29 marzo 2011

No sabemos leer las señales


Ve las series televisivas sobre mujeres actuales? ¿Qué opina?
Mujeres desesperadas me resulta ofensiva por el grado de riqueza que exhibe. De nuevo, el presbiterianismo me lleva a condenar ese tipo de despliegues. También vi Sex and the City , hay un capítulo en el cual la protagonista, de una belleza menos convencional, una abogada, ve a un hombre en la ventana del edificio de al lado y empieza a desnudarse para él, pensando que él estaba montando un show para ella también. Pero luego se lo cruza en el supermercado y resulta que él es gay y que toda la escena de seducción se la estaba haciendo para el muchacho que estaba en la ventana de un piso superior. 

Es una historia que dice bastante sobre cómo nos enamoramos de alguien por su sonrisa y su cuerpo bonito y no sabemos leer las señales de que todo está en nuestra cabeza. Pero el resto de la serie me pareció bastante predecible, basada en esa idea de encontrar un hombre que lo sea todo, un matrimonio que lo tenga todo: intelecto, sexo, amor. Y eso es imposible. La solución es encontrar un buen balance, pero cuando uno se enamora, no ve esto. Supongo que yo soy una romántica, pero a la vez soy una persona muy analítica y ambas cosas no van bien juntas. Para las generaciones anteriores, que podían mantener separados los intereses románticos y sexuales, todo era más fácil que para las generaciones actuales

(Alice Munro)

27 marzo 2011

Hubo zonas que al ser tocadas se pusieron a vivir


Una entrevista desencantada, quizá la misma que ha dado a lo largo de su vida, la única, la de la única respuesta porque Idea no concede entrevistas ni es protagonista de nada, ni siquiera de sí misma.

A los once años me quedé mirando en un espejo mis ojos serios, adultos. Fue una conmoción profunda saber que estaba ahí –persona, no niña. Como estoy hoy. Los ojos siguen estando. Simplemente, hubo zonas que al ser tocadas se pusieron a vivir. Pero siempre supe todo.
Se fueron sumando vida, madurez; el mundo fue cambiando.

Luego di con Servien y su método y, aunque él mismo no lo había desarrollado, fue lo que yo estaba buscando. Permite un estudio de los ritmos casi infinito y para mí apasionante.

No sé cómo decirte qué es la poesía para mí. Es una forma de ser, de mi ser. Todo lo demás de mi vida son accidentes. Pude ser profesora o no. Sola o no. Música o no. Traductora de Shakespeare o no. Estudiosa de la prosodia o no. Todas las cosas que amé y que realicé en la medida que pude. La poesía no fue accidental. Mi poesía soy yo. Por eso no me interesaba publicar; es más, deseé no haber publicado nunca (hay poemas que jamás mostré). Escribir era otro asunto. Era, como te decía, compulsivo. Salvo las cosas políticas, y alguna carta, nunca escribí pensando que alguien lo leyera. Lo que decía era privadísimo y no buscaba llegar a otro, comunicar. Publicar fue tan contradictorio, tan poco coherente como seguir viviendo cuando sabía, y cómo, cuando pensaba lo que pensaba del hecho de vivir. Esas incoherencias fueron difíciles de sobrellevar. A esta altura ya nada importa.

–¿El amor y la muerte son tus obsesiones?

–No son obsesiones sino certezas. Y creo que la actitud más lúcida, más sana, es tener presente que la vida y que el amor se acaban. Ver a los otros y a uno mismo caminando a la muerte, vivir el amor a término, tal vez hagan el amor y la vida más terribles, pero también digo que los hacen más intensos y más hondos
(Idea Vilariño)

26 marzo 2011

Ya no sirvo para una vida normal

"Cuando dije lo de abandonar –insiste, vestida con sedas orientales– sinceramente lo creía. El trabajo me estaba resultando demasiado duro y pensé que me había llegado la hora de llevar la vida de una señora normal. ¡Y lo hice! Por unos seis meses. Salí a almorzar con amigas, me dediqué a la jardinería, a la caridad. Fue horrible. Después me di cuenta de que ya no sirvo para una vida normal: he escrito tantos años que no sé hacer nada más". "Mirá, los bebés finalmente dormían la siesta, quisieran o no, y entonces yo me ponía a escribir. No estaba pensando en ellos. Estaba pensando en mí. Quizá habrían sido más felices si yo les hubiese dedicado más tiempo y menos a mi literatura, no lo sé. Pero para mí no era una opción, sentía que tenía que luchar por ese espacio propio donde no era ni mujer ni madre. Hoy todavía me escapo al mismo sillón donde desarrollo mi vida espiritual. Pero, claro, ya no soy joven. Un tema duro para artistas y escritores es que los poderes intelectuales o creativos se debilitan. ¿Qué hace uno entonces si no escribe? Yo no pude encontrar la respuesta", subraya. (Alice Munro)

24 marzo 2011

La libertad es obligatoria

Durante la edad "represiva" el sexo era una delicia, porque se hacía a escondidas y era una burla a todas las obligaciones que el poder imponía. En cambio, en las sociedades tolerantes como se declara la nuestra, el sexo produce neurosis, porque la libertad concedida es falsa y, sobre todo, es concedida desde arriba y no ganada desde abajo.

Por lo tanto, no es vivir una libertad sexual, sino adecuarse a una libertad que viene concedida. Y entonces, en cierto punto, uno de los personajes de mi film dirá exactamente: "Las sociedades represivas reprimen todo... entonces los hombres pueden hacer todo". Pero agregué este concepto que para mí es lapidario: "Las sociedades permisivas permiten algo... y se puede hacer sólo aquel algo". Es terrible, ¿no?

Hoy, en Italia, se pueden hacer algunas cosas. Antes, en realidad, nada era concedido. Las mujeres eran casi como en los países árabes, el sexo estaba escondido y no se podía hablar de eso, y ni siquiera se podía mostrar un seno medio desnudo en una revista. Ahora... conceden algo. Conceden fotos de mujeres desnudas... pero no de hombres.

Después, una gran libertad en las parejas heterosexuales, "libertad" por decir de algún modo, porque debe ser ésa y además es obligatoria. Como es concedida, se volvió obligatoria. Como es concedida, un muchacho no puede no aprovechar la concesión. Entonces se siente obligado a estar siempre en pareja, y la pareja se volvió una pesadilla, una obsesión, en vez de una libertad. ¿Has visto cómo está de moda la pareja ahora? Pero es una pareja falsa, de una insinceridad espantosa. Mira estos chicos que, presos de quién sabe cuál noción romántica, caminan de la mano o abrazados, un chico y una chica. "¿Qué es este súbito romanticismo?", preguntarás. Nada. Es la nueva pareja relanzada por el consumismo, porque esta pareja consumista compra.

(Pier Paolo Pasolini)

23 marzo 2011

El aforismo

Como un ropavejero vocacional mi vida se había dedicado, despreciando otros proyectos, a la búsqueda del Santo Grial del aforismo. Esa frase corta, paradójica, casi sin sentido, que ilumina ciertas zonas inaccesibles, oscuras, más reconocidas por lo que no se dice que por lo que de ellas se afirma. Últimamente me invadía cierta desesperación, cierta duda en encontrar ese talismán, que de repente, sin duda y sin vacilación, me abriría las puertas de otra realidad. Chesterton, Wilde, Woody Allen, Groucho Marx, Gómez de la Serna con sus greguerías, zapatillas aforísticas de andar por casa.

Pero nada. Mi vida se impregnaba de ese estilo aforístico, brillante, rápido. No podía terminar de ver una película ni leer una novela completa. Solo soportaba los momentos redondos, circulares, completos en si mismos. Creo que esa falta total de continuidad y tenacidad me provocaba eyaculación precoz. Tome pues, para salir de aquel atolladero, una drástica decisión. Huiría del aforismo, de todo lo rápido, corto y brillante. Me impregnaría de sensaciones de eternidad, futuro e intemporalidad. Mi medico me ayudo a resolverlo cuando me anuncio: ¡Le quedan tres semanas de vida!. Había conseguido encontrar al final la pieza corta que faltaba. Lamentablemente no fue brillante ni demasiado rápida.

(Evaristo Cienpozuelos)

22 marzo 2011

Soy relativamente feliz

...escribo a regañadientes, sumido en sentimientos ambivalentes acerca de lo que hago, hundido en el dolor. Estoy cansado de mí mismo, de mis pensamientos y asociaciones mentales, de la sintaxis, de mis hábitos verbales. Mi trabajo atraviesa por una fase de gran oscuridad, lo demás es luminoso y gratificante. De modo que puedo decir que soy relativamente feliz".
(Foster Wallace)

21 marzo 2011

La independencia y la soledad


No soy apolítico, y no estimo especialmente lo que se denomina (hipócritamente) posición independiente. Si soy independiente, lo soy con rabia, dolor y humillación. No me caracteriza ser apolítico ni tampoco independiente: me caracteriza la soledad.
(Pier Paolo Pasolini)

20 marzo 2011

La honda mentira


Tomo tu amor
y qué
te doy mi amor
y qué
tendremos tardes noches
embriagueces
veranos
todo el placer
toda la dicha
toda la ternura.
Y qué
Siempre estará faltando
la honda mentira
el siempre

19 marzo 2011

La inocencia y el diseño

"Lo normal esta desapareciendo. Tanta parte de nuestra vida está sobrediseñada que no queda inocencia" 

 "El futuro es algo que nunca se convierte en realidad" (Jasper Morrison)

17 marzo 2011

Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise

Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise y porque tú quisiste me miraste al espejo y me encontraste hermosa de verde y gabardina. Recuerda que lloraste cogido de mi mano y yo llené de besos tu infancia despoblada. Recuerda que la noche llegó porque yo quise. Y te miré a los ojos, y te besé las manos, y preparé tu ropa y el plato de naranjas. Pero tuviste miedo. Un miedo huraño y torvo. Un miedo con relojes. Recuerda que fue cierto.

(Elsa Lopez)

16 marzo 2011

El puente

Un día de fiesta entre semana me pone al borde de la agitación nerviosa. Sobre todo si es jueves. Me obliga a pensar en cogerme o no el viernes para aprovechar cuatro días, pero claro, pienso yo, no va a ser para quedarnos en casa. La semana anterior reunión del concilio familiar para valorar las ocupaciones de ocio de todo el mundo. Después de la reunión a alto nivel aumentan las angustias, cuando uno se entera de los planes de los restantes miembros de la familia: nocturnidad impenitente y alcohol a mansalva. Lo del sexo ni se habla, es lo menos peligroso, preservativos en bolsos y bolsillos.

En fin nos iremos solos la señora y yo, solo habrá que dejar cuatro días de comida organizados.

A donde iremos?. Tiene que ser algún sitio barato, sin mucha gente, visitas culturales y no muy lejos. Tras dos días de revisar guías Michelín, mapas y decidirnos vamos a la agencia. Esta muy mal, nos dicen. Este puente esta copado desde hace meses, no quedan habitaciones apenas solo las más caras. Aparte come, cena y paga entradas en museos.

En fin que la broma nos va a costar como mínimo 1000 € Llevo dos noches sin dormir, tengo la sensación de que la humanidad se divierte y solo yo sufro. Voy a mi trabajo casi sin dormir y al llegar llamada al despacho del jefe de personal:

- Venga un momento!, tengo que hablarle !

- Dígame !

- Siento comunicarle que no se le ha podido conceder el viernes de puente como fiesta ya que tenemos que mantener una plantilla mínima y Vd. es imprescindible, lo siento. Queda Vd. como preferente para el próximo puente.

Nunca pensé que me daría tanta alegría que me denegaran algo. No nos podemos ir, no tengo que hacer planes, puedo seguir aburriéndome en casa, es maravilloso el capitalismo y la explotación laboral. No se como los sindicatos piden 35 horas, con tanto tiempo libre , no se que haríamos.

(Evaristo Cienpozuelos)

La clave está, me parece, en no pensar en la muerte como el fin de todo, sino más bien como una nueva manera verdaderamente eficaz de reducir gastos (Woody Allen: La ultima noche de Boris Grushenko)

15 marzo 2011

Quizas sea ya tiempo de limpiar los zapatos


Has borrado el color de la añoranza
desciendes a la paz de nuestro olvido, lento
y necesario. Me escribes
con la lógica
desde el lugar de tu silencio.
Desertar del recuerdo quizá sea la forma.
Quizá sea ya tiempo de limpiar los zapatos,
de emprender el camino hacia días más lentos
donde escasee el fruto del deseo,
y las horas
no duelan por la simple querencia
de una piel.

(Pilar Rubio Montaner)

13 marzo 2011

El optimismo fabricado


El optimismo fabricado se ha convertido en un método para hacer sentir culpables a los pobres de su pobreza, a los enfermos de su enfermedad y a las víctimas de despidos corporativos por su incapacidad para conseguir trabajos que valgan la pena. Las megaiglesias sermonean el “gospel de la prosperidad”, exhortando a los pobres a que visualicen el éxito económico. Las empresas han abandonado la toma racional de decisiones, optando por el liderazgo carismático.

La época de los despidos masivos, comienza en los 80 y luego se acelera. ¿Cómo controlas la fuerza de trabajo cuando no hay seguridad en el empleo? ¿Cuándo no hay recompensa por estar haciendo un buen trabajo? ¿Cuándo podías ser despedido sin que tuviera nada que ver con tu desempeño? Cuando esto comenzó a suceder, las empresas empezaron a contratar predicadores motivacionales para comunicarse con su gente.

La alternativa es el realismo. Pensemos en lo que realmente sucede; recabemos toda la información que podamos; veamos cuáles son las opciones; busquemos cómo resolver este problema. Suena muy trillado y simplista, aunque no sea así como el pensamiento corporativo ha funcionado.

No lo llamo optimismo. Lo llamo determinación. Una de las cosas a las que me he consagrado durante mucho tiempo son la pobreza, las clases y la desigualdad. Estas cosas no desaparecerán mientras yo viva, pero no será porque no lo intente. Y ese es un tipo de espíritu diferente que el optimismo.

No creo que el mío sea un enfoque árido, demasiado intelectual. Piensa en lo que estamos combatiendo en el frente económico y ambiental. Una gran cantidad de gente no estaría por la labor. Están las amenazas ecológicas a la especie humana. Hagamos algo al respecto. Lo que sería más irresponsable es decir, “si pensamos que todo irá bien, entonces irá bien”.

(Barbara Ehrenreich)

Un optimista es un imbécil simpático, un pesimista un imbécil antipático.(Bertrand Russell)

09 marzo 2011

La disciplina

Para mí, la palabra «disciplina» es una especie de símbolo que representa la fuerza psicológica que ha de tener la gente para sobrevivir en este capitalismo tan lleno de injusticias. También me refiero a este concepto con la palabra «oficio» [craft], en el sentido de los oficios artesanos, algo que es necesario dominar. ¿Nunca has tenido la sensación de que tienes la capacidad de realizar una tarea determinada, y de que quieres hacerla bien aunque el sistema económico no te vaya a compensar por ello? Eso quiere decir que crees en ti mismo, que te respetas, y eso te proporciona energía. En cambio, si te conviertes en una especie de criatura del momento, en alguien que aborda cualquier tarea aunque sólo tenga un conocimiento superficial de ella, estás perdido. De modo que esta idea de reconstrucción de uno mismo a través de una disciplina u oficio, es crucial. Porque este nuevo capitalismo resulta ser un sistema muy destructivo tanto en el plano social como en el psicológico, dañino de una forma en que no lo era el capitalismo clásico. Y si queremos soportarlo tenemos que empezar por construirnos una personalidad fuerte para enfrentarnos a él. (Richard Sennett)

La imposibilidad de decir


..... ¿de qué habla el habla? ¿De qué puede hablar?, en un mundo en el que el pasado es liquido y el sujeto una ficción. ¿Puede decirse algo más que el horror de la perdida, la sorpresa de lo equívoco, puesto que la contradicción es la única posición posible.
...... ¿Por qué resistirse a callar cuando se sabe que nada de lo que se dice tiene sentido, hoy y para mí?. ¿Por qué empeñarse si se ha caído en la cuenta de que no saber nada no es nada, no querer saber nada tampoco, pero lo que es no poder saber nada, saber que no se puede saber nada, éste es el estado de la perfecta paz en el alma del negligente pesquisidor.

Solo resta condenarse al drama de la imposibilidad de decir.

07 marzo 2011

El ascenso

Aquel domingo era soleado. No había brumas, había dormido bien, no habia fumado y no había tomado ningún café. Aparte de eso tampoco estaba sudoroso y me llevaba bien con mi mujer. Para acabar mi currículo le acababa de comprar a mi hijo una Play Station después de darnos una vuelta, para comparar precios, por los principales hipermercados. Pasaba mucho tiempo con mi hijo. Todo esto me dolía, algo no iba bien, no era como debía ser y como me proponía periódicamente. Siempre hacia planes para cambiar, vivir en otra ciudad mas contaminada y oscura, fumar desmesurada y peligrosamente, dormir poco y a deshora, tomar café constantemente y buscarme una mujer rubia despiadada y pasional, que me acabara abandonando, a pesar de nuestra loca pasión. De jugar con mi hijo ni hablar, debía olvidarme y conseguir que me recordara por las fotos. Se que me iba a costar pero siempre he sido tenaz y voluntarioso. Una voz me saco de mis pensamientos: Jaime, (debería cambiar de nombre, Jimmy, por ejemplo), ¿ya estas otra vez?. ¡Te ha dicho el medico que no leas novelas policíacas que vas a acabar como Don Quijote con las novelas de caballerías! ¡Además si no asciendes es porque no te estudias los temas de legislación, que siempre te tumban en el primer ejercicio, no porque no seas un buen policía! Era una buena mujer pero no entendía nada, en un país con sol, llamándose Jaime y sin fumar ni tomar café no se puede ser un buen policía. ¡Maldito destino!. Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista. (Manhattan. Woody Allen) (Evaristo Cienpozuelos)

03 marzo 2011

Los emigrantes

Antes, todos los caminos eran de ida. Ahora todos los caminos son de vuelta. La casa es acogedora, los libros, los justos. Y yo mismo preparo el té para los fantasmas. (Mario Quintana) En estos tiempos, todos somos emigrantes de un mundo que ya no existe, sin retorno (Evaristo Cienpozuelos)

28 febrero 2011

El sistema y la presion individual

El capitalismo moderno tiende a ser mucho más individualizado, aislante que en el pasado. Lo que argumento es que este nuevo capitalismo flexible desmonta la arquitectura burocrática que durante muchos años, a veces de manera feliz, otras no tanto, mantuvo a la gente agrupada. En este sentido el nuevo capitalismo es un sistema mucho más individualizante que los sistemas fijos, a gran escala, permanentes, de las grandes burocracias.

El problema con la individualización es que el valor individual ha mutado en un asunto de habilidad y movilización de talento. Ya no reside más en el respeto recibido como miembro de una categoría social: el trabajador. El centro del sistema se movió del reconocimiento hacia el auto-desarrollo y la mayor parte de la gente perdió en el cambio.

El sistema no tiene suficiente espacio para acomodar a la gente a la que presiona para que sea más habilidosa y más competente.
(Richard Sennett)

27 febrero 2011

El Pacifico uterino y Rebelíon a Bordo

Las islas del Pacifico ocupan en mi imaginario un lugar importante. Nutrido por novelas , como la trilogía de Rebelión a bordo y vidas como la de Gauguin. Conozco dos versiones cinematográficas de la historia: la de de Clark Gable y la de Marlon Brando. Las nativas en tecnicolor, sin ambigüedades corporales, con las tetas suficientemente tapadas y al aire y una vida de botellón, exportada por los ingleses, con una sexualidad libre sin precisar, que luego leyendo a Margaret Mead ya queda totalmente mitificada, bajo el signo del matriarcado. El imaginario esa nebulosa sin concretar, ¿para que?, nuevas complicaciones. El mito masculino de no hacer nada, tumbado a la sombra, frutos silvestres abundantes, palmeras, mujeres por todas partes, todas muy cariñosas, como en un club de alterne pero sin el cansancio y el desprecio que el dinero provoca y sobre todo un clima ideal, el mar, todo ello aderezado con la sencillez de los nativos, no hace falta hacer un master para que te aprecien, ...¡que tranquilidad!.
Tengo el problema terrible de que en cuanto pienso un poco sobre otros mundos coloco las piezas como en el mundo en que vivo. ¿Cuánto tardaría en comenzar con mis rutinas habituales aun viviendo en otra cultura?. ¿Cuánto resistiría sin una tienda de periódicos cerca?.
En Hombres contra el mar, la odisea de una travesía oceánica en un simple bote hay una frase del narrador que siempre he recordado: "el maravilloso ungüento con el que trataron nuestras llagas..... Este texto semi-bíblico se refiere a los cuidados tras el mal estado en que llegan tras pasar hambre, sed, exposición continua al sol y diversas y graves calamidades y la curación tras el tratamiento y el reposo. Esta frase verdadero talismán para el insomnio, me retrotrae a un estado uterino, cálido, verdadero paraíso perdido....el Pacifico uterino. (Evaristo Cienpozuelos)

25 febrero 2011

La austeridad y esta vida de idiotas

(Manuel Castells)
      Estamos, en cierto modo, entrando en esa vida austera, entre otras cosas porque si recortan sueldos, congelan pensiones y disminuye la capacidad de endeudarse de las familias, evidentemente vamos a tener que vivir con menos dinero del que teníamos antes. Y el gran problema aquí es nuestra capacidad personal, psicológica de poder vivir con menos dinero. Por otro lado, tenemos una gran oportunidad, porque lo peor de todo esto es que podemos tener que pasar por una austeridad bastante larga y complicada, con muchos sacrificios, ponernos a trabajar, los que tengan trabajo, mucho más duro y cobrando menos, y todo esto, en el fondo, con la idea de volver atrás, de volver al mismo modelo que teníamos antes, es decir, llevar una vida, hablando técnicamente, de idiotas. Es decir, una vida de correr sin parar, para consumir cosas que nos interesan solo a medias, para vivir con la angustia de pagar la hipoteca, pagar el coche, para seguir en los atascos y contaminando todo lo que está a nuestro alrededor, y no tener tiempo ni para vivir, ni siquiera para amar y ser amados, que es quizá lo que a mucha gente más le importa. Este es el problema. No solo los sacrificios, sino sacrificios, ¿para qué? Para volver a este mundo que teníamos, que quizá a algunos les guste, pero a la mayor parte de las personas, cuando se miran a sí mismos por la noche, después de haber pasado un día extenuante, piensan “y todo esto, ¿para qué?”.

Entonces, yo diría que la salida de la crisis pasa, a la vez, por hacer un modelo productivo basado en la innovación y en el aumento de la productividad del lado de la oferta, y por parte de la demanda, en cambio, reducir el consumo a niveles razonables, y pensar que no necesitamos todo lo que consumimos, pero que sí necesitamos los servicios básicos, los servicios públicos de salud, educación, cultura, transporte, vivienda, servicios que ahí sí necesitamos que el gobierno pueda ayudar, que el sector público pueda ayudar. Pero ese sector público no puede ayudar si no hay una creación de valor y de riqueza en la economía que tenga que venir de la innovación y del incremento de la productividad.

(Manuel Castells)

23 febrero 2011

Aquella victrolera

Siempre me gustaste, Rosa, siempre. Y ahora que somos viejos te lo puedo decir. Antes no: eras la mujer de Ignacio Braceras. ¡Mira que casualidad, venir a encontrarnos aquí, en el café donde vos trabajabas! ¡Cómo pasa el tiempo, che! Parece mentira, Rosa, que estés charlando conmigo. Yo era muy pibe cuando venía al café para verte. Eras la diosa del barrio, Rosa, la diosa del café. Allá en lo alto, en el palco de la victrolera, campaneabas a los giles. No, el palco ya no está. Y ya nadie escucha tangos, Rosa. ¿Te acordás? Vos ponías los discos en la victrola y nosotros te mirábamos las piernas. Indiferente, mirabas la pared. Me acuerdo, Rosa; me acuerdo de tus medias corridas y me dan ganas de llorar. Yo cerraba los ojos y me hacía la ilusión de que eras vos la que cantaba y no Libertad Lamarque, Azucena Maizani o la Merello. Eras vos, la más linda de todas. Nunca te lo pude decir porque yo era un pibe y a vos te vigilaba tu hombre, ese cafiolo de barrio que te llevó al trocen. Tomaban el tranvía y se iban juntos a la pieza. Después pasó lo que pasó, Rosa, esa desgracia que salió en los diarios. Supe que Ignacio Braceras te faltó, que te dio la biaba y que vos lo tiraste bajo un tren. No llorés, Rosa, ya pasó, ya pasó. Estuviste mucho tiempo en la gayola, es cierto, y eso jode a cualquiera. Pero aquí estás,otra vez. Giraron muchos discos, muchas noches y yo siempre me acordé de vos. Si te parece, si no lo tomas a mal, si no tenés otro compromiso, me gustaría que vinieras a mi bulín para tomar unos mates y escuchar unos tangos. No, no es tarde. Nunca es tarde cuando la dicha es buena, dicen. Y ¿sabés una cosa, che? Me compré una victrola, como la de antes. La lustro todos los días. Está linda. Sólo faltas vos.

(Pedro Orgambide)

22 febrero 2011

Los seres humanos y la caducidad

El hombre se experimenta a sí mismo como "anticuado" y pequeño frente a los aparatos técnicos, que se presentan como los auténticamente "bien dotados" y que le hacen avergonzarse de su humanidad: "No hay hombres de repuesto", escuchamos decir a un enfermo terminal en un asilo para desahuciados, y se lo escuchamos decir como sonrojado porque en la era de la técnica no se haya inventado aún nada definitivo contra la caducidad de la existencia humana. Este sentimiento de vergüenza, dado que no podemos sentir vergüenza sino ante una mirada ajena, nos indica que ahora son las cosas, las máquinas, quienes nos miran. El hombre moderno desearía ser sólo un engranaje, debería ser sólo eso, pero misteriosa y trágicamente aún no está del todo adaptado a la explotación mecánica, y eso es lo que le abochorna, su propia humanidad residual. Por eso, amedrentado y fascinado por el mundo de la producción, el hombre "decide" pasarse a la condición de producto, y la llamada "ingeniería humana"(human engineering), fisiotécnica y robótica, le suministra el modo de fragmentar su conocimiento en habilidades subhumanas que subsisten mecánicamente con independencia de la totalidad de la que proceden.
(El Pais) (de Gunther Anders)

21 febrero 2011

La basura que siempre recogen otros


..........pero esta mañana me ha alegrado el día ver en la portada deThe New York Times a la gente joven de la plaza Tahrir recogiendo hacendosamente la basura acumulada en los últimos días. En mi país las grandes alegrías colectivas suelen tener un origen alcohólico o futbolístico, y dejan tras de sí un rastro de toneladas de basura que siempre recogen otros.

20 febrero 2011

El domingo y las mujeres

Mi vida es como un domingo, familiar, con cierta libertad, sin mucho futuro y con la nostalgia del fin de semana que ha sido y no ha sido, adueñándose de todo. En este predominio vital han existido viernes plenos de futuro, sábados con actuaciones de presente y muchos lunes con comida a las cuatro. Mis brújulas siempre han sido femeninas. Mujeres terráqueas, románticas, con proyectos vitales tan ambiciosos que se derrumbaban nada mas nombrarlos. Mujeres fuego, verborreicas y apasionadas, que mi tendencia a la impotencia y las comparaciones me hacían temer. Mujeres aéreas tan sutiles y poéticas que me daban ganas de comer y mujeres acuosas, liquidas, siempre fugitivas de mi presencia, nunca las he tenido, siempre se han escurrido entre mis manos. Necesito capturar el misterio femenino. Tras su silencio que nunca cierra, su elegancia que nunca impone, solo insinúa ¿Qué se esconde?. Las mujeres románticas me horrorizan, es un camino seguro hacia el fracaso y el resentimiento. Las mujeres fuego me agotan, las mujeres aéreas me dan ganas de soltar tacos y las acuosas nunca consigo estar con ellas, siempre se me escapan. Por tanto ya se que me toca seguir viviendo con pequeñas esencias, perfumes de mujer, mujeres en cantidades homeopáticas. El domingo con su sol matinal, su periódico, el pastel de postre y la aburrida tarde es la mejor vida que puedo llevar. La calle esta llena de peligros con faldas. La tentación vive fuera. (Evaristo Cienpozuelos)

18 febrero 2011

El abecedario

El primer día de enero se despertó al alba y ese hecho fortuito determinó que resolviera ser metódico en su vida. En adelante actuaría con todas las reglas del arte. Se ajustaría a todos los códigos. Respetaría, sobre todo, el viejo y buen abecedario que, al fin y al cabo, es la base del entendimiento humano. Para cumplir con este plan empezó como es natural por la letra A. Por lo tanto la primera semana amó a Ana; almorzó albóndigas, arroz con azafrán, asado a la árabe y ananás. Adquirió anís, aguardiente y hasta un poco de alcohol. Solamente anduvo en auto, asistió asiduamente al cine Arizona, leyó la novela Amalia, exclamó ¡ahijuna! y también ¡aleluya! y ¡albricias! Ascendió a un árbol, adquirió un antifaz para asaltar un almacén y amaestró una alondra. Todo iba a pedir de boca. Y de vocabulario. Siempre respetuoso del orden de las letras la segunda semana birló una bicicleta, besó a Beatriz, bebió Borgontildea. La tercera cazó cocodrilos, corrió carreras, cortejó a Clara y cerró una cuenta. La cuarta semana se declaró a Desirée, dirigió un diario, dibujó diagramas. La quinta semana engulló empanadas y enfermó del estómago. Cumplía una experiencia esencial que habría aportado mucho a la humanidad de no ser por el accidente que le impidió llegar a la Z. La decimotercera semana, sin tenerlo previsto, murió de meningitis.

(Luisa Valenzuela)

17 febrero 2011

La marginacion y la derecha


Me intriga sobremanera saber por qué el primer impulso de la gente en momentos de cambio como el actual es desplazarse a posiciones de derechas. Para comprenderlo, hay que tener en cuenta que generalmente se trata de una derecha particular, tipo Vicente Fox, por ejemplo, o tipo Berlusconi, muy marcada por el individualismo, que viene a decir a la gente: «Tú también puedes alcanzar el éxito. El problema son esos pesados de la izquierda que se interponen en tu camino». Es un discurso que apela a una mentalidad de derechas individualista, desligada, en apariencia, de los intereses de los grandes grupos de poder.

La única razón que se me ocurre para explicar este fenómeno es que el nuevo capitalismo pone el énfasis en la responsabilidad de cada persona frente a su propio destino, antes que en la responsabilidad colectiva, y este tipo de movimientos de derechas también refuerzan esa responsabilidad personal: le dicen a la gente que también ellos son importantes como individuos, que no son simplemente parte de la gran masa, aunque las circunstancias les hayan impedido demostrar de lo que son capaces.
En la India, por ejemplo, resulta muy interesante observar cómo las personas que más sufren los efectos de este nuevo capitalismo están siendo atraídas en gran medida por este tipo de ideología derechista que les dice: «Sí, vosotros también merecéis tener vuestra oportunidad». De modo que no es un fenómeno únicamente occidental. Y la cuestión es saber por qué los movimientos de izquierdas no conectan con estos sentimientos. Esta es la gran pregunta que la izquierda debe abordar porque, en estos momentos, lo único que parece transmitir a la gente es desesperanza.

En el Reino Unido, por ejemplo, los movimientos organizados de izquierdas están totalmente anquilosados y en Francia, la izquierda se ha ganado la etiqueta de auténtico movimiento conservador, con sus reivindicaciones de estabilidad. Tal vez simplemente tengamos que esperar unos años para que la situación evolucione; al fin y al cabo, estas tendencias actuales sólo tienen diez o quince años de vida. Puede que lo único que haga falta sea un cambio generacional para conectar mejor con la gente, que la solución radique simplemente en librarse de los líderes de mi generación que hay en los sindicatos y los partidos de izquierdas. No conozco bien la situación en España, pero no me cabe duda de que en países como Francia o el Reino Unido la vieja izquierda no tiene ninguna idea sobre qué hacer.

Por ejemplo, me parece imprescindible reinventar los sindicatos de forma que apoyen a la gente que vive inmersa en esta economía flexible y va cambiando de un trabajo a otro; deberían reconvertirse en una especie de combinación de agrupación comunitaria y servicio de empleo, así podrían aportar a las personas algo de continuidad y estabilidad a pesar de las interrupciones y las rupturas que implica el nuevo capitalismo. En cierta ocasión hablé sobre este tema en un congreso sindical en el Reino Unido, y me asombró oír las respuestas que me dieron: «No podemos hacer eso, perderíamos nuestra identidad. Somos un sindicato que sólo representa a los trabajadores de un ramo determinado, y si uno de ellos cambia de ramo, dejamos de representarlo. Además, lo que nos importa es preservar el salario de nuestros trabajadores, no buscarles empleo». Me parece una actitud absolutamente tradicional: sólo te protegen si ya tienes trabajo. Mi esperanza es que, a medida que se vaya muriendo la gente de mi generación puedan desarrollarse estos nuevos sindicatos que defiendo…

(Richard Sennett)

16 febrero 2011

Que significa ser rico


-Cuando aún era pobre, ¿qué creía que significaba ser rico?

-Solía pensar que ser rico significaba tener un montón de dinero. Ahora creo que significa tener un montón de dinero.

-Háblenos de sus padres.

-Bueno, mi madre venía de Alemania, mi padre de Francia. Cuando conoció a mi madre ninguno de los dos entendía una palabra de lo que decía el otro, así que se casaron. Hablaban en alemán porque mi madre era la más fuerte de los dos. Mi padre no era demasiado culto. Mi madre tampoco, pero era más inteligente. Vivió el tiempo suficiente para ver cómo alcanzábamos el éxito en Broadway.

-¿Quién les escribía los textos cuando empezaban?

-Lo hacía yo. Excepto en el caso de Harpo, que no decía nada.

15 febrero 2011

La Globalización y el efecto mariposa

La globalización funciona así: un tímido nerd quiere ligar con chicas, se inventa una web llamada Facebook en Harvard y acaba afectando a la vida de un dictador en Egipto. (Marcelotas)(de Microsiervos)

14 febrero 2011

La operación


La prueba definitiva tras la operación. Tras mis delirios, profundas depresiones y habiendo fallado la química, el psicoanálisis, la terapia de grupo y la imposición de manos, solo quedaba la cirugía. Una operación sencilla, me dijeron, te quedaras un poco frío, sin emociones, pero mejorara tu rendimiento laboral y serás mejor ciudadano, aunque no especificaron en el papel de aceptación si votaría al PP o si mis hijos harían la selectividad en EEUU. Me llevaron a Salou y comenzó el protocolo levantándome a las ocho de la mañana y acarreando hamacas y sombrillas sin ningún gesto de desagrado, medido con un sensor perpetuo. A las once , tras leer el periódico, bajé a la playa y tras untarme de crema protectora me puse al sol, en primera línea. Ningún atisbo de miedo al terrible melanoma, ni noté ningún estremecimiento al pensar en la capa de ozono. Soporté estoicamente los paseos de la tercera edad en traje de baño, los niños y sus cubos mojándome los pies, los topless, hasta recibí algún pelotazo de adolescentes con carrocerías de anabolizantes. Cuando consideraron que era suficiente me llevaron a dar un paseo por los tenderetes, sin generarme ansiedad ante el estimulo para comprar, yo sin dinero. Hice cola en un restaurante para comer paella sin sentir impaciencia ante los reglamentarios veinte y cinco minutos de espera. Tras una siesta me llevaron al Aguapark. Los toboganes suicidas, con niños bajando jugándose la vida, la cola en los flotadores gigantes, el café con hielo en vasos de plástico, los alemanes ocupando por tamaño el doble de metros cuadrados que los nacionales. Todo lo soporté estoicamente, sin que el sensor detectara ningún movimiento. ¡Has pasado la prueba, estas curado. Las emociones no volverán a interferir en tu vida!. Volví al hotel, cena en el buffet libre , observe a la gente sirviéndose la paella, cogían solo los langostinos y dejaban el arroz, el sensor reacciono levemente, una señora con principios de demencia nos tuvo media hora atascados en la cola porque le era imposible decidirse entre tanto plato, el sensor volvió a saltar y cuando el camarero me dijo que el agua se pagaba aparte tiré la bandeja al suelo y comencé a gritar. Estoy esperando que me operen de nuevo. Quizás la próxima vez todo vaya mejor y pueda volver, sin sobresaltos, a veranear en la playa. (Evaristo Cienpozuelos)

13 febrero 2011

El estado y la regulación


«Un Estado que quiera regular la vida de sus ciudadanos de principio a fin acabará inevitablemente en el totalitarismo. Uno de los principios básicos de la democracia es la separación entre lo privado y lo público. En la vida privada tengo derecho a hacer lo que quiera, siempre y cuando no perjudique a otros, mientras que en la vida pública estoy sometido a ciertas normas, porque en algún momento se decidió que unas reglas son mejores que otras y que éstas no pueden someterse a debate constantemente. Por supuesto hay casos ambiguos en los que resulta difícil determinar qué pertenece al ámbito privado y qué al público, pero lo mismo sucede con todas las oposiciones que atraviesa la vida social.»

El campo de concentración constituye en cierto sentido la quintaesencia del Estado totalitario. En él, el totalitarismo se manifiesta de la forma más clara y elocuente. Esas situaciones no despiertan lo mejor de las personas. «Sin embargo, quedó claro que, incluso en tales circunstancias, muchas personas seguían comportándose de una manera conmovedoramente moral y humana. No porque estuvieran obligadas a hacerlo, sino porque, al parecer, es inherente a nuestra naturaleza y forma parte de nuestra identidad humana. La madre que sigue ayudando a su hija aunque sabe que también a ella le puede pasar lo peor, o el hombre que comparte su pan, a pesar de estar a punto de desfallecer de hambre: esas personas no lo hacen porque piensen que deben comportarse como seres morales. Las reglas aprendidas desaparecen tras veinticuatro horas de hambre, frío y maltrato. En cambio, los motivos más profundos, que proceden de la identidad humana, son inextirpables. Esa identidad tiene siempre un carácter social. La conducta moral se deriva de la propia humanidad del hombre, del hecho de que hemos nacido como seres comunitarios.»

(Tzvetan Todorov)


12 febrero 2011

De cuando estuve loco


De cuando estuve loco aún conservo
el carné de majara en la cartera,
un plano detallado del infierno,
un cielo con pirañas y goteras,
un prontuario en la comisaría,
un frasco con pastillas de colores,
la carta con la que te despedías,
remedios varios contra el mal de amores.

De cuando estuve loco aún conservo
un par de gramos de delirio en rama,
por si atacan con su razón los cuerdos
y un viento fuerza seis de tramontana;
el vicio de escribir por las paredes
pareados de amor, y la manía
de buscarte entre todas las mujeres
que en horas bajas me hacen compañía.

Mono de ti que me obliga a llevarte
en sobres rojos, liofilizada,
para tomarte cuando me apeteces
a sorbos cortos
donde duele la madrugada.

Te escribo desde un área de servicio
donde sólo me ofrecen gasolina.
Puedes llamarme a cobro revertido
desde la caracola de la esquina.


(Joan Manuel Serrat)



10 febrero 2011

Amor a primera vista



Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad, 
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿Qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado? 

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono
pero conozco su respuesta.

No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo 
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada 
para convertirse en su destino, 
que los acercaba y alejaba, 
que se interponía en su camino 
y que conteniendo la risa 
se apartaba a un lado. 

Hubo signos, señales, 
pero qué hacer si no eran comprensibles. 
¿No habrá revoloteado 
una hoja de un hombro a otro 
hace tres años 
o incluso el último martes? 

Hubo algo perdido y encontrado. 
Quién sabe si alguna pelota 
en los matorrales de la infancia. 

Hubo picaportes y timbres 
en los que un tacto 
se sobrepuso a otro tacto. 

Maletas, una junto a otra, en una consigna. 
Quizá una cierta noche el mismo sueño 
desaparecido inmediatamente después de despertar. 

Todo principio 
no es mas que una continuación, 
y el libro de los acontecimientos 
se encuentra siempre abierto a la mitad.

(Wislava Szymborska)

09 febrero 2011

El sur es aceptar las gabardinas y la lluvia

          Donde esta el sur para mi?. En ese espacio mítico, de calor y espera a que ceda la calima de la siesta para volver a salir; de juventud y esperanzas perdidas, de aquella vecina con su traje de baño indefinido, sin atreverse a ser bikini, que contorneaba mi deseo. Siempre me han gustado los anuncios de ropa interior, esa pureza tan desvergonzada, como algo que ocultar , un estimulo sin querer serlo. De llenar mis brazos con otro cuerpo, que se adapte exactamente a ellos, darse cuenta de que la medida de los brazos es otro cuerpo.

Del olor de las ciudades árabes, de sus cláxones siempre sonando, de su hablar sin mesura, su mostrarse sin miedo, de la vida con su carga de miseria y olores sin tapar. En el Norte tapamos la basura, cuando huele echamos desodorante, no queremos que huela la muerte, ni el sexo, ni los coños ni las axilas. El sur , ese celo compulsivo, inconveniente, casi insano, el sudor y el cimbreo a flor de piel.

El sur es vivir sin medir, sin calcular el tiempo, esperar a veces aburridamente lo que sabemos que nunca llegará, no movernos sin motivo, esperar la muerte cara a cara, con el sudor que da el miedo y el deseo.

El sur son esos besos cálidos, en que uno no intenta decir la ultima palabra, ni convertirse en abogado, solo se mece en las olas espumosas de lo fugaz, porque uno sabe que aquel momento no volverá. Quizás sea el último verano.

El sur es aceptar las gabardinas y la lluvia y seguir añorando lo que nunca fue, mas que en la memoria del otoño.

08 febrero 2011

Facebook y la carcel


Facebook es como la cárcel: te sientas, pierdes el tiempo, tienes una foto de perfil, escribes en los muros y te empiezan a dar toques tipos que realmente no conoces de nada.

(de Microsiervos. Gizmodo)

06 febrero 2011

Las moscas

En la vida, según Monterroso, hay tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Tras mi caída bajando un barranco me habían recomendado renunciar a los deportes de aventura. Fui a la agencia para organizar mis vacaciones. No quería nada tradicional y Europa la tengo muy vista, de los países islámicos ni hablar, eso si que es deporte de riesgo y en un susurro mi amiga, la de la agencia, me ofreció una novedad:

Mira, esto que quede entre nosotros, vamos a ofertar lo que llamamos inicialmente viajes de vuelta a la sencillez natural . Parece que este nombre lo van a cambiar, es muy largo, pero refleja inicialmente el espíritu de lo que son.

Suena extraño, diferente. En que consisten?

Es muy sencillo, vivir en acogida en una familia de alguna cultura mucho más primitiva que la nuestra, para cambiar nuestros esquemas de valores, necesidades etc......

Así quedó la conversación y un mes después me encontraba viajando hacia territorio sub-sahariano para vivir un mes con una tribu africana. Me invadía cierto temor, aunque los organizadores aseguraban los resultados y la seguridad.

La llegada fue traumática, enjambres de moscas me rodearon, aparecían por todos lados, se posaban en mi cara, acostumbradas a no ser espantadas, los nativos ni las notaban, tan constante era su presencia. Se lo comían todo, animales muertos, todos los restos de animales y personas, no podía dormir por miedo a quedarme con los ojos abiertos y criar larvas en la cornea, las mosquiteras eran insuficientes.

Recordé otra vez a Monterroso y sus moscas, “son las vengadoras de no sabemos que, pero tu sabes que alguna vez te han perseguido y en cuanto lo sabes, te perseguirán siempre”.

He vuelto a la artificial civilización tras aquella pesadilla, aun repito movimientos espasmódicos de brazos, como tics, sin sentido, espantándome alguna mosca imaginaria. No he vuelto al campo, no soporto el cosquilleo de las moscas al posarse sobre la frente o sobre la calva, ni el zumbido en las orejas. Hablo menos, recuerdo la frase de : “en boca cerrada no entran moscas”. Esas presencias constantes e insignificantes me persiguen. Las moscas zumban coléricas. No puedo más.

(Evaristo Cienpozuelos)

Nada de lo que hagamos nos hará más jóvenes. Desde el punto de vista del paso del tiempo, todas nuestras acciones son inútiles, porque hagamos lo que hagamos, va a seguir pasando. A uno le gustaría en realidad tener 65 años por la mañana, 35 por la tarde y 20 por la noche” (Gil de Biedma)

05 febrero 2011

El Blog de Mariano Marco

Mariano escribe, y tiene un blog, inaugurado hace poco, en el que publica su ultimo libro por entregas. Escribe a la antigua usanza, con profundidad, con libros de largo recorrido y con temas eternos. El ya esta de vuelta, allí soñamos con llegar los que enmascaramos la falta de dones con cierta dispersión y cierto devaneo con la escritura................

(Rafael Cid)

(Por entregas:Blog de Mariano Marco)

04 febrero 2011

La cohesión y la competitividad


No, cohesión y competitividad son conceptos que no pueden ir de la mano. Ése es el problema. En el capitalismo, al menos en su etapa actual, no puede haber conciliación entre las ganancias económicas y la cohesión social. Todo ese discurso del que hablas no es más que palabrería, es imposible producir simultáneamente más desigualdades económicas y más solidaridad.

 Esta cuestión cobra tintes dramáticos en países como China. Allí el capitalismo está en plena eclosión de una manera que los europeos no podemos ni imaginar. El Partido Comunista ha resultado ser un perfecto motor para llevar a cabo esta revolución capitalista. Pero este desarrollo está separando drásticamente las zonas urbanas de las rurales, violando uno de los principios fundamentales del comunismo chino y provocando una terrible pérdida de cohesión y un conflicto dramático del que sólo se está beneficiando un tercio de la población, mientras las barreras que separan a este grupo de los dos tercios restantes se vuelven cada día más infranqueables. 

Últimamente están empezando a producirse revueltas en las zonas rurales y se está forjando todo un discurso sobre las desigualdades que el Partido Comunista Chino no está preparado para asumir. Este asunto constituye, por cierto, un buen ejemplo de las razones por las que debemos evitar dirigir la mirada únicamente a Estados Unidos, o hablar sólo del capitalismo anglosajón. Pero volviendo a tu pregunta, creo firmemente que no es realista afirmar que puede haber crecimiento económico y un incremento de la cohesión social al mismo tiempo. Tal vez fuera posible hace un siglo, pero ahora no.

(Richard Sennett)

03 febrero 2011

Venus y Apolo


“Ambas contradicciones se dan siempre, formando un tiro de cuatro caballos: uno ama a alguien porque lo conoce y porque no lo conoce; y lo conoce porque lo ama, y no lo conoce porque lo ama. Y, en ocasiones, se acrecienta esto de manera que se hace sentir con fuerza. Son los conocidos momentos en los que Venus mira a través de Apolo y Apolo a través de Venus hacia una sombrerera vacía, sorprendiéndose sobremanera de haber visto allí antes otra cosa. Y si el amor sigue siendo más fuerte que la estupefacción, se llega a una lucha entre ambos, y, en ocasiones, sale triunfante el amor, si bien desesperado, agotado e incurablemente herido. Pero si no es tan fuerte, se desata una lucha entre las personas; vienen las injurias, las llamadas para reparar el haber sido uno tan ingenuo..., las terribles irrupciones de la realidad..., las infamias hasta el paroxismo.

(Robert Musil) (de Marta Sanuy)