![]() |
| (Lionel Shriver) |
"Vuelve a ser 2011. Pero es un 2011 ligeramente distinto. Uno en el que la sociedad mundial ha abrazado la Paridad Mental. ¿Que en qué consiste la Paridad Mental? En que nadie pueda ser considerado tonto y, por supuesto, ninguno de sus sinónimos. Así, en las escuelas no importa que des respuestas absurdas a cualquier pregunta sencilla, porque “es otra forma de verlo, ¡por supuesto!”, y ningún tipo de mérito te hará merecedor del puesto de trabajo que deseas porque “durante mucho tiempo se ha discriminado a los que no saben nada” y ellos “lo merecen igual que tú”.
"El porvenir en 2011 es entrar en un hospital para una operación sencilla y, con suerte, salir con vida. Y que a nadie se le juzgue por casi haberte matado porque ese alguien —el doctor o la doctora— tiene derecho a no ser considerado un inepto."
“Vivimos, como sociedad, rodeados de manías. En una neurosis colectiva. Nuestra mente colmena está eliminando el pensamiento crítico y seguimos modas de pensamiento único que, de repente, apagan todo lo demás y se vuelven algo parecido a la histeria. Una histeria que cambia de forma continuamente y que nos hace completamente maleables”
Sobre su ultima novela: "Y es cierto. En el centro hay dos amigas que piensan distinto. En realidad, hay una amiga con pensamiento crítico —Pearson, la protagonista, una mujer que fue una niña encerrada en una familia de testigos de Jehová y que sabe en qué consisten las normas autoimpuestas y en qué te convierten— y otra que simplemente quiere ser alguien importante, dejarse llevar por la corriente, convertirse en su mejor portavoz. Su nombre es Emory. Y no respeta otra cosa que su propio narcisismo. “En los últimos años he perdido muchos amigos por culpa de pensar distinto. Y ha sido muy triste. Los echo de menos. No entiendo de qué manera tener una opinión distinta sobre algo puede separarte hasta tal punto de alguien. Sé que hay temas que con una persona de extrema izquierda a la que quiera mucho jamás podré tocar. Pero no los tocaré y listo. No somos solo la opinión que tenemos sobre las cosas. Somos mucho más. Toda nuestra propia historia”, dice la autora.
“Creo que si perdemos la capacidad de rebelarnos, lo perdemos todo. ¿A nadie le parece sospechoso que, de la noche a la mañana, ciertas ideas se vuelvan centrales y no importe nada más?“
Para ella hubo un antes y un después de la pandemia. “No soy negacionista, por supuesto que había una enfermedad circulando, pero la forma en que se gestionó fue terrorífica si lo piensas fríamente. De la noche a la mañana perdimos todos nuestros derechos como ciudadanos. Y lo aceptamos sin más. Todas esas normas absurdas que se inventaron y que tuvimos que acatar. La mente colmena es muy peligrosa. Y la inteligencia artificial no va a ayudarnos. Me pregunto qué clase de espíritu crítico puede desarrollarse en un mundo en el que le pides a un ordenador que piense por ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario