14/9/15

La perdida del paraiso y los nacionalismos

(Edward Munch:Melancolia)
  P.¿Por qué se dice que México es un país melancólico?
R. Porque el canon asumió que el mexicano es un ser melancólico. Pero no es una idea sólo mexicana. Forma parte de la definición de la identidad nacional en muchas partes del mundo. Está la melancolía de la pérdida de las colonias en la Generación del 98 en España, el spleen en Inglaterra, la saudade en Portugal. Es un concepto antiguo, por eso lo que caracteriza la melancolía de un portugués es lo mismo que caracteriza la de un mexicano, la misma sustancia negra de la nostalgia por un pasado perdido. Es la tristeza de la pérdida del paraíso original, algo que tienen en común todos los nacionalismos.

Una particularidad importante es que en la España medieval se asociaba la melancolía a la población judía. Pero donde se da un desarrollo enorme del concepto es en el Siglo de Oro. En las ciencias naturales, en la filosofía, en la literatura y de manera destacada en el Quijote de Cervantes. Posteriormente la Generación del 98 es una matriz de melancolía que influye en la literatura española y desde luego en los escritores mexicanos, en primer lugar Octavio Paz. Lo que para los del 98 fue la pérdida del Imperio, en la cultura mexicana es la pérdida del supuesto edén originario, el pasado prehispánico del que subsiste sólo la figura del indio triste.

P.¿Por qué ha insistido en la conexión de la modernidad con la melancolía?
R. Tradicionalmente se ha pensado que la melancolía es un sentimiento antiguo, característico del romanticismo como queja ante el capitalismo. Pero si se examina bien es un sentimiento que está dentro de la modernidad. El propio Max Webber desarrolla la idea como parte del espíritu capitalista. La melancolía es exaltada desde los albores del capitalismo: Hamlet es el gran melancólico inglés. El capitalismo no llega sólo con un aura de modernidad que traerá la felicidad y a un hombre nuevo. También llega teñido de negruras y espíritu saturnino.

P. ¿Y ahora la melancolía ha pasado de moda?
R. Ha adquirido tonalidades nuevas. Ya no se le llama melancolía sino síndrome bipolar o enfermedad maníaco-depresiva. Es la época del combate contra la depresión, de la expansión del sentimiento de soledad, que crece enormemente en los centros urbanos. Podemos decir, por ejemplo, que Estados Unidos desprecia el sentimiento de melancolía, pero al mismo tiempo reconoce su presencia en todos los polos de la sociedad. Yo creo que es un elemento central de su cultura.

P. ¿Ha oído que las redes sociales van a disolver la identidad?
R. Lo he oído, pero no lo entiendo muy bien. La cultura de las redes implica una hiperconectividad pero también una extrema soledad, la soledad de un individuo ante una pantalla, mucho más conectado que antes pero más solo que nunca.


No hay comentarios: