13 octubre 2010

La narración y las bodas

Mis padres fueron ayer de boda y narrativamente hay pocas ocasiones tan aprovechables. A veces pienso que compensa el dineral de las enhorabuenas por el animal descriptivo que se le despierta a mi madre. 
Cuando empieza a contar intenta revisar la evolución de los personajes que la han rodeado toda la vida, pero después de tres o cuatro “está más” o “está menos” ve que por ahí no va a ir muy lejos:  
-Todos igual ¿o es que crees que la gente evoluciona? 

-¿Y fulanito? -Sigue chiquiteando todos los días, agarrado a la excusa de que su padre era vasco y es una tradición cultural 

-¿Y zutanita? -Igual que su abuela, grande como un jergón, presumiendo de orden y de hijos ¡Me ponen enferma las insulseces!

-Ya, Arse, tanto, tanto, no se puede cambiar, tenía quince años cuando metió los dedos en un enchufe. 

-¿Y la novia? -¡Pero qué pesada eres con lo del enchufe! La novia, una chica pequeña. Estaba agotada y no me extraña ¡cada vez hacen más tonterías en las bodas! ¡vivimos en una sociedad tan infantilizada! Qué quieres que te diga, preocupa. Lo estuve comentando con tu tío M. Todo el mundo lo considera muy falso, pero a mi, si es verdad, me encanta que finja; aunque me esté siguiendo la corriente me parece un tipo muy atractivo, cortés y un buen conversador. 

 -¿Y papa? -Bien, gracioso a tiempo, pero meditabundo, parece que no le apasionan ni los míos ni los suyos, ya sabes que tu padre es muy especial

 -¿Y por qué no nos invitaron a nosotras?, invitaron a los que tenían nuestro grado de parentesco. -Porque os conocen y saben que sois unas asquerosas 
 
-¿Cómo mi padre? -No, y como nosotros también, a tu tía Emma y a mi no nos convence nadie del todo. Sois unas tiparracas por las dos ramas.
 
-Entonces ¿te lo pasaste bien?  -Lo que más me gustó fue volver en el buho a las cuatro de la mañana, vi a la gente muy bien, más o menos serena, yo también había bebido de todo además de algunos cubatas, para eso nos fuimos en autobús, para poder beber, sobre todo vi mucha gente joven que estaba alegre. 

 -Y ¿qué bebes mama?  -Yo lo de siempre, vodka con limón. 

06 septiembre 2010

La ilusión es mejor que la medicación

Es duro envejecer. Nadie quiere admitir que ya no es joven, pero el peligro es llegar a perder la cabeza por ello, el equilibrio mental. El ego masculino puede cegar y, literalmente, llegar al extremo de lo que le sucede a Alfie. Él cree que por cambiar de mujer, comprarse un coche deportivo y practicar deporte va a evitar lo inevitable. Lamentablemente, no es así. Pero hay que admitirlo: envejecer es terrible. No encuentro ninguna ventaja. No te vuelves más listo, ni más sabio ni más amable. No sucede nada bueno. La espalda te duele más, tienes más indigestiones, pierdes vista y oído... Yo tengo 74 años y aconsejo encarecidamente a todo el que pueda que no envejezca.

Cada cual necesita sus pequeñas ficciones o soluciones mágicas para afrontar las durezas de la vida, alguien que te diga que, si haces ‘lo correcto’, todo estará bien. Puede ser una adivina, un rabino o un cura. Desde niño fui consciente de que la gente quiere soluciones mágicas. La ilusión es mejor que la medicación. La única forma de escapar a la condición humana es la magia.

Solamente puedes alcanzar la felicidad si te aíslas en tus cuentos de hadas y falseas la realidad. La única forma de vivir feliz es negando la realidad y comprando ilusiones que den sentido al universo. Existe toda clase de fantasías para negar la aflicción de la condición humana.

Vamos por la vida de forma frenética y caótica, corriendo y chocándonos los unos contra los otros con nuestras aspiraciones y ambiciones, haciéndonos daño y cometiendo errores. En cien años ya no quedará nadie que nos haya conocido y todos los problemas, las crisis económicas, los adulterios y demás, no tendrán importancia. Eso: todo es furia y ruido y, al final, no significa nada.

(Woody Allen)

30 agosto 2010

Pinocho y la monarquia


Pinocho es un diablillo. Es un niño "de madera", duro y sin corazón que no honra a sus padres. Sin embargo, a medida que avanza el cuento empieza a evidenciar síntomas de humanidad. Cuando cuenta mentiras, le crece la nariz, lo cual indica la presencia de una conciencia. Pero solo después de que ha demostrado que tiene sentido del deber y sentimientos sinceros de amor, se convierte en un humano de carne y hueso. En una silla a su lado descubre la marioneta que era antes.

El cuento ilustra el desarrollo ideal de un monarca constitucional. A fin de evitar un choque entre su papel simbólico y sus cualidades, el monarca ha de empezar siendo un leño. A continuación ha de desarrollar la capacidad de establecer una diferencia entre si mismo como persona privada y como persona pública. (En este sentido es curioso que, de joven, la futura reina Guillermina tuviera una institutriz especial para sus muñecas.)

El monarca ha de ser suficientemente listo para hacerse el tonto. En los actos publicos ha de comportarse como una marioneta para dejar bien claro que esta interpretando un papel. No puede evidenciar sentimientos sinceros y ha de honrar a sus padres solo formalmente. La prueba definitiva de su idoneidad para el cargo es la demostración involuntaria de vergüenza. Pero para evitar que su nariz llame demasiado la atencion, sus apariciones en publico han de ser lo más breves posibles.

(Matthijs van Boxsel)

24 agosto 2010

La estupidez en tres periodos


En primer lugar tenemos la estupidez clásica que se caracteriza por una ingenuidad fundamental. Aquí es aplicable la frase bíblica: "Señor perdónalos porque no saben lo que hacen". La imagen que tiene el tonto de la realidad no coincide con los hechos. Está con la cabeza en las nubes y no ve la realidad. Retirando velos, le descubriremos la verdad desnuda.

A la estupidez moderna se le puede aplicar la sentencia: "Señor no saben lo que hacen, y más vale así.........." El velo no esconde la situación real, es justo al revés: la realidad existe en virtud de una ilusión. Las apariencias conforman nuestra realidad, mientras no se perciba la ilusión. La comprensión no solo pone fin a la estupidez y a la ilusión, sino también al mundo que gira en torno a ellas.

Hoy día nos enfrentamos a la estupidez posmoderna: "Señor, saben lo que hacen y aun así lo siguen haciendo". La estupidez parece haber pasado de moda. El posmoderno es demasiado listo para dejarse engañar por su propia retorica. Es un estúpido ilustrado.Es muy consciente de la distancia que existe entre la apariencia y la esencia, pero confía plenamente en la mascara. Ya no podemos confrontar al posmoderno con su punto ciego, con lo que ignora adrede para tener razón, porque el posmoderno ya ha calculado de antemano esta distancia.

Pongamos por ejemplo la política. El político engaña abiertamente; nadie le cree y el lo sabe; y nosotros sabemos que lo sabe, y el también sabe esto. ¿Donde hemos de buscar la estupidez en toda esta omnisciencia?. Si todos saben, ¿quien no sabe?.

Parece que hemos aterrizado en la época postideologica, pero esta es una conclusión precipitada. El posmoderno deja intacto el nivel fundamental de la estupidez: la estupidez funciona en la propia realidad, en lo que hacemos, y no en lo que pensamos que hacemos.

Sabemos perfectamente que el poder del soberano se basa en determinados acuerdos, pero en la practica fingimos que el rey es la encarnación del pueblo. Somos tontos en la practica. La estupidez no reside en el pensamiento, sino en hacerlo a pesar de todo.

En resumidas cuentas, no hemos de buscar la estupidez en el plano psicológico; la estupidez no tiene nada de personal o espontáneo, al contrario. la estupidez se materializa en la practica cotidiana. la estupidez se esconde en la acción, por ello es posible delegar la estupidez en las maquinas.

15 agosto 2010

La comedia de la desdicha

Es curioso que la obsesión individual por ser felices en el ámbito doméstico coincida con la necesidad de aparecer a los ojos de los demás como incurables quejosos. Peter Sloterdijk ha bautizado esta ideología como la "comedia de la desdicha": la pantomima de seguir un guión victimista en sociedad a fin de blindarnos de las virtudes contaminantes del don de la felicidad genuina, por definición extática, intersubjetiva. Nos quejamos por vicio, en verdad, pero, sobre todo, porque mostrarnos como felices ante los demás nos obligaría -noblesse oblige- a ser más generosos.
(German Cano)

24 junio 2010

La izquierda y los sueños


El nacionalismo es incompatible con la izquierda, ya que la estrella polar de la izquierda es la igualdad (Norberto Bobbio)

Despolitización de la sociedad y desprestigio politico. Terreno reservado a los politicos.?. Nos rendimos al despolitizarnos.

La clave da la izquierda es el ideario ilustrado. El gran exito del poder es la colonización de los sueños (Irene Lozano)

En lo privado domina el discurso de la izquierda mientras que en lo publico predomina el discurso de la derecha. (Maria Jesus Paredes)

06 junio 2010

Caperucita y el lobo machista


Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado El pequeño hoplita -un cuento sobre un niño en las Termópilas, que tanto debe a su magnífico ilustrador, Fernando Vicente- le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable. Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista. O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

Al principio pensaba hacerlo con el cuento de Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente. Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina -su número impar complica además el asunto-, me decidieron a dejarlo para más adelante. Lo intenté luego con La soldadita de plomo y ploma; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF -Unidad Legionaria Femenina Feroz-, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio. Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: Caperucita Roja. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo. Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis. El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj. Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista. Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta. Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia -dice- contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.

(Arturo Perez Reverte) (de Oscar)

16 mayo 2010

Las estrellas sobre la cabeza


He aquí la dicha verdadera: no tener ambición alguna y trabajar como un condenado, como acosado por todas las ambiciones. Vivir lejos de los hombres, no tener necesidad de ellos y quererlos. Estar en Navidad y tras haber comido y bebido a gusto, irse uno solo a salvo de todas las acechanzas, con las estrellas sobre la cabeza, la tierra a la izquierda, el mar a la derecha, y advertir, de pronto, que en el corazón la vida ha realizado un postrer milagro: el de convertirse en un cuento de hadas.
(Nikos Kazantzakis)

15 abril 2010

El ojo solitario

El brillo del césped hería mis ojos. El ambiente festivo de la muchedumbre, mezcla de circo y rito sagrado me impedía parpadear. Un griterío, como un huracán de voces , acompañaba la salida de los jugadores y tras los ritos iniciales para enmascarar la furia y el deseo de victoria comenzó el partido. A partir de aquí apenas recuerdo los avatares del juego, el tiempo transcurría sin conciencia, hasta que sucedió. Mis oídos comenzaron a escuchar pero mi cerebro y mi corazón se negaban a oír. El ruido llego a ser tan ensordecedor que no tuve mas remedio que aceptar la situación. Me vine abajo, resignado, lleno de odio y apatía e hice lo que tenia que hacer, como en un rito de sumisión largamente aprendido. Mientras la sirena disminuía cada vez más sus sonidos, apague mi maravillosa pantalla gigante con sonido cuadrafónico, mi compañía más querida, y salí a la calle. Una larga hilera de personas andaban, como autómatas, para cumplir con las ordenanzas municipales hacia el local de cultura y reunión , no virtual. Allí fingiríamos durante una hora nuestra condición humana, hablando del tiempo, política etc... y sonriendo en los momentos oportunos para no ser clasificados como autistas virtuales irrecuperables, prohibiéndonos entonces volver a utilizar la pantalla gigante y obligándonos durante un tiempo indefinido a reeducarnos con una serie de cursos de reciclaje: "Panadería y conversación", "Como esta la Juventud”, y el curso más temido : "En mis tiempos...." Me esforcé en conversar adecuadamente, aun vería la segunda parte. (Evaristo Cienpozuelos)

13 abril 2010

Cuanto puedas


Cuanto puedas...

Cuanto puedas
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
por contacto excesivo
con el mundo que agita movedizas palabras.

No la envilezcas nunca
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de los rostros diarios
y al cabo te resulte un huésped importuno.


(Constantino Cavafis)

(Versión de José Ángel Valente)

(De Iosi)

05 abril 2010

Danos un color y nosotros nos deshacemos de el

“Yo lo veo así: Durante siglos el hombre ha hecho todo lo posible para destruir, profanar e interferir con la naturaleza: Cortar bosques, agujerear montañas, envenenar la atmósfera, despoblar los océanos, contaminar ríos y lagos, destruir pantanos… Así que cuando la naturaleza contraataca y golpea al hombre en la cabeza y en las pelotas yo lo disfruto. No tengo ninguna simpatía por el ser humano. Ninguna. Y no importa el problema al que se enfrenten los humanos, ya sea natural o causado por ellos mismos, yo siempre espero que empeore.” - Life Is Worth Losing (2005)

“Nunca me ha importado lo que le suceda a este planeta, esta especie, este país… Y estar emocionalmente distanciado le da al artista completa libertad para atacar, para observar sin ese runrún constante de 'Esto podría mejorar, amigos.'”

“Lo que realmente me liberó fue cuando empecé a darme cuenta de que no me identifico con el ser humano, con la nación y, de hecho, durante la mayor parte de mi vida, no me he identificado con el grupo local, no importa cuál fuera: la escuela, las Fuerzas Aéreas, la religión, el gobierno, el comercio… Así que no tengo ningún interés en las consecuencias.”

"Es la vieja doble moral americana. Decir una cosa y hacer otra diferente. Y por supuesto este país (Estados Unidos de América) fue fundado bajo una doble moral. Es parte de nuestra historia, es una doble moral muy básica: Un grupo dueño de esclavos que querían ser libres. ¿Estoy en lo cierto? Qué absurdo. Lo que hicieron fue matar a un montón de ingleses blancos, para seguir poseyendo a sus esclavos negros, para luego exterminar a los indios rojos, ir hacia el oeste para robarle territorio a los mexicanos marrones y finalmente tener un lugar de donde despegar, volar y lanzar bombas nucleares sobre los japoneses amarillos. ¿Saben cuál debería ser el lema de este país? '¡Danos un color y nosotros nos deshacemos de él!'"

"De cualquier modo, la esclavitud no fue abolida sino hasta casi cien años después de la declaración de independencia de Estados Unidos del Reino Unido. Los esclavos finalmente fueron libres. ¡Sí, como no! No fue algo que realmente notaras. La esclavitud fue abolida pero solo en un papel"

(George Carlin)

30 marzo 2010

Beckett omnidoliente


Yo no entendía a las mujeres por entonces. Lo que es más, aún no las entiendo. A los hombres menos. Tampoco a los animales. Lo que mejor entiendo, que no es mucho decir, son mis dolores. Pienso en ellos a diario, no me lleva mucho tiempo, el pensamiento es tan rápido. Sí, hay momentos, particularmente en la tarde, en que me vuelvo todo sincretismo, a lo Reinhold. ¡Qué equilibrio! Pero aun a mis pensamientos los entiendo mal. Seguro es porque no soy sólo dolor, eso ni hablar. He ahí el problema: A veces se aquietan, o yo, y me llenan de sorpresa y fascinación, se ven como de otro planeta. No muy seguido, pero no puedo pedir más. Ay, ¡qué vida tan de esto y lo otro! Ser sólo dolor, eso sí que facilitaría las cosas. ¡Omnidoliente!...

(Samuel Beckett)

17 marzo 2010

El valor de ser una don nadie


“¿No te das cuenta? Lo que realmente me asusta es que sé que voy a competir. Sólo porque esté tan enormemente condicionada a aceptar los valores de cualquier otro, y sólo porque me gusten los aplausos y que la gente me ponga por las nubes, sólo porque me guste no quiere decir que esté bien. Me avergüenza. Estoy harta, harta de no tener el valor para ser una absoluta don nadie.” 
(J.D. Salinger)

15 marzo 2010

Posiciones del amor (IV)

La metáfora del amor, ese paso del amado al amante, el milagro, es imposible, porque el amado no tiene ni la más remota idea en cuanto a esa particularidad que el amante ha puesto en el, ve en el, y que es la suya propia. En el instante de la posibilidad de la metáfora del amor, de ese paso del amado a amante tenemos: a) Responder dando lo que se tiene; espejismo , que anuda el amor a un universal, la condición misma de su degradación. b) Responder no dando lo que no se tiene; la solución de Sócrates, que solo desplaza la cuestión. c) Pero hay un c), que es dar lo que no se tiene. Los mentirosos son los únicos que tienen una respuesta digna al amor.

14 marzo 2010

Posiciones del amor (III)

La cuestión es saber si las posiciones son sustituibles. A eso aspira el amor. Lo amante, en el don activo de su amor al amado, desnuda cada vez más desde donde ama, desde su propia falta, y aspira a que el amado se sustituya como amante, para colmar esa falta cediendo lo que tiene. A esa sustitución llama Lacan metáfora del amor y se trata de saber si es posible. (Juan Carlos Indart)

13 marzo 2010

La medicina y el arte

La medicina y el arte parten del mismo tronco. Ambos tienen origen en la magia, un sistema basado en la omnipotencia de la palabra. (Andrzej Szczeklik) (de Antonio)

12 marzo 2010

Posiciones del amor (II)

Sócrates sabia, y Lacan no tiene mas que tomarlo, que es función de la falta, propia del deseo, lo que introduce en el amor la posición del carente, de aquel a quien le falta, lo amante, y la posición del que tiene, lo amado. El amado, puede que no tenga nada tampoco, que sea otro carente. Se vera si lo siguen amando. Por el momento la posición amado es la de tener, aun en el extremo de que solo tiene un no se qué , que lo hace, justamente, tan amable. Mas importante , por ahora, es señalar que, entonces, en los términos de necesidad, demanda y deseo, el sujeto es amante, y el Otro es posición amado. (Juan Carlos Indart)

Posiciones del amor (I)

Donde se encuentran los amantes desnudos y exhaustos, frente a frente, en el aburrimiento del reflejo de la imagen de si. Imagen de la relación especular, del amor en su dimensión exclusivamente imaginaria, narcisistica. Que estén exhaustos es para indicar que no hay deseo. Si inyectan deseo en la burbuja, tendrán la aparición de una asimetría, de las posiciones amante-amado. (Juan Carlos Indart)

06 marzo 2010

El quejica y el metementodo


..... invasión de dos arquetipos peligrosos: el quejica y el metomentodo. Los quejicas serían "individuos puerilizados que no asumen la responsabilidad de lo que hacen y siempre encuentran a otros a quienes echar la culpa de sus decisiones o indecisiones". Son, dice, los que se saltan la recomendación de no viajar a zonas de conflicto y, una vez que les pasa algo, le echan la culpa al Gobierno: "Está bien que se ayude a un ciudadano español si tiene un problema, pero que no exija. Aquí se exige y no se agradece. Estamos creando una sociedad de ingratos. La gente clama por su libertad, pero en cuanto se tuerce algo ya no es libre, sino alguien cuya responsabilidad se traslada a quien sea. Vivimos una perpetua adolescencia social". Los metomentodo serían los que "viven como policías en perpetua alerta, vigilando al prójimo para ver qué dice. Son los defensores a ultranza de lo políticamente correcto".

(Javier Marias)

19 febrero 2010

El cerebro global

Cualquier persona, en mar o en tierra, con un aparato sencillo y barato que cabe en un bolsillo, podría recibir noticias de cualquier parte del mundo o mensajes particulares destinados sólo al portador, la Tierra se asemejaría, pues, a un inconmensurable cerebro, capaz de emitir una respuesta desde cualquier punto.

(Nikola Tesla. Inventor. 1856-1943)

26 enero 2010

Si uno se para el hilo se rompe


La cuestión fundamental es cómo se hace correr a la gente. Si usted sólo quiere simplemente trabajar, no le darán ese empleo. Por esto se busca sólo a jóvenes, a gente que cree en esa idea de que son ganadores y no perdedores y que están dispuestos a comprometerse en el éxito, que están por la acción; gente que quiere moverse... El movimiento es el elemento determinante. El segundo elemento es la polivalencia y la reestructuración, lo que supone sustituir la existencia. Pero esta misma regla permite que la empresa diga regularmente que no hacen suficiente. La gente corre para atrapar, no sólo el salario, no sólo el reconocimiento, corre por el simple hecho de correr. Cuando se corre se crea un hilo y si uno se para, el hilo se rompe. Correr es trazar una línea. Esta línea no existe. Sólo existe cuando se corre.

(Sidi Mohamed Barkat)

23 enero 2010

El amor y los agujeros negros



" ....... se vive, se padece y se sufre por amor, pero que para que una historia funcione no hay fórmula alguna. Hay que ir inventándosela. No se puede pretender que la persona que está a tu lado sirva para cubrir agujeros negros. Una pareja es una unión de dos seres autónomos que se encuentran en un momento determinado. No puedes dejar tu felicidad en manos de otro; es el camino más rápido para fracasar".

14 enero 2010

¿Que es preciso para que un libro exista?


Se lo preguntaron a Juan Eduardo Cirlot en una entrevista en 1968 :

…para que un libro exista no es preciso ni siquiera editarlo, ni aún escribirlo. Basta haberlo pensado verdaderamente. Hay placas de resonancia y de registro en el universo que tienen más valor que los oídos o las miradas del oyente y del lector, aunque éste no sea jamás desdeñable.

(…) Si publico pocos ejemplares es porque creo que, en la actualidad, es muy difícil, o casi imposible, interesar por una poética nueva, sobre todo si ésta versa sobre experiencias espirituales y no sobre problemas de la masa. La humanidad quiere convertir a los poetas en periodistas, agentes de publicidad o sacerdotes, géneros muy distintos y respetables en distinto grado. Pero el poeta no es nada de ello. Es sólo alguien que responde a preguntas formuladas por algo que se asemeja extrañamente a la nada. Y su voz tiene una resonancia que él no podría evitar, aunque quisiera. A eso se le llama hermetismo.

Tuvimos suerte, Cirlot escribió muchos libros y su obra, sobre todo el ciclo deBronwyn, es cada vez más conocida y valorada.

Pero, ¿quién es Bronwyn?

Una tarde de verano Cirlot conoció a Bronwyn en una pantalla, en la película de Franklin Schaffner El Señor de la Guerra. Bronwyn es un nombre de mujer, el nombre de una doncella céltica que vivió hacia el año 1000 de nuestra era en Brabante y a la que en la película da vida la actriz Rosemary Forsyth.

“Nada sucedió después del visionado de la película”, dice su hija, Victoria Cirlot, en el prólogo de la editorial Siruela, ni siquiera una crítica, “pero Juan Eduardo Cirlot vio la luz de Bronwyn”. El amor de Cirlot por Bronwyn fue fértil y diverso. “Nos amábamos como ahora sólo en sueños soy capaz de amar”, dijo.

Cirlot concibió su poética como una investigación del ser y también como la exploración del espacio de lo antirreal, de lo que no acontece jamás.Experimentó con permutaciones, músicas al estilo serial de Schoenberg, Berg y Webern, y practicó una poesía hermética, pero también escribió poemas diáfanos:

Mira, son las nubes

¿te subes?

El ciclo Bronwyn está formado por dieciséis libros que poco parentesco formal tienen entre sí, pues van del soneto a la poesía fonética.

Como investigador escribió estudios sobre simbología y hermenéutica medieval. Pocos libros de consulta son tan recomendables para pensar, para reconocerse o para escribir como su Diccionario de Símbolos.

Imagen: fotograma de El Señor de la guerra.

Lecturas recomendadas:

- Bronwyn.
- Diccionario de los Ismos.
- Diccionario de símbolos.
Juan Eduardo Cirlot. Editorial Siruela

(Copiado, sin pedirle permiso, del blog de Marta Sanuy. Gracias Marta)

09 enero 2010

Faulkner y el Faraón


Según el testimonio de Noël Howard, ayudante de Hawks en Tierra de faraones, la única contribución de Faulkner a la escritura de la película, después de una estancia de cuatro meses en Egipto, consistió en una hoja, prácticamente en blanco, en la que, en el centro, podía leerse escrito a máquina:

Los trabajos de construcción de la pirámide duran ya quince años. El Faraón que visita los lugares, se dirige a un capataz:

FARAÓN: ¡Eh!, ¿Como va el trabajo?

(Citado por Fernando Trueba en Mi diccionario de cine)

29 diciembre 2009

Cultura y e-books


La evolución cultural de este país es imparable.
Estamos a punto de pasar de no leer libros en papel a no leerlos en pantalla. (Alfons Lopez)

10 diciembre 2009

El tranquilizante


Soy un tranquilizante.
Eficaz en el hogar y
efectivo también en la oficina,
me siento en los exámenes
y me levanto en los tribunales.

Esmeradamente arreglo artefactos rotos-solo tómame,
disuélveme bajo de tu lengua,
solo trágame,
solo bébeme con un poco de agua.

Yo sé que hacer con la mala suerte,
cómo echar abajo una mala nueva,
aminorar la injusticia,
iluminar la falta de Dios,
elegir un sombrero para la viuda.

Qué esperas,
confía en la compasión química.

Eres joven aún,
deberías resolver tu situación de alguna manera.
¿Quién dijo
que la vida has de afrontarla con valentía?

Devuélveme a tu abismo,
que lo llenaré con el sueño,
me estarás agradecido
por el aterrizaje en cuatro patas.

Véndeme tu alma,
no encontrarás otro comprador.

No hay otro diablo.

(Wislawa Szymborska)

La identidad nacional o la europea


"La paradoja es fenomenal. Por un lado, se nos habla de una identidad francesa en peligro.
Al mismo tiempo, mientras esta gente divierte a la galería con su debate lamentable, hay una identidad que está de verdad en peligro: la europea. Hay que elegir. Si consentimos la diversión nacionalista, renunciamos a ese nuevo sujeto político que es la construcción europea. No se pueden hacer ambas cosas a la vez. Lanzar el inútil debate sobre una identidad que todos sabemos que no va peor hoy que hace 10, 20 o 30 años; y alimentar, impulsar el otro debate, que sí es vital y que vierte sobre una Europa que sabe cada vez menos lo que es. No hay aquí 36 maneras de encarar el futuro: hay dos, y se excluyen la una a la otra. La nostalgia de un nacionalismo basado en el oficio de las retóricas populistas y rancias, o la audacia de una Europa de futuro: ésa es la elección".

(Bernard-Henry Levy)

El primer amor


Dicen,
que el primer amor es el más importante.
Eso es muy romántico
pero no en mi caso.

Algo sucedía entre nosotros pero a la vez no,
ocurrió y acabó.

No se estremecen mis manos
con el encuentro de pequeños recuerdos,
un rollo de cartas enlazadas con una cuerda
—ni siquiera con una cinta.

Nuestro único encuentro luego de muchos años
es una conversación en dos sillas
alrededor de una gélida mesita.

Otros amores
respiran profundamente en mí.
A este le falta el aliento para poder suspirar.
Sin embargo, es así como se
consigue lo que otros todavía:
olvidarlo,
ni siquiera soñarlo,
me acostumbré a la muerte.

(Wislawa Szymborska)



09 diciembre 2009

Identidad y pertenencia


"Confundir identidad y pertenencia es un error de lógica. O uno dice A es A, yo soy yo, y entonces hablamos de identidad; o uno dice A pertenece a un determinado grupo, y entonces hablamos de pertenencia. Este error lleva a decir tonterías. Y, además, a un crimen político: el racismo. Decir de alguien que es negro, judío, etcétera, es una frase racista porque confunde la pertenencia con la identidad. Reducir alguien a una sola de sus pertenencias puede condenarle a la persecución. ¿Entonces quién soy yo? Yo soy yo. Yo soy la suma de todas mis pertenencias, incluidas aquellas que no conoceré hasta mi muerte, porque todo progreso consiste en entrar en un nuevo grupo. Identidad nacional: error y delito".

(Michael Serres)

29 noviembre 2009

La religion y la identidad

(Nadine Gordimer)
La religión es una gran fuente de violencia. Por eso es tan importante el libro Identidad y violencia, de Amartya Sen. En pocas palabras: nos encasillan. Te dicen que eres musulmán o judío, y a mí me dicen que soy cristiana, y ésta es nuestra identidad. Sen señala que no hay una sola identidad. Todos albergamos muchas identidades. El encasillar la identidad de una persona contradice el espíritu de la modernidad. Y esto es válido tanto para la raza o la etnia como para la religión.
(Nadine Gordimer)

24 noviembre 2009

La libertad y la izquierda

(Roberto Bolaño)
La única libertad en la que creo es la libertad individual. O en el conjunto de libertades individuales. Una libertad individual, la que tenemos a mano, bastante vicaria, bastante desdibujada, pero por ahora la única que tenemos. Y no soy un desencantado de la política, aunque motivos no me faltan ni a mí ni a nadie, pues la política por regla general es un nido de serpientes. Sigo siendo de izquierda y sigo creyendo que la izquierda, desde hace más de sesenta años, mantiene en pie un discurso vacío, una representación hueca que sólo puede sonarle bien (esa catarata de lugares comunes) a la canalla sentimental. En realidad, la izquierda real es la canalla sentimental quintaesenciada.
(Roberto Bolaño)

23 noviembre 2009

La falta de hijos y la sensibilidad



..... Todos los Walser somos exageradamente vulnerables y dependientes de los lazos de familia. ¿No se ha dado Vd. cuenta ?, los matrimonios sin hijos, y ninguno de los Walser tenemos hijos, guardan normalmente un resto de puerilidad. El hombre (al menos el capaz) crece con la preocupación por los demás. Las preocupaciones dan relieve a su vida. En nuestra familia, la falta de hijos es una típica manifestación de exceso de refinamiento, que se manifiesta entre otras cosas en una máxima sensibilidad.

..... Es curioso como la cerveza y el crepúsculo se llevan todas las cargas.

(Robert Walser)


22 noviembre 2009

Balbucear y enmudecer

Hablar es buscar la palabra. Encontrarla es siempre una limitación. El que de verdad quiere hablar a alguien lo hace buscando la palabra, porque cree en la infinitud de aquello que no consigue decir y que, precisamente porque no se consigue, empieza a resonar en el otro. Algo de esta sabiduría de balbucear y enmudecer sea tal vez la herencia que nuestra cultura espiritual deba transmitir a las próximas generaciones. (H.G. Gadamer)

21 noviembre 2009

La poesia y la visibilidad

El arte de las imágenes poéticas consiste, ante todo, en decir la experiencia humana más íntima, su dimensión contemplativa y emocional, mediante el juego de las palabras, que según Jackobson, violenta organizadamente el lenguaje cotidiano. Bajo esa perspectiva, el recurso de los términos abstractos se aprecia como un empobrecimiento en la capacidad de poner en palabras la complejidad de la experiencia. Esta afirmación, que parece un contrasentido, puede entenderse mejor si uno recuerda el ensayo de Italo Calvino sobre la visibilidad, en donde argumenta que una característica de la creación literaria consiste en permitirle "ver" al lector el mundo imaginario o real puesto en palabras por el escritor; Si deseo transmitir realmente la sensación de una noche hermosa, tendría que poner en palabras los infinitos detalles de esa noche, para que el lector sea capaz de verlos y acceda por sí mismo al significado de esa "hermosura". Si el poeta dice "noche hermosa" el poema no lo será, aunque la noche lo fuera. Será un poema directo, tal vez sincero, pero fallido por falta de "visibilidad". (J. Ramirez Bermudez)

20 noviembre 2009

La educacion, las pequeñas virtudes y el miedo a vivir


La educación no es más que una cierta relación que establecemos entre nosotros y nuestros hijos, un cierto clima en el que florecen los sentimientos, los instintos, los pensamientos. Ahora bien, yo creo que un clima inspirado por completo en el respeto a las pequeñas virtudes hace madurar insensiblemente para el cinismo, para el miedo a vivir. Las pequeñas virtudes en sí mismas no tienen nada que ver con el cinismo, con el miedo a vivir, pero todas juntas, y sin las grandes, generan una atmósfera que lleva a esas consecuencias.

(Natalia Ginzburg, de Puri)
(Las pequeñas virtudes)

17 noviembre 2009

La propensión a la esperanza

Aunque seamos sinceros estamos condenados a la falsedad, a defendernos del empujón diario de la lógica.

 A delirar, para pegar los caóticos fragmentos, para justificar los intentos siempre fracasados de la coherencia.

 A agotar la verborrea que precede al silencio.

 A llegar a los parajes donde la razón se ausenta porque ignora la contraseña que abre las puertas del misterio.

 A rellenar la fragmentaria vida, el crucigrama a medio resolver .

 A soportar el cansancio moral, la dimisión de ciertos sueños.

 Donde están los héroes? 

 El hombre es demasiado propenso a la esperanza.

 (Rafael Cid, fragmentos caóticamente organizados de una presentación de Luis Landero)

La vaca y los cuentos


Informe de lectura del cuento: "La vaca" (popular)

El cuento describe un día cualquiera en la vida de una vaca lechera. Tal y como está es impublicable. Sugerimos las siguientes modificaciones:

-Cuando el granjero ordeña a la protagonista, no debería mirarle las ubres, sino los ojos. A su frase: "Las vacas tienen las ubres grandes", habría que añadir, "y una gran inteligencia, por la que son valoradas".

-Sería conveniente que el toro también llevase cencerro, para demostrar que no sólo las hembras se preocupan por los abalorios.

-La escena de sexo (necesaria por educativa) es machista. Ya que en la cópula el toro asume el rol dominante, la vaca debería, al menos, tomar la iniciativa. Después, él tendría que preguntarle si ha llegado al orgasmo.

-La ilustración en la que la vaca amamanta al ternero no es incorrecta, pero sí pobre plásticamente. El/la lector/a puede pensar que todos/as los y las animales son en blanco y negro y, por tanto, aburridos. Sustituyendo al ternero por un/a cerdito/a adoptivo/a (de color rosa) la escena sería más interesante a nivel cromático y fomentaría los valores de solidaridad por los que siempre se ha preocupado nuestra editorial.
(Empar Moliner)

15 noviembre 2009

Las historias y la voz interior

Creo que la razón por la que existen las historias y los libros es porque permiten a alguien venir y secuestrar tu «voz interior» durante un rato, de modo que no tienes que hacer ningún trabajo mental. ( Douglas Coupland)

12 noviembre 2009

Walser y la vejez

(Robert Walser)

..... Cuando se es joven, se está ansioso de fiesta. Se siente casi hostilidad hacia la vida cotidiana. En la vejez, en cambio, se confía más en el día laborable que en el festivo. Uno prefiere lo usual a lo inusual, que produce desconfianza. Así cambia el ser humano, y es bueno que cambie.

..... Solo un porcentaje de personas curiosamente pequeño sabe disfrutar de la vejez, cuando puede ser tan satisfactoria. Se ha comprobado que el mundo aspira a volver siempre a las cosas sencillas, elementales. Por sano instinto, uno se resiste a que lo excepcional, lo extraño se haga dominante. La inquieta codicia hacia el otro sexo se ha extinguido, y ya solo se aspira al consuelo de la naturaleza y a las cosas concretas y hermosas que están al alcance de todo el que las anhela. Por fin ha desaparecido la vanidad, y uno se solaza en la gran calma de la vejez igual que bajo un suave sol.

(Robert Walser)

06 noviembre 2009

Los domingos y la falsa tranquilidad

(Thomas Bernhard)

En realidad, nunca he querido tener domingos, siempre los he odiado porque son tranquilos y antinaturales. La armonía no la aguanto realmente, y tampoco me gustan las familias donde todo va bien y reina una falsa tranquilidad, eso no me va.

Todo hombre quiere al mismo tiempo participar y que lo dejen en paz. Y como eso no es posible, las dos cosas, siempre se está en conflicto. Cierro aquí la puerta para estar tranquilo de una vez, y en el momento que cierro la puerta me doy cuenta de que es un error, de que otra vez he hecho algo equivocado, porque en el fondo no lo quiero: porque por una parte se sabe que estar solo es mucho mas agradable pero por otra, no se puede estar solo.

Uno se ve lanzado de un lado a otro. Ese es el mejor impulso vital y estímulo que se puede tener. Si se limita a amar, está perdido. Si se limita a odiar, esta perdido igualmente. Sin erotismo no hay nada vivo. Ni siquiera los insectos que lo necesitan también. Salvo que se tenga una idea muy primitiva del erotismo. No es ése mi caso, porque siempre procuro superar lo primitivo. No necesito una hermana, ni necesito una amante. Todo eso se tiene dentro y a veces se puede utilizar, si se quiere. La gente cree siempre que aquello de lo que no se habla sin más no existe, pero eso es una tontería.

Un anciano de ochenta años, que está en cama en algún lado y no ha tenido esa clase de amor desde hace cincuenta años, tiene también su vida sexual. Al contrario, se trata de una existencia sexual mucho más estupenda que la primitiva. Yo prefiero observarlo en un perro y no perder fuerzas ya. La sexualidad desempeña en todo ser humano un papel enorme, da igual como se realice. No hay otro remedio, porque es algo que se tiene. No hay ser humano sin sexualidad. Aunque le cortaran los pechos, la polla y todo, seguiría dependiendo totalmente de la sexualidad. Pero claro está que entonces habría muerto y sería una víctima total de la sexualidad total.

(Thomas Bernhard)

03 noviembre 2009

El aumento de la nostalgia y el respeto

..Lo que viene es "un aumento de la nostalgia", mayor culto a la persona ("volver a ella, las empresas formadas por las personas, el ángel caído que ha de levantarse") y ¡el respeto!: "Es algo que ha impulsado el medio ambiente pero ahora aplicado a la diversidad social; veremos si llega hasta los padres o profesores". (Daniel Cordoba Mendiola)

30 octubre 2009

Handke y morir en verano

Hacemos como si la soledad fuera un problema. Tal vez es una idea fija: como el miedo a morir en verano, cuando más rápido llega la putrefacción (Peter Handke)

26 octubre 2009

Daniel Tammet y la sinestesia

La experiencia de combinar números con colores o sensaciones está bien documentada en los casos de sinestesia, pero la capacidad mental que ha demostrado Tammet y el grado de habilidad desarrollado en cuanto a las asociaciones que realiza es inusual. En su mente, cada número posee una única forma, color, textura y emoción. De forma intuitiva, Tammet puede "ver" los resultados de complejas operaciones matemáticas dentro de un paisaje que recrea su mente inconsciente sin esfuerzo, pudiendo distinguir de un solo vistazo, por ejemplo, si un número es primo o compuesto. Su particular forma de ver los números lo ha llevado a describir algunos de ellos como "especialmente feos" (caso del 289), o al 333 como "atractivo", o al número Pi, como "especialmente hermoso". Otros números como el 6, no parecen poseer una imagen clara. Tammet no solamente se ha limitado a describir verbalmente sus visiones matemáticas, sino que también ha sido capaz de realizar composiciones artísticas como una acuarela en la que plasma Pi. (Sobre Daniel Tammet)

22 octubre 2009

Havel y el post-comunismo

"Lo que más me costó", dice con una expresión traviesa, "fue tener que hablar de manera diplomática: no podía decir todo lo que hubiera querido. Para una persona como yo, que toda la vida estaba acostumbrada a decir lo que opinaba, la obligación de expresarme de un modo frío, distante y diplomático resultó dificilísimo". "Tras la caída del sistema totalitario", afirma Havel, "en los países del antiguo bloque soviético comenzó una etapa transitoria: el poscomunismo. Una fase de rápida y masiva privatización, no delimitada por ningún marco jurídico sólido, en la cual la antigua nomenclatura comunista controla tanto las informaciones como los contactos, lo que la convierte en el núcleo y la parte más influyente de la nueva clase empresarial". Esas personas, una vez enriquecidas y aupadas a las esferas del poder democrático, tuvieron ante todo la habilidad de limitar la libertad de expresión y de reunión política, tan necesarias a la democracia. Acostumbradas a ejercer el poder limitando el de los demás, esas nuevas clases surgidas de la antigua administración empresarial acoplan sin apenas disimulo el poder económico con el político y el control de los medios de comunicación. "Así han establecido algo que suelo llamar capitalismo mafioso", dice Havel.

Ninguno de los países que, hace 20 años, se desembarazaron del totalitarismo ha podido evitar los dos fenómenos que caracterizan el poscomunismo: la corrupción y la desmoralización en cuanto desánimo y pérdida del sentido ético.

En los países que vivieron bajo el comunismo, la población vive sumida en la frustración y la apatía generalizadas. Havel llama a esta atmósfera, que paraliza la sociedad, la "depresión poscomunista". El ex preso Havel compara ese extraño estado a la psicosis de un prisionero en libertad: "Cuando un preso, acostumbrado a vivir durante años en una estrecha celda con una estrictísima disciplina, sale de la cárcel y experimenta todo lo que de insólito tiene la libertad, cree que todo le está permitido, pero sufre bajo el peso de las decisiones que hay que tomar continuamente, mientras antes eran el Estado y el Partido quienes decidían".

Los ciudadanos de los países poscomunistas suelen tener ideas bastante más conservadoras que los habitantes de la Europa occidental. Desconfían de principios que puedan recordar la propaganda comunista, como educación o sanidad para todos. Según Havel, se trata de una reacción al régimen anterior: "La gente critica cualquier tipo de regulación estatal porque les parece comunista. Nos hace falta equilibrio, perspectiva. Y la llegada de nuevas generaciones, más serenas que las que vivieron los excesos ideológicos".

Havel explica que los ciudadanos sienten ira porque, durante el comunismo, para sobrevivir tuvieron que plegarse forzosamente al régimen: "Adaptándose acabaron colaborando con el comunismo aunque no estuvieran de acuerdo con él. La gente se sentía humillada por tener que decir lo contrario de lo que creía. En la democracia, toda la ira y el odio acumulados despertaron y la gente se ha lanzado a buscar chivos expiatorios". A todos les cuesta aceptar que hubo quien no se plegó al régimen porque ese ejemplo les pone ante un espejo que refleja una imagen insufrible de sí mismos.

"La UE padece esa antigua enfermedad europea que es la tendencia a aceptar el mal", reflexiona Havel, "a cerrar los ojos y cooperar con países autocráticos y a veces incluso dictatoriales. Creo que los nuevos miembros de la UE, que tienen una experiencia reciente del totalitarismo, deberían alertar a la UE en este sentido. Porque la complacencia hacia el mal nunca ha obligado al mal a retirarse".

(Vaclav Havel)

15 octubre 2009

Boris Cyrulnik y la resiliencia

"La capacidad para superar los problemas y salir incluso fortalecido de esas situaciones recibe en psicología el nombre de resiliencia. La palabra procede de un vocablo que se usa en ingeniería para designar en que medida un material puede soportar un choque". "La resiliencia depende de nuestra maestria a la hora de establecer relaciones afectivas seguras. Es la habilidad de saber construirse, en cada ocasión, un entorno afectivamente seguro desde el que explorar el mundo" "Los que escalamos las colinas, mas o menos empinadas, de nuestra propia existencia tambien necesitamos campos base emocionales para sentirnos seguros, para sentirnos capaces" (Boris Cyrulnik)

12 octubre 2009

La fabricación del miedo

En las dictaduras todo está muy desnudo, uno ve todo lo que no debe ver o aquello que en otras sociedades no está a la vista con tanta nitidez. Y uno ve también cómo repercute esto en la literatura. Sobre todo en negativo: apenas has descrito algo y ya viene la policía secreta. Es el miedo de los aparatos represivos frente a la literatura, frente a la urgencia con que se leen los libros. Y es que bajo las dictaduras las fronteras de las personas son trazadas intencionalmente y vigiladas por los aparatos represivos. Tienen una finalidad. Ésta consiste en prohibir la libertad, impedir que surja la idea de libertad. La función de esas fronteras es dañar a las personas, destruirlas psíquicamente, hacerlas dependientes del miedo, domarlas. Funciona en cada dictadura, precisamente porque éstas trabajan el día entero en esa dirección, perfeccionan cada vez más su método hasta reducirlo al absurdo, hasta que se viene abajo por sí mismo. Pero las dictaduras eurorientales se colapsaron, implosionaron, no explotaron. Creo que, en parte, reventaron a causa de su delirio perfeccionista, del delirio de afinar tanto la represión que había un sector creciente de la sociedad que no era productivo, que sólo se dedicaba a la vigilancia, que generaba persecución y temor. La única labor productiva que merecía la pena era la fabricación del miedo y, al final, sólo se tenía un montón de miedo. La industria era un depósito de chatarra; la agricultura estaba destruida. Así les había ido también a los soviéticos. Al fin y al cabo, los soviéticos no disolvieron su imperio por altruismo o por bondad, sino porque sencillamente ya no había modo de solventarlo. (Herta Müller)

04 octubre 2009

La encrucijada

...... No tengo la sensación de ser yo quien escribe libros, sino que estos son escritos a través de mí, y una vez que me traspasan me siento vacío y no queda nada...... Nunca tuve, ni tengo, la percepción de mi identidad personal. Me aparezco a mí mismo como el lugar en el que algo pasa, pero no hay un "yo". Cada uno de nosotros es una especie de encrucijada en la que suceden cosas. La encrucijada es totalmente pasiva: algo ocurre allí, y otra cosa, igualmente valida, en otro lado. No hay elección, es una cuestión de azar. (Levi-Strauss)