31/3/11

La interrupción


La escenografía de mi vida ha tenido un esquema de película, o de teatro, o incluso de novela: planteamiento, desarrollo, desenlace y final. Siempre he sufrido con los hechos inacabados, mal planteados y sobre todo con los que ni siquiera han sido desarrollados, abortados en su inicio. Luego descubrí el papel de las interrupciones, esos cortes no previstos, que alteran un desarrollo fluido. Lo asocie inicialmente con el azar y cuando empecé a conocer más a la gente, a cierta voluntad de interferir, de interrumpir e incluso de detener la vida, retardando el final, que luego descubrí que siempre era la muerte.

Esta interrupción continua, que ha impedido las corrientes placenteras de mi vida, ha hecho que buscara el aislamiento para no ser interrumpido. Cuando compartía piso coloque un pestillo en mi habitación, no para proteger mi intimidad como pensaba sino para evitar la interrupción como averigüé después.

Posteriormente desarrolle un silencio pertinaz, no soportaba que me interrumpieran, pero aun así no evitaba que el habla fluida de la otra persona fuera frenada constantemente por hechos ajenos a la conversación.

No se si tendré, a pesar de la angustia, la paciencia de esperar o finalmente cerrare el interruptor pero suceda lo que suceda se que este es mi final. En el momento que la luz, la única luz que queda en mi vida, se apague, me apagare yo también, no tengo ninguna duda. Estoy solo, aislado del mundo, en este cuarto incomunicado al que es imposible acceder, esperando el final natural, el agotamiento de la bombilla, mi final.

(Evaristo Cienpozuelos)

Solo hay un tipo de amor duradero. El amor no correspondido. Éste no te abandona nunca (Woody Allen. Sombras y nieblas)


29/3/11

No sabemos leer las señales


Ve las series televisivas sobre mujeres actuales? ¿Qué opina?

Mujeres desesperadas me resulta ofensiva por el grado de riqueza que exhibe. De nuevo, el presbiterianismo me lleva a condenar ese tipo de despliegues. También vi Sex and the City , hay un capítulo en el cual la protagonista, de una belleza menos convencional, una abogada, ve a un hombre en la ventana del edificio de al lado y empieza a desnudarse para él, pensando que él estaba montando un show para ella también. Pero luego se lo cruza en el supermercado y resulta que él es gay y que toda la escena de seducción se la estaba haciendo para el muchacho que estaba en la ventana de un piso superior.

Es una historia que dice bastante sobre cómo nos enamoramos de alguien por su sonrisa y su cuerpo bonito y no sabemos leer las señales de que todo está en nuestra cabeza. Pero el resto de la serie me pareció bastante predecible, basada en esa idea de encontrar un hombre que lo sea todo, un matrimonio que lo tenga todo: intelecto, sexo, amor. Y eso es imposible. La solución es encontrar un buen balance, pero cuando uno se enamora, no ve esto. Supongo que yo soy una romántica, pero a la vez soy una persona muy analítica y ambas cosas no van bien juntas. Para las generaciones anteriores, que podían mantener separados los intereses románticos y sexuales, todo era más fácil que para las generaciones actuales
(Alice Munro)

27/3/11

Hubo zonas que al ser tocadas se pusieron a vivir


Una entrevista desencantada, quizá la misma que ha dado a lo largo de su vida, la única, la de la única respuesta porque Idea no concede entrevistas ni es protagonista de nada, ni siquiera de sí misma.

A los once años me quedé mirando en un espejo mis ojos serios, adultos. Fue una conmoción profunda saber que estaba ahí –persona, no niña. Como estoy hoy. Los ojos siguen estando. Simplemente, hubo zonas que al ser tocadas se pusieron a vivir. Pero siempre supe todo.
Se fueron sumando vida, madurez; el mundo fue cambiando.

Luego di con Servien y su método y, aunque él mismo no lo había desarrollado, fue lo que yo estaba buscando. Permite un estudio de los ritmos casi infinito y para mí apasionante.

No sé cómo decirte qué es la poesía para mí. Es una forma de ser, de mi ser. Todo lo demás de mi vida son accidentes. Pude ser profesora o no. Sola o no. Música o no. Traductora de Shakespeare o no. Estudiosa de la prosodia o no. Todas las cosas que amé y que realicé en la medida que pude. La poesía no fue accidental. Mi poesía soy yo. Por eso no me interesaba publicar; es más, deseé no haber publicado nunca (hay poemas que jamás mostré). Escribir era otro asunto. Era, como te decía, compulsivo. Salvo las cosas políticas, y alguna carta, nunca escribí pensando que alguien lo leyera. Lo que decía era privadísimo y no buscaba llegar a otro, comunicar. Publicar fue tan contradictorio, tan poco coherente como seguir viviendo cuando sabía, y cómo, cuando pensaba lo que pensaba del hecho de vivir. Esas incoherencias fueron difíciles de sobrellevar. A esta altura ya nada importa.


–¿El amor y la muerte son tus obsesiones?

–No son obsesiones sino certezas. Y creo que la actitud más lúcida, más sana, es tener presente que la vida y que el amor se acaban. Ver a los otros y a uno mismo caminando a la muerte, vivir el amor a término, tal vez hagan el amor y la vida más terribles, pero también digo que los hacen más intensos y más hondos
(Idea Vilariño)

26/3/11

Ya no sirvo para una vida normal


"Cuando dije lo de abandonar –insiste, vestida con sedas orientales– sinceramente lo creía. El trabajo me estaba resultando demasiado duro y pensé que me había llegado la hora de llevar la vida de una señora normal. ¡Y lo hice! Por unos seis meses. Salí a almorzar con amigas, me dediqué a la jardinería, a la caridad. Fue horrible. Después me di cuenta de que ya no sirvo para una vida normal: he escrito tantos años que no sé hacer nada más".

"Mirá, los bebés finalmente dormían la siesta, quisieran o no, y entonces yo me ponía a escribir. No estaba pensando en ellos. Estaba pensando en mí. Quizá habrían sido más felices si yo les hubiese dedicado más tiempo y menos a mi literatura, no lo sé. Pero para mí no era una opción, sentía que tenía que luchar por ese espacio propio donde no era ni mujer ni madre. Hoy todavía me escapo al mismo sillón donde desarrollo mi vida espiritual. Pero, claro, ya no soy joven. Un tema duro para artistas y escritores es que los poderes intelectuales o creativos se debilitan. ¿Qué hace uno entonces si no escribe? Yo no pude encontrar la respuesta", subraya.

(Alice Munro)

24/3/11

La libertad es obligatoria

Durante la edad "represiva" el sexo era una delicia, porque se hacía a escondidas y era una burla a todas las obligaciones que el poder imponía. En cambio, en las sociedades tolerantes como se declara la nuestra, el sexo produce neurosis, porque la libertad concedida es falsa y, sobre todo, es concedida desde arriba y no ganada desde abajo.

Por lo tanto, no es vivir una libertad sexual, sino adecuarse a una libertad que viene concedida. Y entonces, en cierto punto, uno de los personajes de mi film dirá exactamente: "Las sociedades represivas reprimen todo... entonces los hombres pueden hacer todo". Pero agregué este concepto que para mí es lapidario: "Las sociedades permisivas permiten algo... y se puede hacer sólo aquel algo". Es terrible, ¿no?

Hoy, en Italia, se pueden hacer algunas cosas. Antes, en realidad, nada era concedido. Las mujeres eran casi como en los países árabes, el sexo estaba escondido y no se podía hablar de eso, y ni siquiera se podía mostrar un seno medio desnudo en una revista. Ahora... conceden algo. Conceden fotos de mujeres desnudas... pero no de hombres.

Después, una gran libertad en las parejas heterosexuales, "libertad" por decir de algún modo, porque debe ser ésa y además es obligatoria. Como es concedida, se volvió obligatoria. Como es concedida, un muchacho no puede no aprovechar la concesión. Entonces se siente obligado a estar siempre en pareja, y la pareja se volvió una pesadilla, una obsesión, en vez de una libertad. ¿Has visto cómo está de moda la pareja ahora? Pero es una pareja falsa, de una insinceridad espantosa. Mira estos chicos que, presos de quién sabe cuál noción romántica, caminan de la mano o abrazados, un chico y una chica. "¿Qué es este súbito romanticismo?", preguntarás. Nada. Es la nueva pareja relanzada por el consumismo, porque esta pareja consumista compra.

(Pier Paolo Pasolini)

23/3/11

El aforismo


Como un ropavejero vocacional mi vida se había dedicado, despreciando otros proyectos, a la búsqueda del Santo Grial del aforismo. Esa frase corta, paradójica, casi sin sentido, que ilumina ciertas zonas inaccesibles, oscuras, más reconocidas por lo que no se dice que por lo que de ellas se afirma. Últimamente me invadía cierta desesperación, cierta duda en encontrar ese talismán, que de repente, sin duda y sin vacilación, me abriría las puertas de otra realidad. Chesterton, Wilde, Woody Allen, Groucho Marx, Gómez de la Serna con sus greguerías, zapatillas aforísticas de andar por casa.

Pero nada. Mi vida se impregnaba de ese estilo aforístico, brillante, rápido. No podía terminar de ver una película ni leer una novela completa. Solo soportaba los momentos redondos, circulares, completos en si mismos. Creo que esa falta total de continuidad y tenacidad me provocaba eyaculación precoz. Tome pues, para salir de aquel atolladero, una drástica decisión. Huiría del aforismo, de todo lo rápido, corto y brillante. Me impregnaría de sensaciones de eternidad, futuro e intemporalidad. Mi medico me ayudo a resolverlo cuando me anuncio: ¡Le quedan tres semanas de vida!. Había conseguido encontrar al final la pieza corta que faltaba. Lamentablemente no fue brillante ni demasiado rápida.

(Evaristo Cienpozuelos)


22/3/11

Soy relativamente feliz


................escribo a regañadientes, sumido en sentimientos ambivalentes acerca de lo que hago, hundido en el dolor. Estoy cansado de mí mismo, de mis pensamientos y asociaciones mentales, de la sintaxis, de mis hábitos verbales. Mi trabajo atraviesa por una fase de gran oscuridad, lo demás es luminoso y gratificante. De modo que puedo decir que soy relativamente feliz".

21/3/11

La independencia y la soledad


No soy apolítico, y no estimo especialmente lo que se denomina (hipócritamente) posición independiente. Si soy independiente, lo soy con rabia, dolor y humillación. No me caracteriza ser apolítico ni tampoco independiente: me caracteriza la soledad.
(Pier Paolo Pasolini)

20/3/11

La honda mentira


Tomo tu amor
y qué
te doy mi amor
y qué
tendremos tardes noches
embriagueces
veranos
todo el placer
toda la dicha
toda la ternura.
Y qué
Siempre estará faltando
la honda mentira
el siempre

19/3/11

La inocencia y el diseño


"Lo normal esta desapareciendo. Tanta parte de nuestra vida está sobrediseñada que no queda inocencia"

"El futuro es algo que nunca se convierte en realidad"

(Jasper Morrison)

17/3/11

Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise


Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise
y porque tú quisiste me miraste al espejo
y me encontraste hermosa de verde y gabardina.
Recuerda que lloraste cogido de mi mano
y yo llené de besos tu infancia despoblada.
Recuerda que la noche llegó porque yo quise.
Y te miré a los ojos,
y te besé las manos,
y preparé tu ropa y el plato de naranjas.
Pero tuviste miedo.
Un miedo huraño y torvo.
Un miedo con relojes.
Recuerda que fue cierto.

(Elsa Lopez)

16/3/11

El puente




Un día de fiesta entre semana me pone al borde de la agitación nerviosa. Sobre todo si es jueves. Me obliga a pensar en cogerme o no el viernes para aprovechar cuatro días, pero claro, pienso yo, no va a ser para quedarnos en casa. La semana anterior reunión del concilio familiar para valorar las ocupaciones de ocio de todo el mundo. Después de la reunión a alto nivel aumentan las angustias, cuando uno se entera de los planes de los restantes miembros de la familia: nocturnidad impenitente y alcohol a mansalva. Lo del sexo ni se habla, es lo menos peligroso, preservativos en bolsos y bolsillos.

En fin nos iremos solos la señora y yo, solo habrá que dejar cuatro días de comida organizados.

A donde iremos?. Tiene que ser algún sitio barato, sin mucha gente, visitas culturales y no muy lejos. Tras dos días de revisar guías Michelín, mapas y decidirnos vamos a la agencia. Esta muy mal, nos dicen. Este puente esta copado desde hace meses, no quedan habitaciones apenas solo las más caras. Aparte come, cena y paga entradas en museos.

En fin que la broma nos va a costar como mínimo 1000 € Llevo dos noches sin dormir, tengo la sensación de que la humanidad se divierte y solo yo sufro. Voy a mi trabajo casi sin dormir y al llegar llamada al despacho del jefe de personal:

- Venga un momento!, tengo que hablarle !

- Dígame !

- Siento comunicarle que no se le ha podido conceder el viernes de puente como fiesta ya que tenemos que mantener una plantilla mínima y Vd. es imprescindible, lo siento. Queda Vd. como preferente para el próximo puente.

Nunca pensé que me daría tanta alegría que me denegaran algo. No nos podemos ir, no tengo que hacer planes, puedo seguir aburriéndome en casa, es maravilloso el capitalismo y la explotación laboral. No se como los sindicatos piden 35 horas, con tanto tiempo libre , no se que haríamos.

(Evaristo Cienpozuelos)

La clave está, me parece, en no pensar en la muerte como el fin de todo, sino más bien como una nueva manera verdaderamente eficaz de reducir gastos (Woody Allen: La ultima noche de Boris Grushenko)


15/3/11

Quizas sea ya tiempo de limpiar los zapatos


Has borrado el color de la añoranza
desciendes a la paz de nuestro olvido, lento
y necesario. Me escribes
con la lógica
desde el lugar de tu silencio.
Desertar del recuerdo quizá sea la forma.
Quizá sea ya tiempo de limpiar los zapatos,
de emprender el camino hacia días más lentos
donde escasee el fruto del deseo,
y las horas
no duelan por la simple querencia
de una piel.

(Pilar Rubio Montaner)

13/3/11

El optimismo fabricado


El optimismo fabricado se ha convertido en un método para hacer sentir culpables a los pobres de su pobreza, a los enfermos de su enfermedad y a las víctimas de despidos corporativos por su incapacidad para conseguir trabajos que valgan la pena. Las megaiglesias sermonean el “gospel de la prosperidad”, exhortando a los pobres a que visualicen el éxito económico. Las empresas han abandonado la toma racional de decisiones, optando por el liderazgo carismático.

La época de los despidos masivos, comienza en los 80 y luego se acelera. ¿Cómo controlas la fuerza de trabajo cuando no hay seguridad en el empleo? ¿Cuándo no hay recompensa por estar haciendo un buen trabajo? ¿Cuándo podías ser despedido sin que tuviera nada que ver con tu desempeño? Cuando esto comenzó a suceder, las empresas empezaron a contratar predicadores motivacionales para comunicarse con su gente.

La alternativa es el realismo. Pensemos en lo que realmente sucede; recabemos toda la información que podamos; veamos cuáles son las opciones; busquemos cómo resolver este problema. Suena muy trillado y simplista, aunque no sea así como el pensamiento corporativo ha funcionado.

No lo llamo optimismo. Lo llamo determinación. Una de las cosas a las que me he consagrado durante mucho tiempo son la pobreza, las clases y la desigualdad. Estas cosas no desaparecerán mientras yo viva, pero no será porque no lo intente. Y ese es un tipo de espíritu diferente que el optimismo.

No creo que el mío sea un enfoque árido, demasiado intelectual. Piensa en lo que estamos combatiendo en el frente económico y ambiental. Una gran cantidad de gente no estaría por la labor. Están las amenazas ecológicas a la especie humana. Hagamos algo al respecto. Lo que sería más irresponsable es decir, “si pensamos que todo irá bien, entonces irá bien”.

(Barbara Ehrenreich)

Un optimista es un imbécil simpático, un pesimista un imbécil antipático.(Bertrand Russell)

9/3/11

La disciplina


Para mí, la palabra «disciplina» es una especie de símbolo que representa la fuerza psicológica que ha de tener la gente para sobrevivir en este capitalismo tan lleno de injusticias. También me refiero a este concepto con la palabra «oficio» [craft], en el sentido de los oficios artesanos, algo que es necesario dominar. ¿Nunca has tenido la sensación de que tienes la capacidad de realizar una tarea determinada, y de que quieres hacerla bien aunque el sistema económico no te vaya a compensar por ello? Eso quiere decir que crees en ti mismo, que te respetas, y eso te proporciona energía. En cambio, si te conviertes en una especie de criatura del momento, en alguien que aborda cualquier tarea aunque sólo tenga un conocimiento superficial de ella, estás perdido.

De modo que esta idea de reconstrucción de uno mismo a través de una disciplina u oficio, es crucial. Porque este nuevo capitalismo resulta ser un sistema muy destructivo tanto en el plano social como en el psicológico, dañino de una forma en que no lo era el capitalismo clásico. Y si queremos soportarlo tenemos que empezar por construirnos una personalidad fuerte para enfrentarnos a él.

(Richard Sennett)

La imposibilidad de decir


..... ¿de qué habla el habla? ¿De qué puede hablar?, en un mundo en el que el pasado es liquido y el sujeto una ficción. ¿Puede decirse algo más que el horror de la perdida, la sorpresa de lo equívoco, puesto que la contradicción es la única posición posible.

...... ¿Por qué resistirse a callar cuando se sabe que nada de lo que se dice tiene sentido, hoy y para mí?. ¿Por qué empeñarse si se ha caído en la cuenta de que no saber nada no es nada, no querer saber nada tampoco, pero lo que es no poder saber nada, saber que no se puede saber nada, éste es el estado de la perfecta paz en el alma del negligente pesquisidor.

Solo resta condenarse al drama de la imposibilidad de decir

7/3/11

El ascenso


Aquel domingo era soleado. No había brumas, había dormido bien, no habia fumado y no había tomado ningún café. Aparte de eso tampoco estaba sudoroso y me llevaba bien con mi mujer. Para acabar mi currículo le acababa de comprar a mi hijo una Play Station después de darnos una vuelta, para comparar precios, por los principales hipermercados. Pasaba mucho tiempo con mi hijo. Todo esto me dolía, algo no iba bien, no era como debía ser y como me proponía periódicamente. Siempre hacia planes para cambiar, vivir en otra ciudad mas contaminada y oscura, fumar desmesurada y peligrosamente, dormir poco y a deshora, tomar café constantemente y buscarme una mujer rubia despiadada y pasional, que me acabara abandonando, a pesar de nuestra loca pasión. De jugar con mi hijo ni hablar, debía olvidarme y conseguir que me recordara por las fotos. Se que me iba a costar pero siempre he sido tenaz y voluntarioso.

Una voz me saco de mis pensamientos:

Jaime, (debería cambiar de nombre, Jimmy, por ejemplo), ¿ya estas otra vez?.

¡Te ha dicho el medico que no leas novelas policíacas que vas a acabar como Don Quijote con las novelas de caballerías!

¡Además si no asciendes es porque no te estudias los temas de legislación, que siempre te tumban en el primer ejercicio, no porque no seas un buen policía!

Era una buena mujer pero no entendía nada, en un país con sol, llamándose Jaime y sin fumar ni tomar café no se puede ser un buen policía. ¡Maldito destino!.



Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista. (Manhattan. Woody Allen)

(Evaristo Cienpozuelos)

3/3/11

Los emigrantes


Antes, todos los caminos eran de ida.
Ahora todos los caminos son de vuelta.
La casa es acogedora, los libros, los justos.
Y yo mismo preparo el té para los fantasmas.

(Mario Quintana)


En estos tiempos,
todos somos emigrantes
de un mundo que ya no existe,
sin retorno

(Evaristo Cienpozuelos)