1/12/12

Los frikis y la estafa de la normalidad



……………………..un friki es un tipo que solo tiene una convicción fija, y es que la normalidad no existe, ni por tanto la rareza, o simplemente un tipo que sabe que la normalidad es una estafa.

             La gente de provecho considera al friki un tipo inmaduro, si no infantil. Aunque ya se sabe que las personas de provecho consideran infantil e inmadura a toda aquella persona de la que no se pueden aprovechar, es decir: a toda aquella persona que carece por completo del sentido del ridículo, que es una de las más eficaces fábricas de esclavitud jamás inventadas.

               La falta de sentido del ridículo del friki significa que el friki es, además de un tipo naturalmente alegre, un aspirante a hombre libre; también un aspirante secreto a alguna forma de santidad, aunque no aspire a ninguna forma heroísmo (en realidad, el friki abomina del heroísmo, a menos que la santidad sea una forma de heroísmo, claro está). En apariencia, en fin, todo friki es un solitario; en realidad todo friki es un pandillero sin pandilla, porque siempre está en busca de la pandilla perfecta.

          A finales del XIX renacen los frikis. Unamuno, por ejemplo, era un inmenso friki, y Baroja y Azorín también, aunque menos que Unamuno (y desde luego que Silverio Lanza, campeón de los frikis); en cambio, Valle-Inclán y Gómez de la Serna, que van de frikis, no lo son en absoluto: ningún friki de verdad puede estar tan pendiente como ellos de ser un friki.

          Borges es el mayor friki del siglo XX, un friki solo comparable a Kafka, friki máximo. En la llamada generación del 27 no veo ningún friki, ni siquiera Lorca, ni siquiera Aleixandre; en la llamada generación del 50 tampoco, salvo tal vez Costafreda. Ferlosio es tan friki que se me olvidaba que pertenece a la llamada generación del 50; y Nicanor Parra es tan friki que tiene más de 90 años y todavía no le han dado el Cervantes. Gonzalo Suárez es un friki perfecto, porque, como dice Millás -otro friki-, siempre ha llegado el primero a todas partes y siempre se ha marchado el primero, de manera que siempre ha estado solo; también Mendoza es un gran friki: de entrada, porque nadie parece menos friki que él, y de salida porque -esta es una virtud esencial en un friki - nadie sabe hacerse el tonto mejor que él.

          Entre los escritores de mi edad hay muchos aspirantes a friki (y también entre los más jóvenes); menciono uno que a mi juicio indudablemente lo es: Luis Magrinyà. En cuanto a mí, soy vanidoso, pero no tonto, o no del todo, así que sobra decir que no pretendo ser un friki; solo aspiro a serlo. Este Diario de un friki es el diario de esa aspiración.


6/11/12

La ceguera y los sueños


...............Desde que me volví ciego lo único que me queda es la alegría de soñar, de imaginar que puedo ver. A veces mis sueños se extienden más allá del sueño y se adentran en mi mundo de vigilia. Con frecuencia, antes de dormir o al despertar, me descubro soñando, balbuciendo frases oscuras e inescrutables. Esta experiencia simplemente confirma mi convicción de que la mente creativa siempre está activa, siempre está más o menos soñando tenuemente. Dormir es como soñar la muerte. De la misma manera en que despertar es como soñar la vida. A veces ya no puedo distinguir cuál es cuál.
(Jorge Luis Borges)

18/10/12

El Yoga y la diferencia horaria


La llamada me ha sorprendido entrando en un sueño más profundo, me provoca esa irritabilidad cercana a la ira que desmonta todos los beneficios de las clases de Yoga.
      -Si.... diga.... quien es?-
Ah, hola Amanda.... (mi hija Amanda de 15 años esta en Boston en un intercambio del colegio....... cuando le sucede algo no tiene en cuenta la diferencia horaria)........ ¡Vaya susto me has dado.......!
Mi mujer duerme a mi lado, del otro lado del telefono y empieza a removerse.......
      - Pasa algo???.(mi mujer)..... . ...........Duerme cariño, no pasa nada ....
      - Dime,  Amanda..... Me cuenta una historia de desencuentros...... dificultades de idioma....... un chico maravilloso que no resulto tan maravilloso...... y una caida casual, aparentemente, no me da muchas explicaciones, y que como resultado le duele una rodilla....
Todo esto me empieza a irritar, hago un ejercicio de contención y sigo escuchando........ 
        - Tranquila.... No pasa nada.... Descansa un poco y a ver como va la rodilla...... sera un simple golpe....... 
         - Es que para ti papa nada tiene importancia..... todo lo arreglas con descanso y dejando pasar el tiempo.......
El sueño y el deseo de dormir me provoca un acolchamiento interno que hace que casi nada me afecte. En estos momentos desearia no haber sido padre, no haber dejado que me convencieran de llevar a la niña a ese colegio estupendo y que no resultaba tan caro, "en la publica las dejan de la mano y vete a saber donde acaban, en el arroyo" (Que mania con el agua y la perdición, tendra relación con la incontinencia ?),  estas ninfulas, que diria Nabokov y ademas aprenden ingles.
El amodorramiento me hace comenzar a delirar, al otro lado sigue un llanto flojo, de desengaño, de que las cosas no han salido como uno quisiera, .... al menos aun mantienen ciertas expectativas......... 

           - No pasa nada cariño..... la niña se lo esta pasando muy bien....... al fin ha colgado. ¡Que alivio ! Seguro que mañana con la luz del sol lo ve todo mejor......
Voy a recolocarme en la cama, a la distancia suficiente para no parecer pasional y al mismo tiempo aparentar ser amoroso y protector....
            ¡ Que dificil es estar fingiendo todo el tiempo !............... En la proxima clase de Yoga seguro que me han vuelto las contracturas.............

(Evaristo Cienpozuelos)

2/10/12

La felicidad es un cubito de hielo en verano




"La felicidad es un cubito de hielo en verano: anhelado, de engañosa transparencia, con un poder guardado en sus miles de agujas hipnotizadoras y que apenas puede tenerse tres segundos en la boca porque quema. Sólo queda morderlo. Craaack... Destruirlo. Disfrutarlo. Añorarlo

Kjell Askildsen se sabe un hombre de pocas palabras. O mejor: de precisas palabras. Un buscador de sus secretos que ha descubierto que ellas no necesitan adornos para mostrar lo que se quiere expresar. Como sus libros. Que no es lo mismo que decir minimalista, como lo han etiquetado algunos. "Tal vez sea lo que más me irrita", reconoce, "puede que haya colecciones de poesía que encajen dentro de una denominación de ese tipo, en las que no pone nada de nada. Pero yo no soy para nada minimalista, si lo dicen protesto. Nunca escribo menos de lo que tengo que decir".

El lector completa la historia de silencios, soledades, esperas, desasosiegos, frustraciones, dudas, desencantos y siente el aire de la desgracia recién huida o a punto de abatirse como una tormenta que adelanta vientos olorosos a barro.
Y bajo esos cielos, seres incapaces de expresar lo que sienten, ansiosos por buscar la felicidad y que sobreviven con sentimientos naufragados. Y en mitad de ese descampado, las relaciones familiares, las parejas acechadas por la rutina, el tedio. "En el fondo, es de lo que escriben todos los autores".

"Uno se hace escritor leyendo y entendiendo lo que puede hacer la lectura para las personas. Yo viví cómo la literatura se convirtió en lo más importante de mi vida estando en el instituto. También tendrá que ver con que uno no se maneja muy bien en la vida, no soy un ser social, no tengo un espíritu muy emprendedor. Uno tiene necesidad de comunicar que no se consigue aprovechar debido al tipo de persona en la que se ha convertido, alguien que busca la soledad y a quien en general la soledad le gusta, pero que también tiene aspectos de lo que a uno le falta. Entonces hay que hacer algo para salvar la imagen que uno tiene de sí mismo, para mí ese algo fue la literatura".




2/9/12

Las listas poéticas y el cuerpo


........esta manera de clasificar el mundo: "Me gusta, no me gusta: esto no tiene la más mínima importancia para nadie; aparentemente, no tiene sentido. Y, sin embargo, todo esto quiere decir: mi cuerpo no es igual que el tuyo. Así, en esta espuma anárquica de los gustos y las repelencias, especie de plumeado distraído, se va dibujando poco a poco la figura de un enigma corporal, que invita a la complicidad o a la irritación" (Roland Barthes)

Que las listas de películas, libros o flores, en realidad, sean algo más que la lista de la compra solo depende de nosotros: “La avidez de la relación nos empuja a menudo a leer también las listas prácticas como si fueran lista poéticas, en realidad, lo que distingue una lista poética de una lista práctica es solo la intención con que la contemplamos”.
(Umberto Eco)


20/8/12

Peter Handke y el vacio


Si no hay estabilidad, desaparece lo cotidiano. Quién guarda la forma, no habla de amor. Ama y calla.

Creo en aquellos lugares, los que no suenan ni tienen nombre, que se caracterizan tal vez por el hecho de que allí no hay nada, mientras que alrededor, en todas partes, hay algo. Creo en los oasis del vacío. El hombre es el huesped de la realidad.

Conmigo, del todo conmigo, sólo me encuentro cuando estoy de camino. Pero luego necesito un lugar donde pueda ponerme a mis anchas. Para mí no ha habido nunca existencia más que por unos breves momentos, nunca por largo tiempo. Los lugares de plenitud han sido justamente los que casi siempre me han hecho daño. Cuando se pierde el hechizo se pierde el lugar.

Sólo cuando se habitan los espacios danzan los espacios intermedios. Sólo el que anda aprehende el gran árbol, el silencio. Sólo el que anda se recoge a sí mismo y entra en sí mismo.

(Peter Handke)

14/8/12

El silencio y Felisberto Hernandez


El silencio, esa prudencia que impide caer en la desesperación , lo que no se nombra no existe, y al mismo tiempo no da pábulo ni categoria nominal a la mierda que nos rodea, que de tanto hablar de ella le damos un criterio de realidad que no debería tener. ¿ Como tener un camino propio, proustiano, en el que nuestro recuerdos empapelen las paredes de nuestro mundo cada vez más desnudo?

Cortazar describe la obra de Felisberto Hernandez:

“Totalmente entregado a una visión que lo desplaza de la circunstancia ordinaria y lo hace acceder a otra ordenación de los seres y de las cosas, a Felisberto no se le ocurre nunca reflexionar sobre su país, sobre lo que está sucediendo en el plano histórico, y se diría que su mirada se detiene en las paredes que le rodean, sin esforzarse por extrapolar sus experiencias, por entrar en una estructura de paisaje o de sociedad.

.....”nuestra fuerza secreta o desaforada, nuestra lenta, perezosa manera de ser frente al destino planetario, toda la hermosura y la tristeza de un patio de casa pobre o de un partido de naipes entre amigos, asoman en esa especie de invencible desencanto que nace de los relatos de Felisberto. Testigo sin ganas, espectador al sesgo, él toca sus tangos para mujeres nostálgicas y cursis; como todos nuestros grandes escritores, nos denuncia sin énfasis y a la vez nos alcanza una llave para abrir las puertas del futuro y salir al aire libre.”

(Evaristo Cienpozuelos)



28/4/12

Tan cerca saber que no hay

 




Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.

En mi mirada lo he perdido todo.

Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.


(Alejandra Pizarnik)

9/4/12

¿No podríamos formar un ejército de débiles, de torpes, de ignorantes?

Ni siquiera la alienación es ya una alternativa.

El hecho de que no haya más tiempo, ni más alternativas, ni más rumbos futuros lleva a la idiotez y/o la muerte. La premonición de un desastre que nunca-llega-nunca-acaba, reforzada por un continuo bombardeo de vagas amenazas, deudas, números virtuales y gráficos incomprensibles, lleva a la subjetividad y la colectividad a un callejón sin salida.

“Si consideramos como depresión la suspensión del acto de compartir el tiempo, como el despertar a un mundo insensible, entonces tenemos que admitir que, filosóficamente hablando, la depresión es sencillamente el momento que más se acerca a la verdad”.

El comienzo del fin de este sistema —podrido hasta los órganos— se encuentra en dejar de servir al cuerpo humano como un campo de batalla. El hartal de Ghandi (el cese total de cualquier cosa funcional) debería enseñar a nuestros cuerpos ese ‘abandono’ y sus potencialidades.

Los cuerpos cambian sus ciclos, sus alientos, su presión sanguínea y sus hormonas. Se trata de colectividades que tratan de traspasar el tiempo social y reajustarse al tiempo corporal.

El capitalismo nos exige una disposición permanente al deseo, al contacto, a la producción. Un tiempo permanentemente ocupado, bajo presión, en pos de resultados. Hoy es obligatorio estar contentos, ser optimistas y positivos.

¿No podríamos formar un ejército de débiles, de torpes, de ignorantes? La consigna sería: “sí, estamos deprimidos, qué pasa”? El programa: “no sé”. La huelga, no hacer nada de nada, ni siquiera movilizarnos. Do nothing day… un miércoles, luego el jueves y así.

Amador Fernandez Savater

Alexandra-Odette Kypriotaki

20/3/12

Vivimos como si ya estuvieramos muertos



“Colaboramos con el mantenimiento de una ‘sociedad’ como si no perteneciéramos a ella, concebimos el mundo como si nosotros mismos no ocupáramos en él una posición determinada, y continuamos envejeciendo como si debiéramos seguir siendo siempre jóvenes. En pocas palabras: vivimos como si ya estuviéramos muertos”
(Tiqqun)

14/3/12

Tirar la esperanza al cubo de la basura


Lo primero que tiene que hacer todo aquel que quiera ser libre es tirar la esperanza al cubo de la basura, ahora y siempre. Spinoza decía, y ese es uno de los grandes hallazgos del Barroco, que hay dos mecanismos blindados de servidumbre: el miedo y la esperanza. Se somete a la servidumbre a los hombres poniéndoles un temor insuperable o induciéndolos una esperanza para controlarles. De los dos procedimientos de Spinoza, el primero puede ser roto. El segundo es el más terrible, el más difícil de romper. Si alguien quiere ser libre lo que debe hacer es actuar sin esperanzas. Y una vez dicho eso, ¿se puede romper algo? Se puede romper algo siempre que no aspires a estructurar categorías de totalidad ya que con ellas recuperas la visión finalística del mundo y recompones el sistema de sujeciones. Podemos decir eso ahora, en la actualidad, porque podemos analizar la experiencia de las grandes hipótesis de totalidad, los totalitarismos de entreguerras y las consecuencias que tuvieron: la creación de modos de representación del mundo finalísticos. Si alguien quiere ser libre debe eliminar cualquier tentación finalista.