el ingenio, a veces, intentamos crear un territorio franco donde refugiarnos del tiroteo ideológico. Recurrimos al humor, como un modo grácil de sacudirnos de encima la continua invitación a la coherencia. (Luis Landero)

21 abril 2009

Que nadie diga que el amor no es posible


Amo hoy tus arrugas, igual a como ame tu piel luminosa y tu mirada abierta. Amo el tiempo que marca la dicha de una vida ganada a la muerte y de un amor inventandose en cada invierno y en cada primavera. Amo tu vejez que se gesto con la mía y sucumbo feliz cuando tu voz temblorosa me nombra. Amo cada día que vivimos juntos los que fueron felices y los duros,durisimos que nos obligaron a remar contra corriente. Amo tu nombre. Amo los hijos que me diste y aun hoy,cada vez que miro la curva de tus pechos,vuelve a encenderse las dicha del deseo. Que nadie diga que el amor no es posible. Solo la pasión conduce inexorable a la muerte. En la lapida que nos convoque escribiré: Los que se amaron te saludan desde el fin.


Iaron Glik. (de Josef Pik)

20 abril 2009

No tires las cartas de Amor


Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

19 abril 2009

Miedo a dejarme atrapar por un mundo que me aburre

(Jean Marie Barre)
Salimos a cenar, Mary esta muy guapa y recuerdo los cientos, los millares de noches que he soportado las anécdotas, las discusiones, los juegos, siempre alerta y de buen humor solo de pensar que me aguardaba una hora alegre en la cama. Pero mis entrañas parecen agotadas, tengo mala suerte, me digo con amargura. Pero en casa Mary me abraza con amor, con ternura y vuelvo a ser yo. Obtengo lo que quiero y al despertar por la mañana, empalmado y caliente, mi animación es tan grande como la depresión de anoche. Al alejarme de la estación, el viento frío del norte parece desplegar un sueño de amor con techos dorados, guirnaldas de frutas, gigantismo y riqueza. Por la tarde hacemos el amor, y ahora la casa nueva recupera su importancia por primera vez desde hace meses; hablamos de pintar la cocina. Imagino que esto tiene dos caras: el miedo a dejarme atrapar por un mundo que me aburre y la riqueza sexual de mi matrimonio. Pienso como un tonto, pero con placer, en la casa, en recibir invitados, en enseñar el paisaje fluvial desde la terraza. He vuelto a mi querido país. Ahora que la imagen de la muerte esta descartada, pierde sustancia y ahora que se acabo no tengo miedo……
(John Cheever)

17 abril 2009

En el amor hay que cuidar el tiempo

Mis pacientes me confían sus penas de amor y se las arreglan para sufrir otras. Mientras, aquellos dos se lamen sus heridas como animales del bosque y emprenden nuevamente el camino serenamente. El tiempo del amor se hunde en nuestros gestos hasta que los cinco sentidos nos sumergen en el dolor o en el encantamiento. Se dice que el amor dura cuando los aventureros consiguen que sus heridas se cierren, cuando la piel se recompone, cuando uno y otro empiezan de nuevo a contemplarse como Narciso en el agua. Esto exige mucha paciencia, un gran culto al tiempo. En el amor hay que cuidar el tiempo.
(Julia Kristeva)

15 abril 2009

La serenidad del yo singular

En los peores momentos, en la peor ciudad, si conseguía una habitación pequeña, si podía cerrar la puerta de esa habitación pequeña y estar solo en ella con la vieja cómoda, la cama, la cortinilla rota, empezaba a embargarme una sensación agradable; la serenidad del yo singular. No tenia problemas conmigo mismo, sino con los lugares de ahí fuera, con esas caras de ahí fuera, con las vidas desperdiciadas y destrozadas: la gente que se conforma con la solución más barata y más fácil. Entre la Iglesia y el Estado, la estructura familiar; se consumían vivos entre nuestros sistemas de ocio y educación, entre las ocho horas de trabajo y el sistema de créditos. Cerrar la puerta de una habitación pequeña o pasarme noche y día sentado en un bar era mi forma de decir que no a todo eso.
(Charles Bukowski)

El climaterio masculino es un cuento de viejas



Era uno de esos estadounidenses que había sufrido en mitad de la vida una crisis mental y espiritual. No lo he visto en otros países. Sabemos que el climaterio masculino es un cuento de viejas, una leyenda que no tiene nada que ver con la realidad. He visto este mal en tantas personas que podemos determinar los síntomas, identificar sus caras en los bares de las estaciones ferroviarias.

Casi todos eran apuestos, pero ahora su belleza esta acosada por las preocupaciones, a veces por la ginebra. Casi siempre les tiemblan las manos. Sus amigos, si es que los conserva, dicen que X parece sufrir una especie de crisis psicológica. Generalmente comienza con una aguda insatisfacción con respecto a su situación laboral. Los han tratado con mezquindad, les han negado ascensos y aumentos salariales merecidos, pero en esta etapa de su vida, su situación y su seguridad son demasiado precarias para protestar por los agravios que han sufrido. Están hartos de los cojinetes o las sabanas, lo que vendan.

Sus mujeres han perdido para ellos todo atractivo sexual, pero no consiguen amantes. Sus amigos los aburren. Sus hijos les parecen en la mayoría de los casos extraños e ingratos. Las cargas financieras que han tenido que asumir son abrumadoras. Todo esto es verdad, pero no justificaría ese desaliento extravagante que los consume. Ha sucedido algo de mayor magnitud, algo más misterioso de lo que traslucen los simples hechos. Valor, vigor, esperanza: parece que estas cosas buenas se han perdido.

Esta perdido, tan perdido como cualquiera en la ladera de una montaña, pero ni el ni nadie conoce el camino que lo ha llevado a esa trágica soledad. Allá hay uno junto al bar bebiendo cerveza. Ahí entra otro. El hombre de camisa de seda que toma un coctel de ginebra es uno de ellos, y otro consulta el reloj, aunque da lo mismo que sean las tres, las cuatro, las cinco de la tarde.


(John Cheever)

11 abril 2009

10 abril 2009

El melancolico (II)

Abrumado por la soledad, decidió sorprender a la familia volviendo antes de Navidad. Su esposa lo recibió en el aeropuerto con la noticia de que se había enamorado de otro y vivía con él desde hacía tres meses. Habló sin parar hasta que él le dijo que estaba bien, que lo comprendía, y solo le pedía que lo llevara a un hotel. Entonces ella dice: "¿Como puedes ser tan desconsiderado?. Las luces del árbol están encendidas y hemos comprado regalos para ti; además, mamá, papá y los chicos te esperan." Y él dice: "Acabas de decirme que mi vida contigo y los niños se ha terminado. Acabas de decirme que ya no puedo vivir contigo. Ahora quieres que vuelva disfrazado de Papá Noel. Y nunca me han gustado tus padres." Entonces ella responde: "No sabía que fueras tan cruel. No ha sido culpa mía que me haya enamorado de Henry. Fue más fuerte que yo. Actúas como si lo hubiera hecho a propósito. ¿Qué quieres que le diga a mamá y papá?. No saben nada. Nos hemos pasado toda la tarde decorando el árbol sólo por ti, te esperan, se han puesto su mejor ropa." Y él, que desea ver a sus hijos y las cuatro paredes de su casa, vuelve. Su destino es que la vida sea una historia triste. Me preguntó cómo podría mejorarla. Como en el caso de muchos melancólicos, sus apaños sexuales son sumamente importantes, pero jamás demasiado vividos. (John Cheever)

09 abril 2009

El melancolico ( I)

(Cuadro de Edward Munch)

Creo que eso es lo que llamamos melancólico: un ser lleno de ambiciones que no puede realizar por falta de vitalidad, sensual pero inhibido, un hombre que se unió a su esposa con un sentimiento tan arraigado de sus propias imperfecciones que se dejo dominar por ella y se volvió dependiente. He aquí a un hombre carente de defensas contra la soledad, carente de la vitalidad para hacerse amigos o conocer chicas en una ciudad desconocida; un hombre que, de encontrarse solo en Roma o París, se encerraría en el hotel a escribir cartas a la mujer y los hijos. (John Cheever)

08 abril 2009

El acontecimiento y la nada

(Foto de Cartier Bresson)

“Un acontecimiento es un aroma a la espera de que alguien lo perciba?

El acontecimiento tiene lugar en este instante, para mí, y tal vez en aquel otro en que Ud. lea mi respuesta y tal vez en el instante en que alguien llegue a ambas, no lo sé. El acontecimiento se da siempre y cuando haya alguien lo suficientemente alerta como para que una pequeña nada le importe y haga impacto.

(Chantal Maillard)


07 abril 2009

La esperanza y la resignación


Pues si hay un pecado contra la vida, acaso no sea tanto desesperar de ella como esperar otra distinta y esquivarse a la implacable grandeza de esta. [...] la esperanza, contra lo que se cree, equivale a la resignación. Y vivir no es resignarse. (Albert Camus)

06 abril 2009

La literatura y la vida

Precisamente porque la literatura nos permite comprender la vida, nos habla de lo que puede ser pero también de lo que pudo haber sido. No hay nada a veces mas alejado de la realidad que la literatura, que nos esta recordando en todo momento que la vida es así y el mundo esta organizado asá, pero podría ser de otra forma. No hay nada más subversivo que ella, que se ocupa de devolvernos a la verdadera vida al exponer lo que la vida real y la Historia sofocan.
(Enrique Vila-Matas)

05 abril 2009

El club de las meteduras de pata

En 1976, Stephen Pile, autor de The Book of heroic Failures (El libro de los fracasos heroicos), creó en Inglaterra un club de meteduras de pata, llamado Not Terrible good Club of Great Britain. El club acabó siendo víctima de su propio éxito: demasiadas personas querían apuntarse a él. Para poder ser miembro había que ser "no demasiado bueno en algo". Se organizaban veladas en las que las personas ofrecían demostraciones de su incapacidad. Para los artistas había un Salon des Incompétents. Con ocasión de la fundación del club, se dio un banquete en un restaurante exquisitamente malo de Londres. Cuando a la camarera se le cayó por accidente una sopera, el presidente consiguió cogerla. Y dado que había conseguido evitar un desastre, lo expulsaron del club.
(Matthijs van Boxsel)
(El cuadro es de Horacio Gulias)

04 abril 2009

La realidad y los sueños

Me tenían por surrealista y no es cierto. Nunca he pintado sueños. Lo que he representado es mi realidad (Frida Kahlo)

02 abril 2009

Ruth y la pasión expiatoria

(El cuadro es de Edward Hopper)

.....pasé frente a Ruth, que estaba en el lavadero. Estaba lavando ropa. No sé por qué ella siempre parece tener mucho más trabajo que todo el mundo; lo cierto es que siempre está lavando o planchando o remendando ropa. Quizá cuando era niña le enseñaron a pasar así el tiempo, o también es posible que la domine cierta pasión expiatoria. Se diría que friega y plancha con fervor penitente, aunque no alcanzo a imaginar qué pecado cree haber cometido. (John Cheever)

01 abril 2009

Si me dieran a elegir




Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.


Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

(Juan Gelman)




31 marzo 2009

La muerte y la educación

(Alejandra Pizarnik)
Soy huérfana. Nadie se ocupó de darme una educación esmerada , se disculpó la muerte. (A. Pizarnik)

30 marzo 2009

El Pasado


Sólo poseemos lo que perdemos; acaso es ése el encanto que tiene el pasado. El presente carece de ese encanto (Jorge Luis Borges)

29 marzo 2009

¡ Fijate !

(Alex Katz)
Hablo menos, he desarrollado una conversación pegamento que ejecuto con facilidad. De adolescente, por timidez, no hablaba nada. Ahora, por precaución, cada vez menos. Siempre me ha dado miedo la gente “sincera”, “te voy a ser sincero”, ya sabemos que nos van a faltar con la coartada de la sinceridad. Esta sinceridad agresiva es ejecutada por las personas del “fíjate” como una catarsis sin pasión, como todo en esta época, emociones cutres. Una conversación tipo se desarrolla de la siguiente manera: -Que tal?. Te veo bien. Estas estupendo. ( A estas alturas de la vida el estupendo/a es lo máximo a lo que podemos aspirar). - Bien, y tu? - Pues yo, ¡fíjate!….. (tras esta palabra se enciende la alerta roja, como en las antiguas películas de la guerra fría. ). Si inmediatamente añaden: te voy a ser sincero/a, lo mejor es fingir un ataque cerebral con parálisis incluida, ya que es mejor que venga la UVI móvil y te intuben que lo que esta por venir. Suele suceder que nuestra educación y urbanidad, o sea el sometimiento y la cobardía nos impidan huir. Nos quedamos paralizados, únicamente podemos controlar esfínteres…. - No se si decírtelo, pero me ha dolido……….. mejor no hablar. (Esto indica que tienen muchas ganas de faltarte pero piden permiso. Serán bordes. Uno se calla pero insisten……. - Te acuerdas aquella vez………… (Encima tienen una memoria de elefante en la que guardan todos los agravios.) Todo esto puede estar aderezado por sonrisas, llantos imperceptibles, carcajadas estentóreas y un lenguaje corporal no coincidente con lo que se dice. ¡Como para volverse loco!. Tras una sesión de tres minutos lo único que deseas es ver Sonrisas y lágrimas por 37ª vez, aunque primero hay que salir de allí. - Cuando pueda te llamo, ahora he quedado Lo primero que uno hace es meterse en un bar, tomarse dos cañas y compulsivamente dos o tres tapas, que con esto de la crisis hay ofertas. Una vez serenado llega el momento de sacar conclusiones, propósitos para la vida futura, es decir proponernos cosas para no cumplirlas y decirnos luego........ ¡fijate!. ya esta, hemos sido abducidos y nos convertimos en vampiros, parasitos del dia y de la noche, buscando victimas a las que chupar.........¡ Fijate! (Evaristo Cienpozuelos)

(El cuadro es de Alex Katz)

28 marzo 2009

El Arte y la interioridad

(Cuadro de Karel Appell)

Lo que llamamos Arte y Literatura tiene una historia muy reciente, poco más de dos siglos apenas y tiene que ver con la aparición de una forma de apreciación que se ha denominado “gusto estético”. Esto se generó al tiempo que la sociedad burguesa y los museos. Es un gran error creer que el Arte con mayúscula es algo que ha existido siempre. Lo que había, anteriormente a esto, eran oficios y personas que sabían hacer cosas con un determinado fin. La poesía, en sus inicios era un arte mnemotécnico, servía para recordar, cuando la tradición se perpetuaba oralmente.

Por otra parte, la “interioridad” tampoco es un concepto que haya existido siempre; nació con el individualismo. En una sociedad en la que todos hacen lo mismo y en la que los sentimientos son similares porque corresponden a experiencias semejantes, en sociedades cuyos miembros se diferencian poco, ¿podría acaso hablarse de interioridad? La interioridad requiere el concepto de diferencia y esto también es algo que tiene una historia.

Lo que ocurre es que todavía vivimos de los rescoldos del romanticismo.

(Chantal Maillard)


27 marzo 2009

Los Titeres y la libertad

(Cuadro de Carlos Orozco)
Para obrar éticamente es necesario pensar que somos libres, de lo contrario estaremos habilitados para obrar de cualquier modo. Posiblemente el libre albedrío sea una equivocación necesaria. Conviene creer en él, aunque de hecho seamos títeres, para seguir viviendo (Jorge Luis Borges) 

26 marzo 2009

El perfecto desprendimiento de la ternura


Amor, amor en una noche de primavera. La puntilla de su camisón, el aroma fresco del perfume o la colonia que se pone antes de acostarse, su pelo oscuro y su cara pálida y apenas visible, el encaje de la luz de las farolas que, enmarcada por la ventana y las cortina, se proyecta sobre nuestros cuerpos. El perfecto desprendimiento de la ternura y la desilusión, la perfecta respuesta de un cuerpo ante otro, del uno que responde al otro, la lenta travesía hacia el cautiverio de nuestras facultades, hacia ese pais de violencia ajena y abrumadora; luego, un sueño dulce.

(John Cheever)

25 marzo 2009

Menos es más

En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia (....)
En esta búsqueda incesante del "cada vez más", los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían.
Debemos abandonar la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. Se trata de utilizar los beneficios obtenidos para que todos puedan trabajar moderadamente.Eso es lo que pretende el movimiento del "decrecimiento", que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese "cada vez más".
La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones "menos es más".
¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica.
Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del "cada vez más".
¿Qué se puede decir sobre la crisis económica desde el punto de vista de quienes somos "objetores al crecimiento"? Que nadie se equivoque, porque decrecimiento no es sinónimo de recesión. Tal como escribí hace más de dos años: "No hay que elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento y recesión. Si las condiciones ambientales, sociales y humanas impiden que siga el crecimiento, debemos anticiparnos y cambiar de dirección. Si no lo hacemos, lo que nos espera es la recesión y el caos".
Ahora hemos entrado en recesión, pero que nadie se confunda, no en una sociedad de "decrecimiento". Para empezar, no hemos cambiado nuestra organización social, y en la actual organización todas las instituciones y mecanismos redistributivos se nutren de la idea del crecimiento. En una sociedad así, cuando el crecimiento falta, la situación es inevitablemente dramática. El decrecimiento es algo totalmente distinto. Significa crecer en humanidad, esto es, teniendo en cuenta todas las dimensiones que constituyen la riqueza de la vida humana.
El decrecimiento no es un crecimiento negativo, ni propugna tampoco una recesión ni una depresión; sería ridículo tomar nuestro sistema actual y ponerlo del revés y de esa manera intentar superarlo. El decrecimiento supone que debemos desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento, descolonizar nuestro imaginario de la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. El proyecto del decrecimiento pasa por un cambio de paradigma, de criterios, por una profunda modificación de las instituciones y un mejor reparto de la riqueza.
Es claro que el crecimiento económico pretende aliviar la suerte de los más desfavorecidos sin tocar demasiado las rentas de los más ricos, para no enfrentarse a su reacción política. En ese sentido, el decrecimiento pasa necesariamente por una redistribución (restitución) de la riqueza. En un mundo de recursos limitados, las cosas no pueden crecer de manera indefinida. Por eso, "la objeción al crecimiento" habla de la necesidad de compartir, el regreso de la sobriedad, en particular para aquellos que sobreconsumen. Hacemos nuestras estas palabras de Evo Morales, presidente de la República de Bolivia, que el 24 de septiembre de 2008 afirmó en la Asamblea General de las Naciones Unidas: "No es posible que tres familias tengan rentas superiores a la suma de los PIB de los 48 países más pobres (...) Estados Unidos y Europa consumen de media 8,4 veces más que la media mundial. Es necesario que bajen su nivel de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra".
Hay que acabar con la idea de que "el crecimiento es progreso" y la condición sine qua non de un desarrollo justo. El crecimiento es adornado por sus defensores con todas las virtudes, por ejemplo en materia de empleo. Sin embargo, como dijo Juan Somavia, director general de la OIT, en su informe de enero de 2007: "Diez años de fuerte crecimiento no han tenido más que un leve impacto -y sólo en un pequeño puñado de países- en la reducción del número de trabajadores que viven en la miseria junto con sus familias. Así como tampoco ha hecho nada por reducir el paro". En efecto, los beneficios empresariales han sido tan enormes que ni siquiera un crecimiento fuerte ha podido crear empleo, de ahí la persistencia del paro. La recesión agrava brutalmente este problema. Pero es ilusorio pensar que, para que todo el mundo tenga trabajo, lo que hay que hacer es restaurar el crecimiento económico y aumentar cada vez más las cantidades producidas; esta sobreproducción no tiene ningún sentido, no consigue el pleno empleo y, encima, compromete gravemente las condiciones de supervivencia del planeta.
Volvamos a Keynes, aunque no el que relanza las economías desfallecientes gracias a la intervención del Estado, sino al que escribía en sus Perspectivas económicas para nuestros nietos (1930) que sus nietos (es decir, nuestra generación) deberían liberarse de la coacción económica, trabajar 15 horas semanales y tender a una mayor solidaridad que permitiese compartir el nivel de producción ya alcanzado. No hacerlo así, según él, nos llevaría a caer en una "depresión nerviosa universal".
La filosofía del decrecimiento hoy dice que debemos trabajar menos para vivir mejor. No tener la mira puesta en el poder adquisitivo (que a menudo es engañoso y reduce al hombre a la única dimensión de consumidor), sino buscar el poder de vivir. Se trata de cambiar la actual organización de la producción y repartir mejor el trabajo: utilizar los beneficios obtenidos para que todos trabajen moderadamente y todas las personas tengan un empleo. Esta reorganización debe ir acompañada de una revisión de las escalas salariales. No es aceptable que algunos empresarios ganen varios centenares o miles de veces más el salario de sus propios trabajadores. Reducir la cantidad de trabajo permitiría asimismo que pudiésemos llevar una vida más equilibrada, que nos realizáramos a través de cosas que no sean la sola actividad profesional: vida familiar, participación en la dinámica del barrio, vida asociativa, y también actividad política, práctica de las artes...
Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero con mejor calidad. Una producción de calidad pide habilidad y tiempo, y ofrecería empleos numerosos y más gratificantes. Supone no recurrir sistemáticamente a la potencia industrial (exige sobriedad energética) lo cual mejoraría la necesidad de fuerza de trabajo (como se observa al comparar la agricultura intensiva, muy mecanizada, gran consumidora de petróleo pero parca en mano de obra, con la agricultura biológica). De esta manera, quizá también se pudiese equilibrar mejor trabajo intelectual y trabajo manual, y combatir al mismo tiempo la epidemia de obesidad que padecen nuestras sociedades demasiado sedentarias.
Devolver el protagonismo a la persona, restaurar el espíritu crítico frente al modelo dominante del "cada vez más" y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás, ése es el camino que propone la filosofía del decrecimiento. Se trata de sustituir el crecimiento estrictamente económico por un crecimiento "en humanidad". Es una tarea estimulante, un desafío que merece la pena intentar.
(Nicolas Ridoux) (De Puri)

21 marzo 2009

La identidad

Existe una cierta concepción de la identidad que yo calificaría de fundamentalista. Se piensa que la identidad es una cosa fabricada de antemano, preexistente... y que el ser humano no es más que la realización de esa identidad prefabricada. Es como una fuente, y los descendientes deben siempre encontrar su identidad en esa fuente, en la boca de esa fuente, allí donde brota... Y yo tengo otra concepción de la identidad. ¡La identidad no está nunca prefabricada, la identidad es una apertura perpetua, y no viene del pasado, viene del futuro! El hombre crea su identidad creando su obra; por lo tanto, la identidad está en el infinito, no se termina, ni siquiera con la muerte, no puede acabarse, eso es. ¡Es todo lo contrario!. (Ali Ahmed Said Esher: Adonis)Comprobar ortografía

20 marzo 2009

La observación



A todo el mundo le gusta observar a los demás, pero se sienten culpables por ello

(Duane Hanson)


(La escultura hiperrealista es del mismo Hanson)

19 marzo 2009

La ternura y tristeza de las mujeres


Ya no hay historias de amor. Sin embargo, las mujeres las desean, y también las desean los hombres cuando no se avergüenzan de ser tiernos y tristes como mujeres.

(Julia Kristeva)

(La foto es de Robert Haüsser)

18 marzo 2009

El cuento, la muerte y el dentista



Un cuento o un relato es aquello que te cuentas a ti mismo en la sala de un dentista mientras esperas a que te saquen una muela. El cuento tiene una importante función en la vida, me parece. Esperamos una contraorden ante nuestra muerte y puesto que no hay tiempo suficiente para una novela, pues, bueno, ahí esta el cuento. Estoy seguro que en el momento justo de la muerte nos contamos un cuento y no una novela.
(John Cheever)

(El personaje de la foto es Henri Matisse fotografiado por Cartier Bresson)

17 marzo 2009

El jardin de la Serenidad

(Francis Bacon)
Soy inestable, inseguro, tengo miedo al futuro y este ha llegado. Me da pavor verme en esta residencia rodeado del cariño ausente de los míos y con frecuentes pellizquitos en mis mejillas fláccidas cada vez que digo algo (la vida esta muy ajetreada y se han perdido los valores y no me refiero a la Bolsa, que algunos no entienden nada) Desde que pase de los ochenta me miran como si oyeran hablar a un marciano. Repiten siempre, ¡ ay que rico ¡ y no se si son caníbales y mis horas están contadas o si tengo, sin yo saberlo, mucho dinero. - En esta Residencia, el Jardín de la Serenidad, (no se porque todas tienen nombres japoneses), vas a estar muy bien. Todas tus necesidades van a estar cubiertas (no creo que se refieran a las sexuales, porque se supone que a los ochenta y pico ya no se tiene de eso, aunque las del pijama de colores, cuidadoras las llaman, están de buen ver, parecen sacadas de un comic de Crumb, con esos culos autónomos, independientes). No se que decir, supongo que el olor a sopa de sobre, las miradas de conmiseración de las cuidadoras y el limpiarte los bajos como si fuera mas importante el detergente intimo (hasta los detergentes/jabones íntimos suenan a infidelidad) que tus genitales, no lo soportare por mucho tiempo. Tengo que jugar al Bingo (para no engrosar el grupo de los marginados) equivocándome cada dos números para no pasar por un superdotado, que las envidias son muy malas en estos sitios. La terapia ocupacional, el reconocer la vaca entre aquellas fichas me provoca un cierto morbo. Los paseos organizados , cuidar del huerto de la armonía, que el Pascual decía que era hortelano y esta en cama con un corsé tras su fractura vertebral cavando pa las patatas, aguantar a la sorda de la habitación de al lado con la tele a todo volumen oyendo el Diario de Patricia y las reconciliaciones de las gordas, las del fíjate…. que cuando hablan ponen los ojos en blanco y un tono de seriedad que ya quisiera Esperanza Aguirre. Lo peor viene luego, El día del Pilar y que te pongan el Cachirulo tras la ofrenda localizada en la entrada, que en la ultima la del taca, taca…. o sea la de la fractura de cadera, se cayo encima de la ofrenda y la cuidadora antes de levantarla se preocupo únicamente de recoger las flores no chafadas que se habían salvado. Lo que yo digo, se han perdido los valores. La fisioterapeuta no esta nada mal, me parece que voy a fingir una contractura del glúteo que me parece que da masajes. La cuidadora cubana es demasiado para mi…………. 

16 marzo 2009

Lo real y el realismo


Nada es menos real que el realismo. Los detalles son desconcertantes. Solo por medio de la elección, la omisión y la acentuación avanzaremos hacia el verdadero significado de las cosas (Georgia O'Keeffe)


Sin palabras , sin imagenes


Muchas personas sufren conflictos diversos pero no tienen las palabras necesarias para decirlo, ¡ni siquiera tienen las imagenes necesarias!, Ven la televisión pero lo hacen para tranquilizarse, no pensar, no encontrar las palabras; si se les pregunta qué han visto, no son capaces de decirlo.

La imagen deviene simplemente un medio para borrar el espacio psíquico, un medio que al final tiene utilidad porque tranquiliza durante cierto tiempo, pero solamente durante cierto tiempo, pasado el cual el conflicto vuelve. ¿Como se revolverá entonces ese conflicto?.
Hay varias soluciones, todas negativas:

Las enfermedades psicosomaticas: no tengo representación, no tengo las palabras necesarias, no tengo las imagenes necesarias, es al hígado a lo que me afecta,o a la garganta, o a la cabeza; tengo dolores.... y en el plano fisiológico no encuentro ningún deterioro de estos órganos. Ello no impide que sean los órganos los que sufren en vez de ese espacio intermedio que es el espacio psíquico y que, hasta entonces, se veía afectado por el conflicto en las relaciones humanas.

Segunda solución: El recurso excesivo a la droga, al alcohol o a otras sustancias (y por lo demás de manera creciente a estas otras sustancias) para olvidar, para no tener que ahondar en el fuero interno, en el espacio psíquico.... ¡Es un alivio, pero no es una solución!

Tercera huida: el vandalismo, el paso a la acción, la integración mas o menos franca de un sistema mafioso, en resumen, la violencia y la corrupción, toda clase de acciones que equivalen a rupturas o transgresiones y no respetan prohibición alguna.

Todos estos fenómenos son extremadamente preocupantes; cuando los analistas los observamos en una situación de laboratorio como el dispositivo del diván, tratamos de encontrar una manera de aliviar esa angustia o esa decrepitud proporcionando las palabras que faltan, proporcionando incluso las imagenes que faltan. (Julia Kristeva.)

15 marzo 2009

Lo que se ha perdido


Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido,
lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error,
lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos,
amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado;
lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos;
lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción;
y el mar en todo, llegando allá, rumoroso y fresco,
del gran fondo de toda la noche, a agitarse fino en la playa,
en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar
(Fernando Pessoa)

12 marzo 2009

Alguna frase solamente mía


Pero ¿ quién me dará la respuesta jamás usada?
Alguna palabra que me ampare del viento
alguna verdad pequeña en que sentarme
y desde la cual vivirme,
alguna frase solamente mía
que yo abrace cada noche,
en la que me reconozca,
en la que me exista.
(Alejandra Pizarnik)

10 marzo 2009

Los achaques del Romanticismo


A través de la literatura podemos redescubrir la densidad de nuestras vidas. La literatura puede armarnos contra el consuelo y la fantasía y puede ayudar a que nos recuperemos de los achaques del Romanticismo (Iris Murdoch)

09 marzo 2009

Somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices

(Imagen de David Febland)
En una sociedad de compradores y una vida de compras, somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices; estamos asegurados contra la infelicidad siempre que podamos mantener esta esperanza. Así, la llave de la felicidad y el antídoto contra la amargura consiste en mantener viva la esperanza de llegar a ser felices. Sin embargo, solo puede mantenerse viva si se cumple la condición de una rápida sucesión de nuevas oportunidades y nuevos comienzos, y con la perspectiva de una cadena infinita de nuevos comienzos. Esta condición se consigue dividiendo la vida en episodios, es decir, en espacios de tiempo preferiblemente cerrados e independientes, cada uno con su propio guión, sus propios personajes y su propio final. Este último requisito, el final, se cumple si se supone que los personajes implicados en el curso del episodio sólo aparecen mientras dura, sin compromiso alguno de ser admitidos en el siguiente. Como cada episodio tiene su propio guión, cada uno requiere su propio casting. Cualquier compromiso indefinido o interminable limitaría gravemente la cantidad de guiones disponibles para los episodios sucesivos.

(Zygmunt Bauman)

07 marzo 2009

Épica

(Escultura de Pablo Gargallo)

Lo épico está en el hecho de que un hombre, por una causa cualquiera, no importa si es justa o injusta porque a la larga todas las causas son justas o injustas, se olvide de su destino personal (Jorge Luis Borges)

06 marzo 2009

La moral creativa

(John Cheever)

Mi percepción de la moral es que la vida es un proceso creativo y todo lo que restringe o impide este impulso es malo u obsceno (John Cheever)

05 marzo 2009

La felicidad y la esquina

(Van Gogh)
Algunas veces , al doblar una esquina o cruzar una calle, me ha llegado, no sé de dónde, una racha de felicidad (Jorge Luis Borges) 

03 marzo 2009

Walser y su monasterio


Walser despreciaba los ideales de prosperidad, aborrecía el éxito y era incapaz de someterse a ningún tipo de rutina o atadura. Para el, el manicomio era el monasterio de la época moderna.

02 marzo 2009

Lo actual y la pobreza

(Cuadro de Oswaldo Cantillo)
Nos hemos hecho pobres. Hemos ido entregando una porción tras otra de la herencia de la humanidad, con frecuencia teniendo que dejarla en la casa de empeño por cien veces menos de su valor para que nos adelanten la "pequeña" moneda de lo actual (Walter Benjamín)

El amor y la eternidad

(Cuadro de Lucian Freud)

Amar es el deseo de convertir en eterno lo que es transitorio. (de Josef Pik)


26 febrero 2009

La imperfeccion y el deseo

Ahora estoy "realmente" solo. Es una sensación diferente a la soledad acompañada que provoca la familia, tan callada por amor y respeto. No he tenido amoríos ya que no poseo esa risa fácil ni la ingenuidad que da la juventud y el amor besucón. Por eso, en estos tiempos de redes sociales y Facebook me he apuntado al curso "amor y deseo". La pregunta es: ¿Que hace falta para mantener el amor, el deseo?. Reconozco dada mi rustica posición que lo de deseo siempre me ha sonado a sexo pasional, pero desde que me cultivo algo me han dicho que no es exactamente así. Es el motor de nuestra vida, la búsqueda de algo que siempre falta, que nos permite construir en ausencia. Lo del amor ya me suena peor una mezcla entre romanticismo barato y aguantar. ¿Hay un concepto épico del amor?.
La primera sesión comenzó con una tormenta de ideas, que es como decir tonterías en grupo. El grupo era predominantemente femenino, los machitos quitando algún neurótico como yo, ya no salen del bar. Todas daban su opinión, bondadosa, cargada de buenos deseos, pero como todo lo bondadoso, inútil. Pero uno se lleva sorpresas. Ania comenzó a hablar: ".....Luego la soledad manda, o el silencio, o un escalofrío, no sé, y nos hace mirarnos dentro. A mí últimamente me hace mirar hacia afuera, a ver si encuentro en el que me acompaña, ese término medio en el que debe estar situado, pues alguien me ha dicho que en los últimos años no he buscado bien entre sus defectos algún elemento imperfecto oculto, sobre el que yo no soy capaz de elevar una construcción precisa de mis sueños."
Siempre me equivoco, juzgo precipitadamente. Tras esto seguiré solo, hay niveles que no alcanzo. Gracias chicas.
(Evaristo Cienpozuelos)

21 febrero 2009

Me gustaria ser sabio

Me gustaría ser sabio también. Los viejos libros explican la sabiduría: apartarse de las luchas del mundo y transcurrir sin inquietudes nuestro breve tiempo. Librarse de la violencia. Dar bien por mal, no satisfacer los deseos y hasta olvidarlos: tal es la sabiduría. Pero yo no puedo hacer nada de esto: verdaderamente, vivo en tiempos sombríos. (Bertold Brecht)

18 febrero 2009

La vida y la Novela


Todos somos invenciones recíprocas, todos somos imágenes evocadas por la magia de todos lo demas. Todos somos autores recíprocos. [...] Lo que la gente envidia en un novelista [...] son las personalidades interpretativas que el autor se permite, la resbaladiza irresponsabilidad con que se pone y se quita la propia piel, ese deleitarse no tanto en el "yo" como en la evasión del "yo" [...]. Lo que la gente envidia es el don que posee el novelista de convertirse en otro. [...] ¿Acaso no es cierto que [...] el aspecto mas intrigante de la imaginación del escritor es la distancia que existe entre su vida y su novela? (Philip Roth)

15 febrero 2009

La crisis y Brigitte Bardot

Hoy es día impar. Toca gastar. No es que me haya vuelto consumista, la austeridad es una constante en mi vida, a veces por convicción y otras por falta de posibles, que se decía en mi pueblo. Ahora tengo una renta suficiente y segura que me permite algunos dispendios pero claro, con mi carácter dubitativo suelo sondear lo que me rodea antes de gastar. Nunca he sido gozador, sino mas bien razonador y organizador. De pequeño me organizaban el tiempo pero me daban pocos abrazos. De mi infancia no tengo apenas recuerdos de experiencias sensoriales, que se dice ahora, intensas, solo de experiencias razonadoras intensas. Únicamente me acuerdo y aun no se me ha pasado la sorpresa, de ir al cine a los cinco años a ver una película de Brigitte Bardot. El argumento sin importancia y la escena critica una en que Brigitte Bardot disfrazada de pobre, es decir con un vestido raído y escaso se hería con un pez espada o algo así. Cuando llegaba a tierra, porque no recuerdo si pescaba buceando como los recolectores de perlas, le curaban la herida en el muslo con lo cual se subía un poco la falda ya de por si corta. Yo, por entonces, no sabía lo que era un muslo, ni una mujer, ni Brigitte Bardot, pero sin quererlo como un fuego que se despertaba note una excitación incontenible, como una alegría sin motivo. El Cuerpo se movilizo, luego me entere que se llamaba pene, y allí tuve mi primera sorpresa eréctil, no esperada. Luego me volví razonador, supongo que para no tener más sorpresas, como Sócrates. Pero Sócrates era feo, que decía Nietzsche y no disfrutaba demasiado. Se pasaba todo el día hablando y nunca se ha dicho que fuera alcohólico. Vamos que el cuerpo lo tenía como soporte, hardware que se dice ahora. Continúo que me pierdo. Sondeando y leyendo periódicos: El País martes, jueves y Sábados (Que trae el suplemento cultural) y El Mundo (Lunes, Miércoles y Viernes) y el Heraldo el Domingo , así como la Tele de pago, que la gratuita hay que pasar mucho rato hasta que te enteras de algo, me he enterado de la crisis. No hay dinero, hay desempleo y la venta de colchones no ha aumentado. Porque si los ricos se han llevado todo el dinero y este no esta en los bancos tiene que estar debajo del colchón…. Pero tampoco esto es seguro. Bueno, que dicen que hay que consumir y a la vez hay que ahorrar. Consumir para que las empresas funcionen y den empleo y ahorrar para que los bancos tengan liquidez. En pura lógica es una situación contradictoria, imposible de resolver. Por tanto hoy me toca gastar y mañana no salgo de casa y ahorro. Además de razonable y algo frío soy un buen ciudadano. (Evaristo Cienpozuelos)

11 febrero 2009

El Extraterrestre

Aun tiemblo. He estado a punto de ser abducido por un extraterrestre. Además no se si voy a tener la tranquilidad necesaria para contarlo, no tengo paciencia para las narraciones. En las novelas policíacas solo leo el principio y el final. Cuando me aprieta el gusanillo de saber quien es el asesino me salto cien páginas y listo.

La llamada al timbre y el aspecto no infundían sospechas. 
- ¿D. Evaristo Cienpozuelos? - 
- Si, soy yo -
- ¿Le interesa la educación de sus hijos, D. Evaristo? 

Aquí tendría que haber sospechado algo, tanto Don y tanto Evaristo solo se escuchan en las llamadas de Orange para cargarte algún móvil robótico y un contrato con letra pequeña ilegible, como para mi presbicia. 

Sigamos, en realidad no me interesa la educación de mis hijos, solo que sean , como yo, moderadamente infelices, pero eso, ¿como se lo explicas a un extraterrestre trajeado?. 
El traje no era malo, no entiendo de trajes pero se cuando es malo por mi experiencia cuando andaba buscando piso y todos los chavales que los vendían llevaban uno que les venia un poco forzado. El silencio fue tomado por ET como un asentimiento y continúo. 

- D. Evaristo (empezaba a notar mis lagunas y mi poca paciencia), en estos tiempos que corren la educación es muy importante. Son épocas cambiantes y de flexibilidad laboral y la adaptación es precisa. 
Lo que me faltaba, apología liberal capitalista con la crisis que llevamos. 
- Mire, no tengo tiempo para atenderle, ¿Qué desea en realidad?- Entonces me di cuenta de su procedencia fantasmal y de sus objetivos malignos: 
- Soy de Planeta Agostini y le ofrezco una enciclopedia en treinta y cinco tomos además de ocho DVD con el resumen 
– Solo me dio tiempo a empujarlo y cerrar la puerta pese a sus protestas. A pesar de todo he tenido suerte y la alegría de pensar que hay planetas cercanos con habitantes tan imbéciles como nosotros (Evaristo Cienpozuelos)

04 febrero 2009

Vicente, la muerte y Tolstoi



Acabo de leer "La muerte de Ivan Illich", despues de mucho sufrimiento por su enfermedad, llega el final:

"Y prestó atención. Si, aquí está. Bueno ¿y que?.. Y la muerte donde está?. Buscaba su anterior y habitual temor a la muerte y no lo encontraba. ¿ Dónde está? ¿Que muerte? No habia temor porque tampoco había muerte. En lugar de muerte había luz. ¡Conque es éso! dijo de pronto en voz alta. ¡Que alegría!"....."Este es el fin de la muerte, se dijo. La muerte ya no existe. Tomó un sorbo de aire, se detuvo en medio de un suspiro, dió un estiron y murió"

(En recuerdo de tu amigo Vicente. Pura)

03 febrero 2009

Lunes


Amanece de acero
el lunes salpicado,
aliento humedecido.

Desgasta la terraza
el rencor escurrido,
bayeta de silencio.

Una grúa bosteza
envasada al vacío.

Presagio el veredicto
del olvido
en sí mayor,
en un no sostenido.

(M. Jaén.)

01 febrero 2009

El Arbol Genealogico


Reconozco no tener mucho interés por mis antepasados pero los árboles genealógicos me dan cierto morbo. Me produce admiración la paciencia del que los hace, ese espíritu entre detectivesco y administrativo, buscando todas las ramas y conexiones de la familia. Al leerlos uno averigua que no conoce a casi nadie, muchos han muerto, lo que produce cierto desasosiego, cuando me tocara a mi?. Por que rama van? Y cierta curiosidad interesada: y si tengo un antepasado millonario que no conozco y me toca algún pellizco?. O sea que no eran tan serios como me han contado sino que el abuelo estuvo liado con ……..
En realidad es una manera de apuntalar con datos, la famosa objetividad, la imagen de la familia que querríamos tener, decidida de antemano (los neurólogos dicen que primero tomamos instintivamente las decisiones y luego buscamos las razones para justificarlas): Venidos a menos. Venidos a mas. Pobres pero honrados. Santas y sufridoras, descocadas y rebeldes. De derechas o de izquierdas. Calzonazos o macarras.
En la imprenta de abajo hacen árboles genealógicos a medida, les das los nombres y las fotos y ellos te inventan los antecedentes.
Si quieres que tus antepasados sean japoneses cuesta un poco mas porque tienen que achinarles o ajaponesarles los ojos en las fotos.
Nunca estamos contentos……. De botones a director.

(Rafa Cid)