06 diciembre 2011

Un instante sin culpabilidad


La instantaneidad es hoy la consigna del mundo. Paul Virilio ha descrito muy bien esta ubicuidad de la instantaneidad. Pero yo me refiero a otro instante, a un instante más íntimo, el instante de la relación con nosotros mismos, el instante del encuentro con los otros, con una mirada, con un paisaje, con una idea. No hay identidad individual o colectiva que pueda construirse sin el otro. La soledad absoluta es impensable. El itinerario del individuo pasa por el encuentro con los demás. Por eso, cuando evoco el instante, es por oposición a todo lo que está marcado por el pasado. Tenemos una tendencia a encontrar la explicación de todos los fenómenos en el pasado, sea en la perspectiva marxista o analítica. Desde luego, no se puede negar la importancia del pasado en la construcción individual y colectiva, pero diría que los momentos de creación son los momentos que escapan a esa gravedad. Para mí, el instante es justamente eso, un momento en el que el tiempo cambia de registro, hay un tiempo que circula pero que no depende de lo que pesa sobre él. Un instante sin culpabilidad.

02 diciembre 2011

El soltero y su ama de llaves

La economía que hasta ahora se ha considerado políticamente correcta ignora el valor de actividades socialmente útiles que realizan los individuos al margen de los circuitos de mercado. Por ejemplo, el coste de cuidar un niño en una guardería se incorpora al PIB por el importe del sueldo del empleado profesional más el beneficio obtenido por el propietario de la guardería, los alquileres, etc. Sin embargo, si quien se encarga de cuidar al pequeño es su madre, un abuelo o una tía soltera desempleada, pese a que el tiempo de trabajo dedicado a ocuparse del menor sería en principio exactamente el mismo que en la guardería, ni la patronal ni los sindicatos ni los ministerios de Trabajo y Economía se darán por enterados de que ese tipo de trabajo ha sido efectuado. Para las estadísticas de la Renta Nacional sería catastrófico el hecho de que un hombre soltero se casara con su ama de llaves. En efecto, bajo los roles clásicos, la feliz casada seguiría realizando exactamente el mismo trabajo que antes, sólo que sin percibir una retribución monetaria. (Jose Antonio Perez)

30 noviembre 2011

El cuerpo natural y el cuerpo atlético


Cuando uno es deportista de élite, tienes que matar el cuerpo natural para dar paso al cuerpo atlético. Esto pervierte la relación con la muerte. Después de una carrera profesional, el cuerpo atlético ya no sirve para nada. Reactivar su cuerpo natural, una vez que su imagen está irreversiblemente destruida, es una apuesta imposible.

(Claire Carrier)

27 noviembre 2011

Cartier Bresson y el anarquismo

(Henri Cartier-Bresson)

El anarquismo es, ante todo, una ética y, como tal, se ha mantenido intacto. El mundo ha cambiado, pero no el concepto de anarquía, el desafío frente a todos los poderes. Gracias a eso, he logrado zafarme del falso problema de la celebridad. Ser un fotógrafo conocido es una forma de poder y yo no la deseo.

La fotografía es la acción inmediata; el dibujo es la meditación. Aquella es el impulso espontáneo de una atención visual perpetua; capta el instante y su eternidad. En éste, el trazo elabora lo que nuestra conciencia pudo captar de ese instante. Al dibujar, disponemos de un tiempo; no así cuando fotografiamos.

-¿Qué le ha gustado en la fotografía durante tantos años?

Apretar el disparador o, si lo prefiere, sacar la foto. Es mi pasión. Estuve tres años en la India, Birmania, China e Indonesia. En todo ese tiempo, digamos que sólo vi mis fotos por casualidad, en los diarios. Las sacaba y las enviaba a Magnum, sin interesarme por el resultado. Soy como ese cazador al que le apasiona derribar una pieza, pero no la comería. A mí me ocurre lo mismo; sólo me importa disparar. El problema es encontrar el momento oportuno, el instante…

(Cartier Bresson)

22 octubre 2011

La despolitización de la economia

Quizás haya llegado el momento de criticar esa actitud que domina nuestro mundo: el liberalismo tolerante y multicultural.
Quizás se deba rechazar la actual despolitización de la economía. Quizás resulte necesario, hoy en día, suministrar una buena dosis de intolerancia, aunque sólo sea con el propósito de suscitar esa pasión política que alimenta la discordia. Quizás convenga apostar por una renovada politización.
La prensa liberal nos bombardea a diario con la idea de que el mayor peligro de nuestra época es el fundamentalismo intolerante (étnico, religioso, sexista...) y que el único modo de resistir y poder derrotarlo consistiría en asumir una posición multicultural.
Pero, ¿es realmente así?. ¿Y si la forma habitual en que se manifiesta la tolerancia multicultural no fuese, en última instancia, tan inocente como se nos quiere hacer creer,por cuanto, tácitamente, acepta la despolitización de la economía?
Esta forma hegemónica del multiculturalismo se basa en la tesis de que vivimos en un universo post-ideológico, en el que habríamos superado esos viejos conflictos entre izquierda y derecha, que tantos problemas causaron, y en el que las batallas más importantes serían aquellas que se libran por conseguir el reconocimiento de los diversos estilos de vida. Pero, ¿y si este multiculturalismo despolitizado fuese precisamente la ideología del actual capitalismo global?

11 octubre 2011

Poetas


El extraño recorrido llegaba a su final. El arco de piedra, medio derruido, que se sostenía con la ilusión de la eternidad y tras el que se traslucía un camino encuadrado entre árboles , me hizo detener. La indecisión, la voluntad de seguir adelante. Al final una puerta: Monasterio de los Poetas. Llamé y me recibió un personaje vestido como un poeta del siglo XIX, con esa imagen de las películas románticas. No pronunció palabra. Yo también permanecí callado. El dijo: “ Me gustas cuando callas porque estas como ausente”.
La comunicación, buscando el fondo de las palabras, volar por encima de ellas. Le respondí: “Por lo visto es posible declararse hombre. Por lo visto es posible decir no”. El me hizo ademán de que pasara: “ La vida todavía es posible, por lo visto”. Seguí adelante, en silencio, resonando en mi cabeza todas las poesías que recordaba. La gente apenas hablaba, guardaban el peso de la palabra para reforzar la entonación y el poder de la voz.

Alguien se dirigió a mi: “Funde pues el bronce de la alegría que solo dura un instante para modelar la tristeza que dura eternamente". A pesar de que había estado en otros lugares donde la exigencia verbal y de conducta era muy alta nunca me había sentido tan presionado como en esta ocasión. No respondí y el hombre se alejo triste pero apaciblemente. Trabajaba cada uno con una especie de Koan en forma poética que deberían resolver. Al ser nuevo buscaban en mi alguna indicación. Otra frase me sorprendió sin sentirla apenas: “Apenas puedo recordar que fue de varios años de mi vida. o adonde iba cuando me desperté y no me encontré solo". No supe tampoco que decir. Seguí andando. ¿Y si me había metido equivocadamente en un psiquiátrico?.

Otra frase, casi a punto de estallar: “Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma, envejecer, morir es el único argumento de la obra”. Sin respuesta, no me daban tregua. Entonces sucedió lo inevitable, tras la ultima frase: “Para saber de amor, para aprenderlo, haber estado solo es necesario. Y es necesario, en cuatrocientas noches, con cuatrocientos cuerpos diferentes, haber hecho el amor. Que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma. Pero un cuerpo es el libro en que se leen". Respondí “El sexo solo es sucio si se hace bien”. Mi vida ha mejorado desde entonces como Abad de este monasterio, la gente habla menos pero esta más contenta. Ya sabia que Woody Allen no me fallaría.

(Evaristo Cienpozuelos)

08 septiembre 2011

Como tomar el control y dejar de poner excusas

Muchas personas albergan la idea de que otras personas, en algún lugar ahí fuera, han alcanzado la vida perfecta. Cuando comparan, se sienten insatisfechas con la vida que tienen o incluso timadas por completo, privadas de lo que, según creen, se merecen pero no tienen, una vida que en realidad nadie tiene. Y al tiempo que anhelan una vida de felicidad perfecta que es imposible conseguir, son incapaces de tomar las riendas de la vida que sí tienen y enriquecerla con actos contundentes y realistas. Los existencialistas son nihilistas porque reconocen que la vida es en ultimo término absurda y está llena de verdades terribles e ineludibles. Pero son antinihilistas porque reconocen que la vida sí tiene un sentido: el sentido que cada persona elige dar a su propia existencia.

09 agosto 2011

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto, sino darse y tomar perdida, ingenuamente, tal vez pude elegir, o necesariamente, tenía que pedir sentido a toda cosa. Tal vez no fue vivir este estar silenciosa y despiadadamente al borde de la angustia y este terco sentir debajo de su música un silencio de muerte, de abismo a cada cosa. Tal vez debí quedarme en los amores quietos que podrían llenar mi vida con un nombre en vez de buscar al evadido del hombre, despojado, sin alma, ser puro, esqueleto. Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto. sino amarse y amar, perdida, ingenuamente. Tal vez pude subir como una flor ardiente o tener un profundo destino de semilla en vez de esta terrible lucidez amarilla y de este estar de estatua con los ojos vacíos. Tal vez pude doblar este destino mío en música inefable. O necesariamente... (Idea Vilariño)

08 agosto 2011

El goce se confunde con la propiedad

(Georges Perec)

... La impaciencia, se dijeron Jérome y Sylvie, es una virtud del siglo XX. A los veinte años, cuando hubieron visto, o creído ver, lo que podía ser la vida, la suma de dichas que encerraba, las infinitas conquistas que permitía etc... supieron que no tendrían la fuerza de esperar. Podían llegar, ni más ni menos que los otros, pero lo único que querían era haber llegado. Sin duda eso era lo que se ha convenido en llamar intelectuales. Pues todo les decía que andaban errados, y, en primer lugar, la vida misma. Querían gozar de la vida, pero, en torno a ellos, el goce se confundia con la propiedad. Querían permanecer disponibles, y casi inocentes, pero los años pasaban de todos modos, y no les aportaban nada. Los otros acababan por no ver en la riqueza más que un fin, pero ellos no tenían ni una perra. Se decían que no eran los más infelices. tal vez tenían razón. Pero la vida moderna excitaba su propia desdicha, mientras borraba la desdicha de los otros: los otros estaban en el buen camino. Ellos no eran gran cosa: unos pelados, unos francotiradores, unos lunáticos. Es verdad, por otra parte, que en cierto modo el tiempo trabajaba en su favor y que tenian del mundo posibles imágenes que podian parecer exaltantes. Era un consuelo que convenian en juzgar ruin. (Georges Perec: Las cosas)

03 agosto 2011

El coleccionismo y los sentimientos


   Voy a convertirme en coleccionista de mi propia vida, catalogando esos instantes neutros, deshumanizados, ya que lo que se repite constantemente es el catalogo limitado de mis sentimientos, cuya fuerza, a veces avasalladora, no puede ya tapar su patética repetición.
El coleccionismo es pues una forma de detener el tiempo, de fijar la existencia en algo más alentador que la propia vida, tan acorazada por el miedo. La arqueología de lo sentimental viene dada, en mi caso, por una repetición en el sentir. No me reconozco en el índice de sentimientos habituales pero tampoco consigo encontrar un nuevo catalogo. Sonrío cuando alguien expresa sentimientos en mi presencia pero siempre los siento "forzados", algo histriónicos.
Ni la sexualidad me saca de esa coraza "reichiana" en mi camino hacia el silencio y la contractura, que no tiene el glamour de la catatonia. Ya no me divierten los juegos de parejas y sus "libertades" o "ataduras", tampoco me interesan los "juegos laborales" y el "fijate.... con lo que yo he hecho", me aburren los "juegos políticos", "entonces yo le dije.... " y aquí siguen razones de estado. Me aburre la reiteración de mis pensamientos, los caminos trillados de mi cerebro, y sobre todo esa incapacidad de cambio que la costumbre y el goce impiden constantemente.
Solo me estremece un texto "justo" que no produzca "tolerancia" en su lectura repetida, un cuerpo "justo" sin añadidos motrices, una sonrisa "justa" bordeando la amargura, una muerte "justa" sin prolongar nada.
Quizás el amor "justo" , aunque se desgasta tanto que llega un momento en que parece que no hubiese ocurrido. Puede que el catalogo indefinido de tipos de amores no sean mas que combinaciones de palabras que explican nuestros cálculos para no estar solos.
Puede que todo sea una incapacidad de meter la cabeza en lo oscuro, porque para poder soñar hay que aceptar las pesadillas.
Quizás la evolución sea una impostura.
(Evaristo Cienpozuelos, tras la depresión post-vacaciones)

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro. (Woody Allen)

19 julio 2011

La felicidad y la tensión

…... la felicidad es una tensión permanente, como decía Aristóteles, es un apuntar del arquero hacia una diana, entonces nunca puedes decir que eres feliz sino que estás en esa dirección, y la felicidad es algo que te juegas todos los días y se despliega a lo largo de la vida, no es instantaneidad. En gran medida yo sigo apuntando a la diana y mantengo esa tensión, más allá de las desgracias personales que uno pasa, las que son inevitables, de las injusticias, o de la amenaza permanente de la enfermedad, del dolor, pero algunos de los elementos de la felicidad los tengo y trato de desarrollar una vida de afectos y trabajo en aquello que me gusta y en ese sentido tengo los elementos básicos, pero la vida sigue y hay que seguir apuntando a la diana”. (Vicente Serrano)

12 julio 2011

La felicidad y los limites

“La voluntad de poder nos hace pensar que la felicidad consiste en NUESTRO poder y es lo que guía básicamente el mundo moderno. Está en nuestra vida cotidiana, en la voluntad de acrecentar la posesión de objetos y en otras muchas realidades cotidianas, en la organización social y económica, incluso en la cultura. La voluntad de poder no se refiere entonces sólo al poder político, sino a aquello que se dice de que siempre se quiere más. Cuando Spinoza dice lo contrario, sólo si reconocemos nuestros limites y lo hacemos a través de los afectos, y nos reconocemos como limitados en el seno de una totalidad, incrementamos nuestra potencia de obrar, es decir, nuestras capacidades, lo que es una paradoja: a medida que nos reconocemos como limitados reconocemos también esa totalidad, y cómo somos parte de ella, alcanzamos el máximo de poder. Por el contrario, si pretendemos no reconocer límites y que la naturaleza esté a nuestro servicio, como de hecho viene ocurriendo en los últimos siglos, no lograremos más que generar tristeza. La voluntad de poder que no quiere reconocer límites y que pretende imponerse sobre cualquier otro afecto es hermana de la mayor impotencia”. (Vicente Serrano: La herida de Spinoza)

05 julio 2011

Solo

Vivo solo. Un “single” para los pijos y para los que saben ingles. Tengo un apartamento pequeño con todas las comodidades, aire acondicionado y una pequeña terraza. Nunca me he preguntado porque vivo así, eso se lo suelen preguntar los demás. Una temporada, al pasar los 33 años, me consideraron homosexual, porque un chico guapo, sensible y con un buen sueldo como yo no era normal que no tuviera pareja. Fue un buen año, cuando se corrió la voz me vi acosado, sobre todo por mujeres, en un intento de comprobar, cambiar o al menos saber de la veracidad de mi inclinación sexual. Lo resolví de una manera moderna diciendo que era bisexual o fluido, lo cual permite todo sin escándalos y da un morbo especial que favorece las relaciones.

Viajo mucho en viajes organizados donde conozco gente y hago amigos, pero siempre pido, aunque sea un poco más cara, la habitación individual para no tener que compartir momentos de cremas y ronquidos.

Voy mucho al cine con amigos o amigas del trabajo. Ceno al menos dos noches por semana en buenos restaurantes y soy, como todos, moderadamente infeliz. Tengo algún sobrino que me reconcilia con la paternidad ya que tras los primeros veinte minutos de contacto y juegos me quedo tan agotado que renuncio por otros diez años a ser padre. El sexo tampoco es problema ya que siempre encuentro alguna compañera que quiere dormir alguna noche conmigo, sin compromiso posterior.

Y no os hagáis ilusiones, no siento ningún vacío en mi vida ni estoy afiliado a ninguna ONG para compensar ese egoísmo que socialmente se me achaca. ¡Que bien vives!, ¡Claro sin responsabilidades!, ¡ Si yo estuviera soltero le pegaría fuego a la ciudad.....,!. En fin, de todas maneras me sigue abrumando la soledad ya que la peor soledad que hay es darse cuenta de que la gente es idiota.

(Evaristo Cienpozuelos)

04 julio 2011

No somos nada



Me he pasado media vida haciendo listas, índices de conocimientos, amigos, libros que he leído, supongo que intentando llenar ese "no soy nada" e intentando "ser" , mas bien, aparentar algo. Las personas que están llenas, propiamente llenas, sin quererlo, no se preocupan de los detalles ni de hacer listas, tienen suficiente con vivir. Luego, mas adelante, eres ya un perfecto fingidor y aparentas plenitud, aunque sabes que apenas sabes nada y entiendes menos. Entonces quieres vaciarte para ser algo "autentico" (no se muy bien lo que esto ha significado para mi, es una especie de palabra talismán, probablemente sin ningún significado) e intentas quitar lo superfluo o accesorio (otro par de palabras psicológicamente inútiles). Te quedas en tierra de nadie, se te queda cara de tonto y cada día te aguantas y te aguantan menos. Luego enganchas con el Budismo Zen y aparte de cortarte el pelo, ya escaso de por si, huyes de tus deseos (otra palabra talismán que significa, para mi, sexo, con lo cual con el budismo no tengo futuro de realización satoriniana que no tiene que ver con el clítoris.
Como dice mi gurú de cabecera Lydia Davis: "a mitad de camino de la vida, ya eres lo bastante inteligente para advertir que todo equivale a nada; nada significa nada, incluido el éxito. Pero ¿Cómo va a aprender una persona a verse a sí misma como si fuera nada cuando, antes, le ha costado lo indecible aprender a verse a sí misma como si fuera algo?. Es muy complicado. Dedicas la mitad de tu vida a aprender que, a pesar de todo, eres algo, y ahora debes dedicarle la otra mitad a aprender a verte como si fueras nada..... Quizá, por el momento, lo que debería intentar es ser, cada día, un poco menos de lo que soy habitualmente.....
¡Vaya lío.....!
(Evaristo Cienpozuelos)

25 junio 2011

Amor eterno



Lunes 9: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus labios, parecen tener vida independiente y ajena al resto del cuerpo. Creo que me estoy enamorando.

Martes 10: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus ojos, tan abiertos a ratos y a veces tan entornados, imitando el abandono que su cuerpo anuncia. Creo que me estoy enamorando.

Miércoles 11: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en su forma de hablar, reteniendo y jugando con las palabras y mi deseo. Creo que me estoy enamorando.

Jueves 12: He ido al medico. Tengo Alzheimer. No recuerdo nada de un día para otro. Me ha acompañado Marina, a la que he conocido hoy. No podía dejar de fijarme en sus manos, tan suaves y acariciadoras. A ratos tengo la sensación de conocerla de hace tiempo. Creo que me estoy enamorando.

Viernes 13: He conocido a Marina. He tenido esa sensación, poco frecuente en mi, de cosquilleo en la tripa. No podía dejar de fijarme en sus labios, que parecen tener vida independiente y ajena al resto del cuerpo. Creo que me estoy enamorando.

(Evaristo Cienpozuelos)


Aunque sea un instante, deseamos/ descansar. Soñamos con dejarnos./ No sé, pero en cualquier lugar/ con tal de que la vida deponga sus espinas. (Gil de Biedma: Aunque sea un instante)

22 junio 2011

La trampa del "yo también te quiero"


El verano angustia a los que tienen miedo de vivir, de salir, de estar con la gente y el invierno angustia a los que tienen miedo a la soledad, a la introspección. Nuestro antiguo amigo Silo, ya fallecido, decía que hasta que para ti no sea igual el verano y el invierno, la primavera y el otoño, no habrás superado tus contradicciones. Me gusta esta frase tan mística de haber superado tus contradicciones que posiblemente al final se convierta en aceptarlas simplemente sin intentar llegar a ningún sitio. 
Son días de reflexión, todo esta cambiando y en la próxima guerra ideológica que ha comenzado se van a caer todos los ídolos. Donde me colocare?. No estoy seguro de ser tan valiente de colocarme del lado del cambio y el que no se coloque ahí, del lado de la austeridad, la solidaridad, el reparto y la vida mas lenta y sencilla sera un muerto en vida. Necesitara gastar toda su energía en fingir que quiere un mundo mejor, babeara posiblemente con esa blandura de los pijos, para disimular la mano de hierro que ocultan. 
Mi cobardía me hace imperceptiblemente huir de los conflictos. Me manejo mejor en el cuerpo a cuerpo. 
Me gusta Lynda Davies cuando dice: ".....Siempre suena un poco soso cuando alguien dice: Yo también te quiero, porque se limita a responder, aunque hable en serio, y el problema es que nunca sabré si ella hablaba en serio, o quizá algún día me diga si hablaba en serio o no, pero por el momento no hay forma de saberlo, y lamento habérselo dicho yo, fue una trampa en la que no quería hacerla caer, reconozco que fue una trampa, porque si ella no hubiera dicho nada me hubiera dolido también, como si hubiera cogido algo mio, aceptándolo sin dar nada a cambio, así que ella, irremediablemente, aunque solo fuera por ser amable conmigo, tenia que decir aquello, y ahora irremediablemente yo no se si lo decía en serio. "

17 junio 2011

El original y la copia

..............Se creyó aquello de que se podían hacer políticas progresistas de gasto sin hacer políticas progresistas de ingreso. A esto los ingleses lo llamaban la Tercera Vía.

Tal vez la mejor definición de la Tercera Vía se encuentre en el retrato de Blair incluido en el libro Sobre el olvidado siglo XX, de Tony Judt. Cuenta allí Judt que, en 2001, en un debate radiofónico sobre las legislativas británicas, una joven periodista preguntó si había alguna diferencia entre la pasión de Thatcher por las privatizaciones y la de Blair. Le respondió el director del conservador Daily Telegraph con esta mordaz sentencia: "Thatcher creía en las privatizaciones, a Blair simplemente le gustan los ricos". Ahí está la clave de la actual hegemonía conservadora en Europa: el electorado, puesto a elegir, prefiere el original desacomplejado a la copia vergonzosa.

Lo diré de nuevo: nuestros hijos no tienen nada contra la edad. Al contrario, los nonagenarios Hessel y Sampedro son para muchos un referente de sabiduría rebelde. Lo que no aprecian es la figura del apoltronado que predica la resignación, que rezonga que las cosas no pueden cambiarse, que pontifica sobre el carácter sagrado de tal o cual texto o sobre la imposibilidad de políticas alternativas, que gruñe aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Judt llamaba a esta actitud la "coacción paternalista del nosotros sabemos lo que es mejor para ti". Nuestros hijos quieren a sus padres y abuelos, pero no soportan, y con razón, el paternalismo.

(Javier Valenzuela) (ver texto completo)

14 junio 2011

Ya no vives, es un simulacro

"Me fascina lo imperfecto; la perfección siempre es una forma de violencia, de lo autoritario". 

 "Mis familias son el reflejo minúsculo de esta sociedad desestructurada, que funciona como islas". 

 "La linealidad del relato hoy es absurda. Secuencialmente, ya no puedo pensar. Trabajo en bloques, escribo en archipiélagos frente al continente clásico. 

 "Escandalosa la falta de memoria; el mundo parece cíclico. En la antigüedad, los dioses te enviaban al sacrificio; la fatalidad, alguien decidía por ti... Hoy, igual: alguien te empuja para que te disuelvas en una sociedad en la que otros piensan por ti. Tu ya no vives, es un simulacro". (Carlos Yushimito)

05 junio 2011

La Politicolalia


.. siguiendo con los sábados por la noche, mi vida sexual es rutinariamente desorganizada. Mi primer y único matrimonio fue un fracaso (me case con una chica que iba mucho a la peluquería y me admiraba por mi coherencia. ¿Cómo conseguí engañarla tanto tiempo?). Lo dejamos sin acritudes, aunque me la había "pegado" con todos mis "estupendos" amigos. Entonces comencé a salir con quien se ponía a tiro, sin muchas exigencias.

Claro, no puedo obviar mi principal dificultad sexual emparentada en cierta manera con la de mi tía Agripina, del pueblo de mis orígenes. Agripina soltera y mártir, seca de carnes y blanca de piel, como las monjas, que uno no sabe si es porque no toman el sol o por alguna alteración corporal provocada por los pocos "ardores" que padecen. Pues bien, Agripina, educada hasta la médula, ni una palabra mas alta que la otra, como máximo "recorcholis" sufrió un ataque de "coprolalia", este nombre lo aprendí después, y en medio de la conversación intercalaba, sin venir a cuento, palabras como: coño, cojones, mierda, etc... con el consiguiente sobresalto de sus amigas, tan educadas como ella. La primera vez que sucedió casi fallece de un atasco de churro su amiga Consuelo, a la que nunca se le olvido la circunstancia.

Retomando lo mío, en el acto sexual y en el momento de la culminación (eyaculación se dice técnicamente y correrse vulgarmente) grito estentóreamente y sin poderme contener: ¡Viva la República!, con el consiguiente sobresalto de mi pareja e incluso vecinos. He consultado al Neurólogo y parece que debería llamarse al trastorno "politicolalia", pero aun no esta descrito. Quiere llevar mi caso a un congreso, pero no se yo si dejarle. Claro ellas se asustan mucho, no se, me miran como si fuera un fanático o algo así.

Luego me da vergüenza y nos las vuelvo a llamar. Lo que me sienta peor es que se algunas se ponen comprensivas y lo entienden y me dicen eso que siempre he odiado: "Creo que podría quererte a pesar de todo".

Este trabajo me deja cansadísimo..

(Evaristo Cienpozuelos)

04 junio 2011

Charla adaptativa al poder que se avecina


"..... la verdad es que soy un cerdo, presumo de coherencia e integridad, ya sabe, esas expresiones que hacen que se te llene la boca y te engorde un poco la cara y nadie sabe que significan. Siempre pienso que esto del ocaso de las ideologías es mentira, para mi nunca ha habido ideologías sino sábados por la noche, una cenita romántica y un buen polvo o una buena película, dependiendo. La ideología era el relleno, la conversación, procurando no molestar a la chica de enfrente. Yo suelo ir de simpático inteligente porque para guaperas con desodorante y pelos rizados en el pecho no me da ni la talla ni mi alopecia corporis. El problema es que me canso, siento que me repito aunque ultimamente con esto del 15 M he recuperado recuerdos de las asambleas de los 70. Algo he rejuvenecido. No me gustan nada las corbatas."
Le indique que por hoy era suficiente. La próxima sesión de charla adaptativa al poder que se avecina (CAPA), ya les he dicho a los del PP, que ahora me tienen de psicoterapeuta, que el nombre puede dar lugar a malentendidos, tendríamos que retrasarla, los avances son lentos, se les nota mucho el plumero. No me hacen mucho caso, me tienen como el chico de los recados. A ver si me jubilo.
(Evaristo Cienpozuelos)