11 octubre 2011

Poetas


El extraño recorrido llegaba a su final. El arco de piedra, medio derruido, que se sostenía con la ilusión de la eternidad y tras el que se traslucía un camino encuadrado entre árboles , me hizo detener. La indecisión, la voluntad de seguir adelante. Al final una puerta: Monasterio de los Poetas. Llamé y me recibió un personaje vestido como un poeta del siglo XIX, con esa imagen de las películas románticas. No pronunció palabra. Yo también permanecí callado. El dijo: “ Me gustas cuando callas porque estas como ausente”.
La comunicación, buscando el fondo de las palabras, volar por encima de ellas. Le respondí: “Por lo visto es posible declararse hombre. Por lo visto es posible decir no”. El me hizo ademán de que pasara: “ La vida todavía es posible, por lo visto”. Seguí adelante, en silencio, resonando en mi cabeza todas las poesías que recordaba. La gente apenas hablaba, guardaban el peso de la palabra para reforzar la entonación y el poder de la voz.

Alguien se dirigió a mi: “Funde pues el bronce de la alegría que solo dura un instante para modelar la tristeza que dura eternamente". A pesar de que había estado en otros lugares donde la exigencia verbal y de conducta era muy alta nunca me había sentido tan presionado como en esta ocasión. No respondí y el hombre se alejo triste pero apaciblemente. Trabajaba cada uno con una especie de Koan en forma poética que deberían resolver. Al ser nuevo buscaban en mi alguna indicación. Otra frase me sorprendió sin sentirla apenas: “Apenas puedo recordar que fue de varios años de mi vida. o adonde iba cuando me desperté y no me encontré solo". No supe tampoco que decir. Seguí andando. ¿Y si me había metido equivocadamente en un psiquiátrico?.

Otra frase, casi a punto de estallar: “Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma, envejecer, morir es el único argumento de la obra”. Sin respuesta, no me daban tregua. Entonces sucedió lo inevitable, tras la ultima frase: “Para saber de amor, para aprenderlo, haber estado solo es necesario. Y es necesario, en cuatrocientas noches, con cuatrocientos cuerpos diferentes, haber hecho el amor. Que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma. Pero un cuerpo es el libro en que se leen". Respondí “El sexo solo es sucio si se hace bien”. Mi vida ha mejorado desde entonces como Abad de este monasterio, la gente habla menos pero esta más contenta. Ya sabia que Woody Allen no me fallaría.

(Evaristo Cienpozuelos)

08 septiembre 2011

Como tomar el control y dejar de poner excusas

Muchas personas albergan la idea de que otras personas, en algún lugar ahí fuera, han alcanzado la vida perfecta. Cuando comparan, se sienten insatisfechas con la vida que tienen o incluso timadas por completo, privadas de lo que, según creen, se merecen pero no tienen, una vida que en realidad nadie tiene. Y al tiempo que anhelan una vida de felicidad perfecta que es imposible conseguir, son incapaces de tomar las riendas de la vida que sí tienen y enriquecerla con actos contundentes y realistas. Los existencialistas son nihilistas porque reconocen que la vida es en ultimo término absurda y está llena de verdades terribles e ineludibles. Pero son antinihilistas porque reconocen que la vida sí tiene un sentido: el sentido que cada persona elige dar a su propia existencia.

09 agosto 2011

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto, sino darse y tomar perdida, ingenuamente, tal vez pude elegir, o necesariamente, tenía que pedir sentido a toda cosa. Tal vez no fue vivir este estar silenciosa y despiadadamente al borde de la angustia y este terco sentir debajo de su música un silencio de muerte, de abismo a cada cosa. Tal vez debí quedarme en los amores quietos que podrían llenar mi vida con un nombre en vez de buscar al evadido del hombre, despojado, sin alma, ser puro, esqueleto. Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto. sino amarse y amar, perdida, ingenuamente. Tal vez pude subir como una flor ardiente o tener un profundo destino de semilla en vez de esta terrible lucidez amarilla y de este estar de estatua con los ojos vacíos. Tal vez pude doblar este destino mío en música inefable. O necesariamente... (Idea Vilariño)

08 agosto 2011

El goce se confunde con la propiedad

(Georges Perec)

... La impaciencia, se dijeron Jérome y Sylvie, es una virtud del siglo XX. A los veinte años, cuando hubieron visto, o creído ver, lo que podía ser la vida, la suma de dichas que encerraba, las infinitas conquistas que permitía etc... supieron que no tendrían la fuerza de esperar. Podían llegar, ni más ni menos que los otros, pero lo único que querían era haber llegado. Sin duda eso era lo que se ha convenido en llamar intelectuales. Pues todo les decía que andaban errados, y, en primer lugar, la vida misma. Querían gozar de la vida, pero, en torno a ellos, el goce se confundia con la propiedad. Querían permanecer disponibles, y casi inocentes, pero los años pasaban de todos modos, y no les aportaban nada. Los otros acababan por no ver en la riqueza más que un fin, pero ellos no tenían ni una perra. Se decían que no eran los más infelices. tal vez tenían razón. Pero la vida moderna excitaba su propia desdicha, mientras borraba la desdicha de los otros: los otros estaban en el buen camino. Ellos no eran gran cosa: unos pelados, unos francotiradores, unos lunáticos. Es verdad, por otra parte, que en cierto modo el tiempo trabajaba en su favor y que tenian del mundo posibles imágenes que podian parecer exaltantes. Era un consuelo que convenian en juzgar ruin. (Georges Perec: Las cosas)

03 agosto 2011

El coleccionismo y los sentimientos


   Voy a convertirme en coleccionista de mi propia vida, catalogando esos instantes neutros, deshumanizados, ya que lo que se repite constantemente es el catalogo limitado de mis sentimientos, cuya fuerza, a veces avasalladora, no puede ya tapar su patética repetición.
El coleccionismo es pues una forma de detener el tiempo, de fijar la existencia en algo más alentador que la propia vida, tan acorazada por el miedo. La arqueología de lo sentimental viene dada, en mi caso, por una repetición en el sentir. No me reconozco en el índice de sentimientos habituales pero tampoco consigo encontrar un nuevo catalogo. Sonrío cuando alguien expresa sentimientos en mi presencia pero siempre los siento "forzados", algo histriónicos.
Ni la sexualidad me saca de esa coraza "reichiana" en mi camino hacia el silencio y la contractura, que no tiene el glamour de la catatonia. Ya no me divierten los juegos de parejas y sus "libertades" o "ataduras", tampoco me interesan los "juegos laborales" y el "fijate.... con lo que yo he hecho", me aburren los "juegos políticos", "entonces yo le dije.... " y aquí siguen razones de estado. Me aburre la reiteración de mis pensamientos, los caminos trillados de mi cerebro, y sobre todo esa incapacidad de cambio que la costumbre y el goce impiden constantemente.
Solo me estremece un texto "justo" que no produzca "tolerancia" en su lectura repetida, un cuerpo "justo" sin añadidos motrices, una sonrisa "justa" bordeando la amargura, una muerte "justa" sin prolongar nada.
Quizás el amor "justo" , aunque se desgasta tanto que llega un momento en que parece que no hubiese ocurrido. Puede que el catalogo indefinido de tipos de amores no sean mas que combinaciones de palabras que explican nuestros cálculos para no estar solos.
Puede que todo sea una incapacidad de meter la cabeza en lo oscuro, porque para poder soñar hay que aceptar las pesadillas.
Quizás la evolución sea una impostura.
(Evaristo Cienpozuelos, tras la depresión post-vacaciones)

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro. (Woody Allen)

19 julio 2011

La felicidad y la tensión

…... la felicidad es una tensión permanente, como decía Aristóteles, es un apuntar del arquero hacia una diana, entonces nunca puedes decir que eres feliz sino que estás en esa dirección, y la felicidad es algo que te juegas todos los días y se despliega a lo largo de la vida, no es instantaneidad. En gran medida yo sigo apuntando a la diana y mantengo esa tensión, más allá de las desgracias personales que uno pasa, las que son inevitables, de las injusticias, o de la amenaza permanente de la enfermedad, del dolor, pero algunos de los elementos de la felicidad los tengo y trato de desarrollar una vida de afectos y trabajo en aquello que me gusta y en ese sentido tengo los elementos básicos, pero la vida sigue y hay que seguir apuntando a la diana”. (Vicente Serrano)

12 julio 2011

La felicidad y los limites

“La voluntad de poder nos hace pensar que la felicidad consiste en NUESTRO poder y es lo que guía básicamente el mundo moderno. Está en nuestra vida cotidiana, en la voluntad de acrecentar la posesión de objetos y en otras muchas realidades cotidianas, en la organización social y económica, incluso en la cultura. La voluntad de poder no se refiere entonces sólo al poder político, sino a aquello que se dice de que siempre se quiere más. Cuando Spinoza dice lo contrario, sólo si reconocemos nuestros limites y lo hacemos a través de los afectos, y nos reconocemos como limitados en el seno de una totalidad, incrementamos nuestra potencia de obrar, es decir, nuestras capacidades, lo que es una paradoja: a medida que nos reconocemos como limitados reconocemos también esa totalidad, y cómo somos parte de ella, alcanzamos el máximo de poder. Por el contrario, si pretendemos no reconocer límites y que la naturaleza esté a nuestro servicio, como de hecho viene ocurriendo en los últimos siglos, no lograremos más que generar tristeza. La voluntad de poder que no quiere reconocer límites y que pretende imponerse sobre cualquier otro afecto es hermana de la mayor impotencia”. (Vicente Serrano: La herida de Spinoza)

05 julio 2011

Solo

Vivo solo. Un “single” para los pijos y para los que saben ingles. Tengo un apartamento pequeño con todas las comodidades, aire acondicionado y una pequeña terraza. Nunca me he preguntado porque vivo así, eso se lo suelen preguntar los demás. Una temporada, al pasar los 33 años, me consideraron homosexual, porque un chico guapo, sensible y con un buen sueldo como yo no era normal que no tuviera pareja. Fue un buen año, cuando se corrió la voz me vi acosado, sobre todo por mujeres, en un intento de comprobar, cambiar o al menos saber de la veracidad de mi inclinación sexual. Lo resolví de una manera moderna diciendo que era bisexual o fluido, lo cual permite todo sin escándalos y da un morbo especial que favorece las relaciones.

Viajo mucho en viajes organizados donde conozco gente y hago amigos, pero siempre pido, aunque sea un poco más cara, la habitación individual para no tener que compartir momentos de cremas y ronquidos.

Voy mucho al cine con amigos o amigas del trabajo. Ceno al menos dos noches por semana en buenos restaurantes y soy, como todos, moderadamente infeliz. Tengo algún sobrino que me reconcilia con la paternidad ya que tras los primeros veinte minutos de contacto y juegos me quedo tan agotado que renuncio por otros diez años a ser padre. El sexo tampoco es problema ya que siempre encuentro alguna compañera que quiere dormir alguna noche conmigo, sin compromiso posterior.

Y no os hagáis ilusiones, no siento ningún vacío en mi vida ni estoy afiliado a ninguna ONG para compensar ese egoísmo que socialmente se me achaca. ¡Que bien vives!, ¡Claro sin responsabilidades!, ¡ Si yo estuviera soltero le pegaría fuego a la ciudad.....,!. En fin, de todas maneras me sigue abrumando la soledad ya que la peor soledad que hay es darse cuenta de que la gente es idiota.

(Evaristo Cienpozuelos)

04 julio 2011

No somos nada



Me he pasado media vida haciendo listas, índices de conocimientos, amigos, libros que he leído, supongo que intentando llenar ese "no soy nada" e intentando "ser" , mas bien, aparentar algo. Las personas que están llenas, propiamente llenas, sin quererlo, no se preocupan de los detalles ni de hacer listas, tienen suficiente con vivir. Luego, mas adelante, eres ya un perfecto fingidor y aparentas plenitud, aunque sabes que apenas sabes nada y entiendes menos. Entonces quieres vaciarte para ser algo "autentico" (no se muy bien lo que esto ha significado para mi, es una especie de palabra talismán, probablemente sin ningún significado) e intentas quitar lo superfluo o accesorio (otro par de palabras psicológicamente inútiles). Te quedas en tierra de nadie, se te queda cara de tonto y cada día te aguantas y te aguantan menos. Luego enganchas con el Budismo Zen y aparte de cortarte el pelo, ya escaso de por si, huyes de tus deseos (otra palabra talismán que significa, para mi, sexo, con lo cual con el budismo no tengo futuro de realización satoriniana que no tiene que ver con el clítoris.
Como dice mi gurú de cabecera Lydia Davis: "a mitad de camino de la vida, ya eres lo bastante inteligente para advertir que todo equivale a nada; nada significa nada, incluido el éxito. Pero ¿Cómo va a aprender una persona a verse a sí misma como si fuera nada cuando, antes, le ha costado lo indecible aprender a verse a sí misma como si fuera algo?. Es muy complicado. Dedicas la mitad de tu vida a aprender que, a pesar de todo, eres algo, y ahora debes dedicarle la otra mitad a aprender a verte como si fueras nada..... Quizá, por el momento, lo que debería intentar es ser, cada día, un poco menos de lo que soy habitualmente.....
¡Vaya lío.....!
(Evaristo Cienpozuelos)

25 junio 2011

Amor eterno



Lunes 9: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus labios, parecen tener vida independiente y ajena al resto del cuerpo. Creo que me estoy enamorando.

Martes 10: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus ojos, tan abiertos a ratos y a veces tan entornados, imitando el abandono que su cuerpo anuncia. Creo que me estoy enamorando.

Miércoles 11: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en su forma de hablar, reteniendo y jugando con las palabras y mi deseo. Creo que me estoy enamorando.

Jueves 12: He ido al medico. Tengo Alzheimer. No recuerdo nada de un día para otro. Me ha acompañado Marina, a la que he conocido hoy. No podía dejar de fijarme en sus manos, tan suaves y acariciadoras. A ratos tengo la sensación de conocerla de hace tiempo. Creo que me estoy enamorando.

Viernes 13: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus labios, que parecen tener vida independiente y ajena al resto del cuerpo. Creo que me estoy enamorando.

(Evaristo Cienpozuelos)


Aunque sea un instante, deseamos/ descansar. Soñamos con dejarnos./ No sé, pero en cualquier lugar/ con tal de que la vida deponga sus espinas. (Gil de Biedma: Aunque sea un instante)

22 junio 2011

La trampa del "yo también te quiero"


El verano angustia a los que tienen miedo de vivir, de salir, de estar con la gente y el invierno angustia a los que tienen miedo a la soledad, a la introspección. Nuestro antiguo amigo Silo, ya fallecido, decía que hasta que para ti no sea igual el verano y el invierno, la primavera y el otoño, no habrás superado tus contradicciones. Me gusta esta frase tan mística de haber superado tus contradicciones que posiblemente al final se convierta en aceptarlas simplemente sin intentar llegar a ningún sitio. 
Son días de reflexión, todo esta cambiando y en la próxima guerra ideológica que ha comenzado se van a caer todos los ídolos. Donde me colocare?. No estoy seguro de ser tan valiente de colocarme del lado del cambio y el que no se coloque ahí, del lado de la austeridad, la solidaridad, el reparto y la vida mas lenta y sencilla sera un muerto en vida. Necesitara gastar toda su energía en fingir que quiere un mundo mejor, babeara posiblemente con esa blandura de los pijos, para disimular la mano de hierro que ocultan. 
Mi cobardía me hace imperceptiblemente huir de los conflictos. Me manejo mejor en el cuerpo a cuerpo. 
Me gusta Lynda Davies cuando dice: ".....Siempre suena un poco soso cuando alguien dice: Yo también te quiero, porque se limita a responder, aunque hable en serio, y el problema es que nunca sabré si ella hablaba en serio, o quizá algún día me diga si hablaba en serio o no, pero por el momento no hay forma de saberlo, y lamento habérselo dicho yo, fue una trampa en la que no quería hacerla caer, reconozco que fue una trampa, porque si ella no hubiera dicho nada me hubiera dolido también, como si hubiera cogido algo mio, aceptándolo sin dar nada a cambio, así que ella, irremediablemente, aunque solo fuera por ser amable conmigo, tenia que decir aquello, y ahora irremediablemente yo no se si lo decía en serio. "

17 junio 2011

El original y la copia

..............Se creyó aquello de que se podían hacer políticas progresistas de gasto sin hacer políticas progresistas de ingreso. A esto los ingleses lo llamaban la Tercera Vía.

Tal vez la mejor definición de la Tercera Vía se encuentre en el retrato de Blair incluido en el libro Sobre el olvidado siglo XX, de Tony Judt. Cuenta allí Judt que, en 2001, en un debate radiofónico sobre las legislativas británicas, una joven periodista preguntó si había alguna diferencia entre la pasión de Thatcher por las privatizaciones y la de Blair. Le respondió el director del conservador Daily Telegraph con esta mordaz sentencia: "Thatcher creía en las privatizaciones, a Blair simplemente le gustan los ricos". Ahí está la clave de la actual hegemonía conservadora en Europa: el electorado, puesto a elegir, prefiere el original desacomplejado a la copia vergonzosa.

Lo diré de nuevo: nuestros hijos no tienen nada contra la edad. Al contrario, los nonagenarios Hessel y Sampedro son para muchos un referente de sabiduría rebelde. Lo que no aprecian es la figura del apoltronado que predica la resignación, que rezonga que las cosas no pueden cambiarse, que pontifica sobre el carácter sagrado de tal o cual texto o sobre la imposibilidad de políticas alternativas, que gruñe aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Judt llamaba a esta actitud la "coacción paternalista del nosotros sabemos lo que es mejor para ti". Nuestros hijos quieren a sus padres y abuelos, pero no soportan, y con razón, el paternalismo.

(Javier Valenzuela) (ver texto completo)

14 junio 2011

Ya no vives, es un simulacro

"Me fascina lo imperfecto; la perfección siempre es una forma de violencia, de lo autoritario". 

 "Mis familias son el reflejo minúsculo de esta sociedad desestructurada, que funciona como islas". 

 "La linealidad del relato hoy es absurda. Secuencialmente, ya no puedo pensar. Trabajo en bloques, escribo en archipiélagos frente al continente clásico. 

 "Escandalosa la falta de memoria; el mundo parece cíclico. En la antigüedad, los dioses te enviaban al sacrificio; la fatalidad, alguien decidía por ti... Hoy, igual: alguien te empuja para que te disuelvas en una sociedad en la que otros piensan por ti. Tu ya no vives, es un simulacro". (Carlos Yushimito)

05 junio 2011

La Politicolalia


.. siguiendo con los sábados por la noche, mi vida sexual es rutinariamente desorganizada. Mi primer y único matrimonio fue un fracaso (me case con una chica que iba mucho a la peluquería y me admiraba por mi coherencia. ¿Cómo conseguí engañarla tanto tiempo?). Lo dejamos sin acritudes, aunque me la había "pegado" con todos mis "estupendos" amigos. Entonces comencé a salir con quien se ponía a tiro, sin muchas exigencias.

Claro, no puedo obviar mi principal dificultad sexual emparentada en cierta manera con la de mi tía Agripina, del pueblo de mis orígenes. Agripina soltera y mártir, seca de carnes y blanca de piel, como las monjas, que uno no sabe si es porque no toman el sol o por alguna alteración corporal provocada por los pocos "ardores" que padecen. Pues bien, Agripina, educada hasta la médula, ni una palabra mas alta que la otra, como máximo "recorcholis" sufrió un ataque de "coprolalia", este nombre lo aprendí después, y en medio de la conversación intercalaba, sin venir a cuento, palabras como: coño, cojones, mierda, etc... con el consiguiente sobresalto de sus amigas, tan educadas como ella. La primera vez que sucedió casi fallece de un atasco de churro su amiga Consuelo, a la que nunca se le olvido la circunstancia.

Retomando lo mío, en el acto sexual y en el momento de la culminación (eyaculación se dice técnicamente y correrse vulgarmente) grito estentóreamente y sin poderme contener: ¡Viva la República!, con el consiguiente sobresalto de mi pareja e incluso vecinos. He consultado al Neurólogo y parece que debería llamarse al trastorno "politicolalia", pero aun no esta descrito. Quiere llevar mi caso a un congreso, pero no se yo si dejarle. Claro ellas se asustan mucho, no se, me miran como si fuera un fanático o algo así.

Luego me da vergüenza y nos las vuelvo a llamar. Lo que me sienta peor es que se algunas se ponen comprensivas y lo entienden y me dicen eso que siempre he odiado: "Creo que podría quererte a pesar de todo".

Este trabajo me deja cansadísimo..

(Evaristo Cienpozuelos)

04 junio 2011

Charla adaptativa al poder que se avecina


"..... la verdad es que soy un cerdo, presumo de coherencia e integridad, ya sabe, esas expresiones que hacen que se te llene la boca y te engorde un poco la cara y nadie sabe que significan. Siempre pienso que esto del ocaso de las ideologías es mentira, para mi nunca ha habido ideologías sino sábados por la noche, una cenita romántica y un buen polvo o una buena película, dependiendo. La ideología era el relleno, la conversación, procurando no molestar a la chica de enfrente. Yo suelo ir de simpático inteligente porque para guaperas con desodorante y pelos rizados en el pecho no me da ni la talla ni mi alopecia corporis. El problema es que me canso, siento que me repito aunque ultimamente con esto del 15 M he recuperado recuerdos de las asambleas de los 70. Algo he rejuvenecido. No me gustan nada las corbatas."
Le indique que por hoy era suficiente. La próxima sesión de charla adaptativa al poder que se avecina (CAPA), ya les he dicho a los del PP, que ahora me tienen de psicoterapeuta, que el nombre puede dar lugar a malentendidos, tendríamos que retrasarla, los avances son lentos, se les nota mucho el plumero. No me hacen mucho caso, me tienen como el chico de los recados. A ver si me jubilo.
(Evaristo Cienpozuelos)

30 mayo 2011

La modernidad y el tranvia



Cuando yo era joven tenía mucho temor al lugar común y quería que cada frase mía fuese única y memorable. Ahora que no tengo derecho a los errores de la juventud, considero que negar el lugar común es negar lo que han pensado, sentido y dicho las generaciones anteriores. La frase de Ortega y Gasset (el lugar común es un tranvía que lleva a todas partes) resulta débil, precisamente, porque en vez de usar las palabras "vehiculo" o "medio", que sería el lugar común en este caso, ha querido eludirlo, ha querido ser moderno.... y nos muestra un tranvía.


(Jorge Luis Borges)

27 mayo 2011

Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto



Y autocrítica, insisto, para no ceder más al halago, para reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo y la queja, miembros de una comunidad política sólida y abierta y no de una tribu ancestral: ciudadanos justos y benéficos, como decía tan cándidamente, tan conmovedoramente, la Constitución de 1812, trabajadores de todas clases, como decía la de 1931.

Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto.

(Antonio Muñoz Molina:texto completo) (de Puri)

25 mayo 2011

Los encuentros a deshora


No aceptar otro orden que el de las afinidades,
otra cronología que la del corazón,
otro horario que el de los encuentros a deshora,
los verdaderos.
(Julio Cortazar)

No se porque, los encuentros programados, con el discurso preparado, siempre son frustrantes. Esa sensación de actuación fracasada, el miedo al derrumbe de la imagen de uno, apuntalada con chatarra. Siempre el miedo..... Solo se puede comenzar a vivir a partir del fracaso, a partir de renunciar a la habilidad de engañar a los demás, de hacerles creer lo que no somos.

Como decia Borges: Mi vida ha sido un fracaso, pero hasta en eso he fracasado.

(Evaristo Cienpozuelos)

24 mayo 2011

Me he vendido al capital




Hemos ganado. Tras mi desastroso paso por la Moncloa como asesor mass-media he fichado por el PP. Dado mi prestigio me quisieron fichar los del 15 M, pero aunque mi corazón esta con ellos no tengo el cuerpo para dormir en tienda de campaña.

Me tienen un poco para todo, como la mayoria son registradores de la propiedad, notarios, abogados y cosas así, les enseño en ratos libres lo que tienen que decir para parecer normales.

Tengo un muestrario de frases:

Nada de ¡Malditos rojos ! sino "La visión de la izquierda no tiene en cuenta la variabilidad y la competitividad humana, si quitamos los estímulos todos obesos de tanto dormir la siesta".

Nada de: ¡Las ideas de la gente me importan una mierda, esos no han comido caliente en su vida!, sino "dentro del racional y lógico intercambio de pareceres esas ideas están algo inmaduras y no son aplicables aunque son de destacar por la originalidad de su diseño".

Nada de: !lo que tienen que hacer esos vagos es trabajar, siempre pidiendo mas, vacaciones, bajas, son imposibles." sino "hemos de ajustar el mercado laboral para mejorar nuestra competitividad en el mercado mundial sin perder los beneficios sociales que a las  generaciones anteriores tanto esfuerzo les ha costado lograr".

Les cuesta aprender porque aunque tienen carrera y pillan la idea, les sale el ramalazo.

No se lo que voy a durar en este trabajo ahora que han ganado, ya no tienen que mantener las apariencias, incluso ayer tras la victoria alguno ha habido que medicarlo, quería asaltar la Moncloa.

Estoy un poco triste, me he vendido al capital, pero a pesar de eso me pagan poco. Yo siempre he querido vender mi alma, pero es muy triste que nadie me la quiera comprar. Me han dicho que hay un mercado excedente de almas y tiene mala salida. Veis, ya hablo como ellos.

Sin embargo, como dice Woody Allen: "Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.

Animo, a ver si conservo mi empleo.

(Evaristo Cienpozuelos)

21 mayo 2011

Es fundamental la figura del asesino

"Los mejores están destinados a morir para que sobrevivan los mediocres y los imbéciles"

"Es necesaria que este amenazada tu vida para que tengas ganas de vivir, para que luches por tu supervivencia. Sin esa amenaza decaemos y arrellanados en la depresión deseamos morir, solo morir. Es fundamental pues la figura del asesino"

"Una decepción con el mundo de los vivos me hace acercarme al mundo de los muertos"

"Hablar del dolor y el sufrimiento es una batalla contra la banalidad y la vulgaridad con la que intentan controlarnos. Hay una especie de integrismo de la banalidad, un discurso de la banalidad, un discurso intelectual incluso, como arma arrojadiza contra todo lo que es profundo, sensible, bello, y para mi hablar del dolor es algo revolucionario y hablar de los sentimientos más profundos es algo revolucionario"

"He decidido trabajar con el odio y la ira"

17 mayo 2011

La fotografia , el tedio y la salvación por el teatro

Quizas la vida, como el teatro, "cuando se fotografia muere. Por eso es tan único. Y hoy, cuando existe tanta fidelidad de reproducción, la gente regresa al teatro buscando cercanía, vida y verdad. Esto explica que los teatros estén llenos en tiempos de crisis" (Nuria Espert).

Quizás esta "cercanía fotografiada" nos este matando de soledad. O quizás no sea mas que un complemento esplendido de la cercanía de verdad, de carne y hueso, de piel y besos.

"La vida privada no es más que esa zona del espacio, del tiempo, en la que no soy una imagen, un objeto. Es mi derecho político a ser un sujeto, lo que he de defender. La fotografía es un arte, una ciencia de los cuerpos, objetos de odio o deseo.
Lo que caracteriza a las sociedades llamadas avanzadas es que tales sociedades consumen en la actualidad imágenes y ya no, como las de antaño, creencias; son más liberales, menos fanáticas, pero también más falsas, menos auténticas, cosa que nosotros traducimos por la confesión de un tedio nauseabundo, como si la imagen al universalizarse, produjese un mundo sin diferencias: eliminemos las imágenes, salvemos el Deseo inmediato (sin mediación)." (Roland Barthes).

16 mayo 2011

No encuentro la señal, no la encuentro

Ramón Gómez de la Serna

La realidad es mentira. Eso se nota sobre todo cuando la relata un buen novelista de realidades pero aún más cuando es un mal novelista.

¿Quizás el único goce de la realidad está en vivir en el más oscuro reducto como la carcoma de la madera y del hierro?

Yo no he querido quedar ni me importa “no quedar”. Yo he querido gulusmear la vida bien de cerca, desde un deseo de evidencia y de bohemia.

En mis muchos libros, si hay algo importante son las señales de esa realidad imponderable que he encontrado a través de la vida.

¿Cuál es el asa fehaciente de la realidad? ¿Ese momento en que la gallina se baja sus bombachas y pone el huevo? ¿Ese goce de coronas cuando las flores han muerto? ¿Esa maleta nueva en que los punzones de las hebillas aún entran con dificultad? ¿Ese vibrar de cristales en que el cristalino del ojo entra en la inquietud?¿El disparo de esos cañoncitos en el balcón que hacen su salva cuando el rayo del sol meridional enciende la pólvora con su lupa? ¿El pío-pío de esos pájaros de alero que cuidan las cornisas? ¿El pisar el pedregullo del jardín y tomar chocolate con migas? ¿Ese espacio abandonado ingratamente por todos en la plataforma del tren? ¿El olor a coche frío de la vuelta de los entierros? ¿Ese cristal hecho como los alambres de niebla y detrás de cuya trama se ve la más directa sombra? ¿Aquellas máquinas para hacer cigarrillos que estaban entre las trompetillas para sordos y máquinas de recortarse las uñas? ¿Ese babeo de la máquina del tren a la sombra del andén? ¿Quizá el ver al partir de viaje esas luces que corren a través de las ventanillas del tren parado y sin luz en la vía paralela a la nuestra?

Estoy en el diálogo perpetuo conmigo mismo buscando esa señal de lo real absoluto:

-Quizá lo que sea revelador es un conjunto de cosas, casualidades y proezas…Tarde de frío…pasar cerca del cuartel de los electrotécnicos…ver una tapia con cristalitos rotos en la cresta.

-¡Tampoco!¡Tampoco! No nos engañemos, lo que palpita en la autonomía de lo que sucede no es eso…Vivir, haber vivido no es eso.

-¿Será la mayor cercioración al haber visto una enredadera seca, como inutilizadas todas la líneas de sus hojas?

-No. Tampoco.

-¿Cuándo soñamos con un tenedor matamos a un escorpión?

-Tampoco

¿Cuándo vimos orugas y comimos moras del árbol?

-Tampoco

¿Cuándo pasamos por la calle de piedras levantadas a la hora de la risa del sol y todo eso visto con hambre de ir a almorzar?

-Quizá, quizá…¿Pero te acuerdas si te tocabas un lápiz en el bolsillo?

-No me acuerdo, pero sí de que acababa de tragarme la hora de pan candeal del reloj del Municipio.

Ese monólogo dialogado conmigo mismo será interminable hasta el fin de la vida.

No encuentro la señal, no la encuentro.

(Ramón Gomez de la Serna) (Del blog de Marta Sanuy)

12 mayo 2011

Historia radicalmente concentrada de la era postindustrial



Cuando fueron presentados, él hizo un comentario ingenioso porque quería caer bien. Ella soltó una risotada estrepitosa porque quería caer bien. Luego los dos cogieron sus coches y se fueron solos a sus casas, mirando fijamente la carretera, con la misma mueca en la cara. 
Al hombre que los había presentado no le caía demasiado bien ninguno de los dos, pero fingía que sí porque le preocupaba mucho tener buenas relaciones con todo el mundo. Después de todo, nunca se sabe, ¿verdad que no? ¿Verdad? ¿Verdad?

(David Foster Wallace)

11 mayo 2011

La pereza y el amor


Existe una mujer a la que quiero y a la que nunca veo, nunca hablo y con la que nunca me encuentro. Ella colabora de la misma manera. A veces, en las escasa veces que nos encontramos, dice que me necesita, pero creo que solo necesita que exista, extraña posición. Evito consumar la relación, que biológico suena la palabra consumar, mas bien evito consumir la relación. ¿Qué relación?, una situación con una mujer a la que no veo, nunca hablo con ella y solo la mantengo en la recamara, como un seguro de vida.

Con su pensamiento, la posibilidad de pensar en ella, me aseguro la vida, tener algo pendiente y no consumado, otra vez la palabrita, alejar la muerte, no creo que muera teniendo algo pendiente, además me aseguro el deseo, el deseo de los anoréxicos, no agotar el deseo con la realización del acto, ….. el acto de comer, el acto sexual, llamas biológicas que se agotan. Pero sobre todo evito agotar el lenguaje, dar explicaciones, interpretar lo que se dice y lo que no se dice. Mi pereza me ha llevado a vivir con las ausencias, la virtualidad llevada al máximo. Ademas ya sabemos que la felicidad es unicamente el pensamiento de la posibilidad futura de ser feliz. Únicamente echo de menos la realidad física del roce de la piel, se duerme tan bien luego.
(Evaristo Cienpozuelos)

(Solo se suicidan los insomnes: Emile Cioran)

09 mayo 2011

En el insomnio

Cuadro de Romina Hoffman


El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarrillo. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormir. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que en seguida tome una taza de tilo y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no se duerme. A las seis de la mañana carga un revolver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre está muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.

(Virgilio Piñera)


07 mayo 2011

Mi indignación


Mi nacimiento fue tormentoso, dramático por exageración, no épico. Fui educado por un familiar cercano, una prima de mi madre, que era lo que actualmente se llama una "destalentada", optimista sin freno, confiada hasta la estupidez, con una energía deslumbrante hasta que se le agoto. Nunca organizaba, ni comíamos a la hora. Pero a esto le acompañaba cierta cortedad mental, que ella compensaba con una excesiva seguridad.
Cuando a los diez meses yo tiraba las cosas al suelo, como luego aprendí que era normal, se empeño en decir que había que enderezar el árbol desde pequeño y que aquella falta de disciplina me llevaría por mal camino, con sus collejas correspondientes. Varios episodios de este estilo me llevaron por el camino de la abulia y la inacción. Fui dejando de moverme hasta llegar a estar quieto en una silla, para evitar posibles errores y su correspondiente penalización.

Entonces empezó a decir , cuando tenia doce años, que estaba muy quieto, que eso no era normal y comenzo a buscarme actividades. Que si ingles, que si tenis, que si taekwondo. En ingles no conseguí soltarme, fracaso total, el tenis regular, pero en Taekwondo al hacer una kata se despertó en mí una energía desconocida y casi mato a un compañero de la hostia que le di.

Diagnosticado, tras ir al psicólogo, de agresión compulsiva casi entro en el circuito de la esquizofrenia, con la contención química correspondiente. He ido tirando con brotes de agresividad pero tras largos años de practica y algunos cursos de habilidades sociales (imponer a los demás lo que uno quiere pero sonriendo, lo que confunde mucho al otro y cuando se da cuenta ya es demasiado tarde) he conseguido domeñar e incluso a veces amordazar ese rasgo de mi carácter que aplasta a todos los demás rasgos: ¡Que se calle ese exaltado!.

Pero ha durado poco mi pequeña alegría y el esfuerzo de dominar mis esfínteres cerebrales. La nueva consigna es: ¡Indignaos!, hasta han escrito un pequeño libro sobre el asunto. La verdad es que en este momento histórico el que no este indignado esta muerto o vive esa vida educada y sonriente de la tercera edad que acude a los conciertos, con gestos de tratarse de usted aunque se llamen por el nombre y comentarios como: ¡Pues yo soy de la primera de Mahler!, que cuando los oigo me parece siempre que están hablando de fútbol.

Me indigno por no estar dispuesto a tener un humor vegetariano, como dice Bolaño refiriéndose a la escritora Diamela Eltit, o sea a dieta. El humor debe ser catártico, desmesurado, sobre todo desmesurado.

Me indigno por el discurso vacío de la izquierda que siempre se esta disculpando de cosas que no se atreve a hacer, porque el discurso vacío de la derecha lo damos por sentado.

Pero lo que mas me indigna es que me obliguen a actuar de acuerdo a la edad cronológica que tengo que no corresponde para nada con lo que yo siento. (¿otro signo de locura?)

Me temo que voy a volver a ser un exaltado

(Evaristo Cienpozuelos)

02 mayo 2011

Nubes



Con la descripción de las nubes debería darme mucha prisa, después de una milésima de segundo dejan de ser ésas y empiezan a ser otras. Es propio de ellas no repetirse nunca en formas, matices, posturas y orden. Sin la carga de ningún recuerdo se elevan sin problemas sobre los hechos ¡De qué van a ser testigos!, en un segundo se disipan en todas direcciones. En comparación con las nubes la vida parece tener los pies sobre la tierra, se diría que es inmutable y prácticamente eterna. Frente a las nubes hasta una piedra parece un hermano en el que se puede confiar y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas. Que exista la gente si quiere, y después que se muera uno tras otro, poco les importan a las nubes esas cosas tan extrañas. Sobre toda Tu vida y también la mía, aún incompleta, desfilan pomposas igual que desfilaban. No tienen la obligación de morir con nosotros. No necesitan ser vistas para poder pasar.

(Wislawa Szymborska)

26 abril 2011

El problema

Y ya no sé , ahora, cuál es el problema. Todos los caminos están acabados, también el mío.
(Pier Paolo Pasolini)

22 abril 2011

Lo nuevo está aquí para permitir que lo viejo sobreviva

Nos confrontamos con una sociedad en la cual la propia revuelta es desprovista de sentido, dado que, en ella, la transgresión misma no sólo es recuperada sino directamente solicitada por el sistema como la forma misma de su reproducción. Por decirlo en términos hegelianos, la "verdad" de la revuelta transgresora estudiantil contra el poder establecido es el surgimiento de un nuevo poder establecido en el cual la transgresión forma parte del juego, es solicitada por los artilugios que organizan nuestra vida como un permanente habérnoslas con excesos.
Entonces, ¿es el resultado último al que llega Lacan una resignación conservadora, una especie de clausura, o quizá permite este enfoque un cambio social radical?
Hoy día, en esta época de continuos y veloces cambios, desde la "revolución digital" a la retirada de viejas formas sociales, el pensamiento está, más que nunca, expuesto a la tentación de "perder los nervios", de abandonar precozmente las viejas coordenadas conceptuales. Los medios de comunicación nos bombardean constantemente con la necesidad de que abandonemos los "viejos paradigmas": si queremos sobrevivir, hemos de cambiar nuestras nociones más fundamentales respecto de qué sea la identidad personal, la sociedad, el medio ambiente, etc... Las sabias doctrinas del new age sostienen que estamos entrando en una era "post humana"; el pensamiento político posmoderno nos dice que estamos entrando en las sociedades postindustriales, en las que las viejas categorías de trabajo, colectividad, clase, etc.... son zombis teóricos, ya no aplicables a la dinámica de la modernización.... La ideología y la práctica política de la Tercera Vía es, de hecho, el modelo de esta derrota, de esta incapacidad de reconocer cómo lo nuevo está aquí para permitir que lo viejo sobreviva. En contra de esta tentación, lo que habría que hacer es, más bien, seguir el modelo aún no superado de Pascal, y plantear la difícil pregunta: ¿cómo hemos de mantenernos fieles a lo viejo en esta nuevas condiciones. Únicamente de este modo podemos generar efectivamente algo nuevo.

21 abril 2011

Una postura inofensiva y usual


El factor más grave de la línea de Mathilda era el hecho de que últimamente ella había tenido un amante ficticio.

Era una impostura usual en las esposas de Parque Remsen, donde ellos vivían. Una o dos veces por semana Mathilda se vestía con sus mejores prendas, se ponía un poco de perfume francés y usaba el abrigo de piel, y después, hacia el final de la mañana, tomaba un tren que la llevaba a la ciudad. A veces almorzaba con una amiga, pero era más frecuente que comiera sola en uno de esos restaurantes franceses de la calle Sesenta visitado por mujeres solas. Habitualmente bebía un cóctel o pedía media botella de vino. Quería aparecer corrompida o misteriosa – víctima del cruel enigma del amor – pero si un extraño la hubiese mirado fijamente la habría acometido un paroxismo de timidez, y con un sentimiento parecido al pánico habría recordado su hermoso hogar, sus hijos de expresión sincera, y las begonias de su jardín. Por la tarde, asistía a una función teatral o veía una película extranjera. Prefería los temas intensos que agotaban sus sentimientos – o como ella misma decía, que la dejaban “vacía”. Durante el viaje de regreso, en uno de los últimos trenes, se la veía serena y triste. A menudo lloraba mientras preparaba la cena, y si Mallory preguntaba qué le ocurría ella se limitaba a suspirar. Él tuvo un momento de sospecha, pero una tarde la vio mientras caminaba por la Avenida Madison, y ataviada con su abrigo de piel estaba comiendo un sándwich apoyada en un mostrador; entonces llegó a la conclusión de que las pupilas de los ojos de Mathilda estaban dilatadas, no por el enamoramiento, sino por la oscuridad del cine. Era una postura inofensiva y usual, y forzando un poco la compasión incluso podía considerársela útil.

(John Cheever: La geometría del amor)

20 abril 2011

El cuerpo como accesorio de moda

Mi mayor pesadilla es una cultura habitada por post-humanos que consideren sus cuerpos como accesorios de moda más que como fundamento de su ser, mi sueño es una versión de lo post-humano que incluya las posibilidades de las tecnologías de la información sin dejarse seducir por fantasías de poder ilimitado y de inmortalidad incorpórea, una versión que reconozca y celebre la finitud como una condición del ser humano, y que comprenda la vida como inserta en un mundo material de gran complejidad, un mundo del que dependemos para seguir sobreviviendo.
(Katherine Hayles)

19 abril 2011

El alma y su habitabilidad


El alma está siempre habitada por alguna potencia, buena o mala. Las almas no están enfermas cuando están habitadas, lo están cuando no son ya habitables. La enfermedad del mundo moderno es que las almas ya no son habitables, ¡y lo sufren! Se cree que se pueden reducir a nada las potencias maléficas con el pretexto de que ya no hay un ser sobrenatural. ¡Mal cálculo! Desde el momento en que existe un ser, existe la sobrenaturaleza.

(Pierre Klossowski)

17 abril 2011

Meter la cabeza en lo oscuro

(Roberto Bolaño)
La patria de un escritor es su lengua. Suena más bien demagógico y sé que a veces no nos queda más remedio que ponernos demagógicos, así como a veces no nos queda más remedio que bailar un bolero a la luz de unos faroles o de una luna roja. Aunque también es verdad que la patria de un escritor no es su lengua o no es sólo su lengua sino la gente que quiere. Y a veces la patria de un escritor no es la gente que quiere sino su memoria. Y otras veces la patria de un escritor es su lealtad y su valor. 

En realidad muchas pueden ser las patrias de un escritor , a veces la identidad de esta patria depende en grado sumo de aquello que en ese momento está escribiendo. Muchas pueden ser las patrias, se me ocurre ahora, pero uno solo el pasaporte, y ese pasaporte evidentemente es el de la calidad de la escritura. Que no significa escribir bien, porque eso lo puede hacer cualquiera, sino escribir maravillosamente bien, y ni siquiera eso, pues escribir maravillosamente bien también lo puede hacer cualquiera. ¿Entonces qué es una escritura de calidad?. Pues lo que siempre ha sido: saber meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío, saber que la literatura básicamente es un oficio peligroso. Correr por el borde del precipicio: a un lado el abismo sin fondo y al otro lado las caras que uno quiere, las sonrientes caras que uno quiere, y los libros, y los amigos, y la comida. Y aceptar esa evidencia aunque a veces nos pese más que la losa que cubre los restos de todos los escritores muertos. La literatura como diría una folklórica andaluza, es un peligro. (Roberto Bolaño: Entre parentesis)

16 abril 2011

Un beso, un acontecimiento


El deslizo los brazos alrededor de ella como si lo que estuviera haciendo estuviese fuera de discusión y pudiese tomarse el tiempo que quisiera. La besó en la boca. Era la primera vez, le pareció a ella, que participaba en un beso que fuese un acontecimiento en sí mismo. Todo el asunto en sí. Un prólogo tierno, una presión eficaz, un sondear y acoger sin reservas, un agradecimiento prolongado y un apartarse satisfechos.
(Alice Munro)

14 abril 2011

El crepúsculo y la mujer amada


El anochecer es indescriptible. Como guinda comienza a subir la luna llena. Louis me incita a pintar lo que vemos. Le digo que, a lo sumo, haré un boceto. Naturalmente fracaso frente a la naturaleza. Pero aprendo algo. Me obligo a reconocer la distancia entre mis recursos y esta naturaleza. Es un asunto que debo desarrollar los próximos años.

No me entristece lo ocurrido. No hay ninguna prisa cuando el deseo es tan inmenso. Este crepúsculo permanecerá en mi interior de forma profunda y para siempre. Cuando la clara luna del Norte se alce, recordaré esta noche, aunque sea ya un reflejo mortecino, y me servirá una y otra vez de advertencia. Sera como la mujer amada, como mi otro yo. Un estimulo para reencontrarme. Yo mismo soy la aurora de la luna del Sur.

(Paul Klee)

13 abril 2011

La modestia y la impostura

Puede surgir también la cuestión de la modestia como antídoto o como complemento de la impostura. Es verdad que, de entrada, la modestia es ridícula. Aun cuando representa un escudo correcto contra la arrogancia y la megalomanía, constituye además otro tipo de impostura, puesto que generalmente no es sino una pose. Pose paliducha, estrangulada, ruborizada, no muy bonita. La modestia, escribía Jules Renard en su Diario, es siempre falsa modestia, algo que como el mismo admitía, ya está muy bien. Pero la modestia, observaba después, "puede ser una especie de orgullo que llega por la escalera de servicio a hurtadillas". En cierto sentido el circulo se ha cerrado. (Jean Echenoz)

11 abril 2011

El resto del tiempo somos meros esclavos


Zizek propone una bella definición de revolución: es la representación de la utopía.

Presente y futuro se aproximan brevemente en el instante revolucionario y podemos comportarnos como si la utopía nos tocara. El futuro utópico se materializa fugaz y somos realmente felices mientras luchamos por él.

La utopía no es un sueño, una ilusión o un producto de la imaginación, sino un impulso surgido de la necesidad de supervivencia ante una situación sin salida. Nos vemos obligados a pensar la utopía ante la imposibilidad de solucionar los problemas dentro de las coordenadas existentes, ante la convicción de que la peor opción es continuar con lo que conocemos.

Los momentos en que somos más libres e iguales en este sistema son aquellos que dedicamos a la consecución de la utopía. El resto del tiempo somos meros esclavos.

(Slajov Zizek)

09 abril 2011

La aventura, el aburrimiento y lo serio

La aventura, el aburrimiento y lo serio son tres maneras distintas de considerar el tiempo.
En la aventura vivimos el futuro, el aburrimiento se vive más bien en presente, mientras que lo serio es una forma de contemplar el tiempo en su conjunto.

07 abril 2011

La centralidad antidemocratica de la economia


En opinión de Zizek, la referencia a Lenin es inapreciable para distanciarse de cinco actitudes que predominan en la izquierda.

La primera acepta la esfera de las luchas culturales ecológicas, feministas, gays, étnicas, nacionales, religiosas o multiculturalistas como el centro de la política emancipatoria y relega la esfera económica --casualmente la decisiva-- a un segundo plano o al silencio.

La segunda se encastilla en la defensa de las conquistas del Estado del Bienestar, defensa inviable porque ni las clases dominantes apuestan ya por el consenso social ni la base obrera tradicional que integró ese consenso mantiene su fuerza y tamaño.

La tercera alberga una ingenua ilusión sobre las potencialidades de la tecnología, especialmente Internet, para la creación de nuevas comunidades y opciones políticas.

La cuarta mantiene ortodoxias --como el trotskismo fiel al programa transicional de los años 30-- que aplican mecánicamente el mismo patrón a todas las crisis políticas: identifican un supuesto movimiento de clase trabajadora que, carente de una auténtica dirección marxista capaz de vehicular su potencial revolucionario, es invariablemente traicionado por las fuerzas anticomunistas y procapitalistas.

Finalmente, la quinta actitud asume la forma de terceras vías que son en la práctica simples certificaciones de defunción de las segundas vías, las anticapitalistas, y glorificaciones de las primeras vías, las liberales puras y duras.

Vivimos en un momento de despolitización de la economía, no por azar. Se puede opinar, proponer y legislar sobre todo: derechos humanos, racismo, medio ambiente, sexismo, homofobia, fundamentalismo religioso, violencia. Todo menos la economía. En la esfera económica reina el silencio, la censura y la inmovilidad más absolutos. Son muchos los que consideran más probable el fin del mundo que la más ligera modificación en la arquitectura del capitalismo. ¿Puede haber mayor prueba de la centralidad de la esfera económica? Zizek no tiene inconveniente en ser políticamente incorrecto en extremo y señalar que las demandas de las luchas del multiculturalismo posmoderno pertenecen esencialmente a las clases medias y altas occidentales; en ningún caso son comparables al horror que viven buena parte de las poblaciones del tercer mundo y no deben ser aceptadas por la izquierda como luchas fundamentales.

El objetivo de la izquierda debe ser trasladar la lucha de nuevo a la esfera clave: la economía. Es necesario volver a repolitizar la economía con una intervención política de signo inverso a la que, en los últimos 30 años, han efectuado las clases privilegiadas para revertir las conquistas logradas por los trabajadores en los dos últimos siglos. El desmontaje de los avances en materia de legislación laboral, derechos sociales y regulación financiera ha hecho retroceder a la humanidad más de un siglo. Frente a la democracia liberal, cabe preguntarse: ¿dónde se toman la decisiones públicas clave? Si no se toman en un espacio público y con la participación de la mayoría, tanto da que exista formalmente una democracia parlamentaria. Zizek no es el único que extrae esta conclusión. Eric Hobsbawm afirma que la extensión de la democracia liberal en el mundo a golpe de misil imperial no sólo es hipócrita, sino contraproducente y peligrosa. Una democracia así es cada vez menos necesaria en sitio alguno, puesto que las decisiones políticas y económicas más importantes tienen lugar en organizaciones transnacionales privadas y públicas no democráticas. En otras palabras: el deterioro del modelo democrático liberal está llegando a tal punto que la diferencia entre su existencia o no para amplias partes del mundo es cada día más pequeña, por mucho que nos empeñemos en buscarla.

(Slajov Zizek)

05 abril 2011

El amor es cosa de tres


¡Anda, aprovéchate!. La frase y la forma desganada en que fue dicha me desconcertó. Dada mi crónica y natural timidez no fue seguida de movimiento alguno. Una parte de mi se paralizó, esperando averiguar su significado, mientras aquel amigo, mas bien conocido, seguía, satisfecho con la mirada, el cuerpo de la real moza que tenía por novia. Un cuerpo de huesos sólidos, relleno con cierta elegancia, con mucho por todos lados. Seguí acodado en la barra mientras los demás bailaban enrojecidos y sintiendo que había pasado el peligro. Años después comprendí que el amor es cosa de tres.

04 abril 2011

La saturación de la racionalidad

Además de la anarquía del poder, mi film trata sobre la posible inexistencia de la historia, polemiza contra la idea de historia que tiene la cultura eurocéntrica, es decir, el racionalismo o el empirismo burgués de un lado y el marxismo del otro. Toma Francia, por ejemplo, con sus relaciones con Argelia y con el Tercer Mundo en general. Francia, que ha alcanzado el mayor racionalismo del mundo. Para Francia, la palabra "libertad" corresponde a "racionalidad". Ahora Francia ha llegado a una especie de saturación de la propia racionalidad. Entonces, ¿cómo soporta una nación como Francia esta irrupción de irracionalidad que trae consigo el Tercer Mundo, el mundo del hambre? Las poblaciones del Tercer Mundo, precisamente porque son reprimidas y tenidas al margen de la vida pública y de la vida política, han conservado, como todas las áreas marginales, un tipo de cultura anterior que, de algún modo, es el tipo de cultura prehistórica. Francia se ubica como la maestra de racionalidad para las poblaciones coloniales. De hecho, los educa muy bien. Francia no ha tomado nada de ellos, sólo ha dado. Les dio un modelo de educación, racionalidad, civilización, pero no supo aprender nada de ellos, porque este tipo religioso, irracional, prehistórico que el Tercer Mundo trae consigo, no es racionalizable. Entonces los franceses deben modificar su razón si quieren comprender, si no quieren quedarse atrás. París es una ciudad maravillosa que admiro porque la matriz de mi cultura está allí. No puedes dejar de admirarla, pero se siente que es... más remota, más lejana, más arcaica que una pequeña ciudad de cualquier nación subdesarrollada que se está creciendo. El mundo moderno será una síntesis entre el mundo de la burguesía occidental de hoy y el mundo de las poblaciones subdesarrolladas que se unen ahora a la historia. La racionalidad occidental será modificada por la presencia de otro tipo de visión del mundo que estos pueblos expresan. La modernidad consiste en esta modificación. Es verdad que el hombre es siempre el mismo, pero también es verdad que cambia. Tanto más porque en este momento nos está amenazando una verdadera mutación antropológica. El verdadero apocalipsis es que la tecnología, la era de la ciencia aplicada, hará del hombre algo distinto de lo que era antes. Ha sucedido algo que no tiene equivalentes en la historia del hombre. (Pier Paolo Pasolini)

03 abril 2011

El orden nos exime de ser libres

Una mujer temblorosa aprieta el brazo de su acompañante. Él vuelve hacia ella un rostro tan largo como un número de serie y dice: “El sesenta por ciento de los muertos por accidente en carretera son peatones”. La mujer deja de temblar: todo está controlado. A punto estuvo de creer que algo anormal ocurría, algo a lo cual debía responder con un grito, un espasmo, un ligero anticipo de la carne ante la gran salida, pero no: aquello es conocido y ya no la involucra; le pertenece a otros. Y él añade: “Han llamado a una ambulancia”, y ella se relaja, su angustia la abandona: el orden nos exime de ser libres, de despertar en otro, de despertar por otro. A punto estuvo de gritar, desde esa carne ajena, pero el orden contuvo a tiempo ese delirio. (Chantal Maillard)

01 abril 2011

Unos pocos tienen derecho a todo


Muchos se quejan de que Twitter o Facebook son comunidades artificiales, sucedáneos de la interacción humana cara a cara. Yo celebro estas comunidades artificiales; te permiten escapar de tu lugar asignado en la sociedad. Imagina vivir en un país como Arabia Saudí. Yo me sentiría liberado usando Twitter.

Hoy cualquiera con dinero puede viajar al espacio, cada mes anuncian descubrimientos contra algún tipo de cáncer, incluso se habla de avances para alcanzar la inmortalidad. Al mismo tiempo, en cada telediario, salen políticos y economistas explicando que no hay dinero para mantener la Seguridad Social. Vivimos una época que promueve los sueños tecnológicos más delirantes, pero no quiere mantener los servicios públicos más necesarios.

Las corporaciones intentan privatizar los recursos naturales, la biogenética o los conocimientos. El capitalismo actual se mueve hacia una lógica de apartheid, donde unos pocos tienen derecho a todo y la mayoría son excluidos.

Nos gustan las respuestas sencillas. En vez de pensar sobre la estructura del sistema, nos refugiamos en cuestiones morales. El anticapitalismo es muy popular entre las grandes estrellas de Hollywood. Todos están en contra de alguna compañía que explota niños o que contamina el medio ambiente. Hacen estas cosas para calmar su conciencia individual. Me opongo por completo a lo que suele llamarse estilo de vida ecologista. Hablo de la gente que recicla, tiene paneles solares y compra comida orgánica. Leí hace poco un informe que demuestra que si todos siguiéramos esas pautas de consumo provocaríamos una catástrofe, ya que los artículos ecológicos son mucho más caros de producir.

EP3. ¿Cuál es la alternativa?

S. Z. La solución que ofrecían era que la mayor parte posible de la humanidad viviera apiñada en grandes ciudades. Así, todos los servicios serían más baratos. El sueño de todos de la casita en el campo o en las afueras puede acabar en cataclismo.
El Plan Bolonia es una catástrofe. La derecha quiere suprimir las humanidades. En vez de pensadores, quieren convertirnos en expertos que cumplan los encargos que las élites plantean. Me parece importante defender que los grandes problemas nos conciernen a todos. La derecha debería estar en contra del Plan Bolonia. Convertir la Universidad en una empresa es mucho más peligroso para Europa que el fundamentalismo islámico.

Me encanta una anécdota, seguramente apócrifa, de la Primera Guerra Mundial. Un puesto militar alemán escribe un telegrama a sus aliados austriacos: "Aquí la situación es seria, pero no catastrófica". La respuesta dice : "Aquí la situación es catastrófica, pero no seria". Esta última frase define nuestra época. Nos cuesta tomar en serio la debacle a la que nos enfrentamos. No soy un ingenuo, ni un utópico; sé que no habrá una gran revolución. A pesar de todo, se pueden hacer cosas útiles, como señalar los límites del sistema. Muchos sabemos que unas cuantas reformas no van a sacarnos del atolladero.

(Slajov Zizek)