31/3/09

La muerte y la educación


Soy huérfana. Nadie se ocupó de darme una educación esmerada , se disculpó la muerte.

(A. Pizarnik)

30/3/09

El Pasado


Sólo poseemos lo que perdemos; acaso es ése el encanto que tiene el pasado. El presente carece de ese encanto (Jorge Luis Borges)

29/3/09

¡ Fijate !




Hablo menos, he desarrollado una conversación pegamento que ejecuto con facilidad. De adolescente, por timidez, no hablaba nada. Ahora, por precaución, cada vez menos. Siempre me ha dado miedo la gente “sincera”, “te voy a ser sincero”, ya sabemos que nos van a faltar con la coartada de la sinceridad. Esta sinceridad agresiva es ejecutada por las personas del “fíjate” como una catarsis sin pasión, como todo en esta época, emociones cutres.

Una conversación tipo se desarrolla de la siguiente manera:

-Que tal?. Te veo bien. Estas estupendo. ( A estas alturas de la vida el estupendo/a es lo máximo a lo que podemos aspirar).

- Bien, y tu?

- Pues yo, ¡fíjate!….. (tras esta palabra se enciende la alerta roja, como en las antiguas películas de la guerra fría. ). Si inmediatamente añaden: te voy a ser sincero/a, lo mejor es fingir un ataque cerebral con parálisis incluida, ya que es mejor que venga la UVI móvil y te intuben que lo que esta por venir.
Suele suceder que nuestra educación y urbanidad, o sea el sometimiento y la cobardía nos impidan huir. Nos quedamos paralizados, únicamente podemos controlar esfínteres….

- No se si decírtelo, pero me ha dolido……….. mejor no hablar. (Esto indica que tienen muchas ganas de faltarte pero piden permiso. Serán bordes. Uno se calla pero insisten…….
- Te acuerdas aquella vez………… (Encima tienen una memoria de elefante en la que guardan todos los agravios.)

Todo esto puede estar aderezado por sonrisas, llantos imperceptibles, carcajadas estentóreas y un lenguaje corporal no coincidente con lo que se dice. ¡Como para volverse loco!.

Tras una sesión de tres minutos lo único que deseas es ver Sonrisas y lágrimas por 37ª vez, aunque primero hay que salir de allí.

- Cuando pueda te llamo, ahora he quedado

Lo primero que uno hace es meterse en un bar, tomarse dos cañas y compulsivamente dos o tres tapas, que con esto de la crisis hay ofertas. Una vez serenado llega el momento de sacar conclusiones, propósitos para la vida futura, es decir proponernos cosas para no cumplirlas y decirnos luego........ ¡fijate!. ya esta, hemos sido abducidos y nos convertimos en vampiros, parasitos del dia y de la noche, buscando victimas a las que chupar.........¡ Fijate!

(Evaristo Cienpozuelos)


(El cuadro es de Alex Katz)

28/3/09

El Arte y la interioridad



Lo que llamamos Arte y Literatura tiene una historia muy reciente, poco más de dos siglos apenas y tiene que ver con la aparición de una forma de apreciación que se ha denominado “gusto estético”. Esto se generó al tiempo que la sociedad burguesa y los museos. Es un gran error creer que el Arte con mayúscula es algo que ha existido siempre. Lo que había, anteriormente a esto, eran oficios y personas que sabían hacer cosas con un determinado fin. La poesía, en sus inicios era un arte mnemotécnico, servía para recordar, cuando la tradición se perpetuaba oralmente.

Por otra parte, la “interioridad” tampoco es un concepto que haya existido siempre; nació con el individualismo. En una sociedad en la que todos hacen lo mismo y en la que los sentimientos son similares porque corresponden a experiencias semejantes, en sociedades cuyos miembros se diferencian poco, ¿podría acaso hablarse de interioridad? La interioridad requiere el concepto de diferencia y esto también es algo que tiene una historia.


Lo que ocurre es que todavía vivimos de los rescoldos del romanticismo.


(Chantal Maillard)


(El cuadro es de Karel Appell)


27/3/09

Los Titeres y la libertad


Para obrar éticamente es necesario pensar que somos libres, de lo contrario estaremos habilitados para obrar de cualquier modo. Posiblemente el libre albedrío sea una equivocación necesaria. Conviene creer en él, aunque de hecho seamos títeres, para seguir viviendo (Jorge Luis Borges)

(El cuadro es de Carlos Orozco)

26/3/09

El perfecto desprendimiento de la ternura


Amor, amor en una noche de primavera. La puntilla de su camisón, el aroma fresco del perfume o la colonia que se pone antes de acostarse, su pelo oscuro y su cara pálida y apenas visible, el encaje de la luz de las farolas que, enmarcada por la ventana y las cortina, se proyecta sobre nuestros cuerpos. El perfecto desprendimiento de la ternura y la desilusión, la perfecta respuesta de un cuerpo ante otro, del uno que responde al otro, la lenta travesía hacia el cautiverio de nuestras facultades, hacia ese pais de violencia ajena y abrumadora; luego, un sueño dulce.

(John Cheever)

25/3/09

Menos es más


En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia (....)


En esta búsqueda incesante del "cada vez más", los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían.


Debemos abandonar la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. Se trata de utilizar los beneficios obtenidos para que todos puedan trabajar moderadamente.Eso es lo que pretende el movimiento del "decrecimiento", que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese "cada vez más".


La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones "menos es más".

¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica.


Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del "cada vez más".

¿Qué se puede decir sobre la crisis económica desde el punto de vista de quienes somos "objetores al crecimiento"? Que nadie se equivoque, porque decrecimiento no es sinónimo de recesión. Tal como escribí hace más de dos años: "No hay que elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento y recesión. Si las condiciones ambientales, sociales y humanas impiden que siga el crecimiento, debemos anticiparnos y cambiar de dirección. Si no lo hacemos, lo que nos espera es la recesión y el caos".

Ahora hemos entrado en recesión, pero que nadie se confunda, no en una sociedad de "decrecimiento". Para empezar, no hemos cambiado nuestra organización social, y en la actual organización todas las instituciones y mecanismos redistributivos se nutren de la idea del crecimiento. En una sociedad así, cuando el crecimiento falta, la situación es inevitablemente dramática. El decrecimiento es algo totalmente distinto. Significa crecer en humanidad, esto es, teniendo en cuenta todas las dimensiones que constituyen la riqueza de la vida humana.

El decrecimiento no es un crecimiento negativo, ni propugna tampoco una recesión ni una depresión; sería ridículo tomar nuestro sistema actual y ponerlo del revés y de esa manera intentar superarlo. El decrecimiento supone que debemos desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento, descolonizar nuestro imaginario de la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. El proyecto del decrecimiento pasa por un cambio de paradigma, de criterios, por una profunda modificación de las instituciones y un mejor reparto de la riqueza.

Es claro que el crecimiento económico pretende aliviar la suerte de los más desfavorecidos sin tocar demasiado las rentas de los más ricos, para no enfrentarse a su reacción política. En ese sentido, el decrecimiento pasa necesariamente por una redistribución (restitución) de la riqueza.
En un mundo de recursos limitados, las cosas no pueden crecer de manera indefinida. Por eso, "la objeción al crecimiento" habla de la necesidad de compartir, el regreso de la sobriedad, en particular para aquellos que sobreconsumen. Hacemos nuestras estas palabras de Evo Morales, presidente de la República de Bolivia, que el 24 de septiembre de 2008 afirmó en la Asamblea General de las Naciones Unidas: "No es posible que tres familias tengan rentas superiores a la suma de los PIB de los 48 países más pobres (...) Estados Unidos y Europa consumen de media 8,4 veces más que la media mundial. Es necesario que bajen su nivel de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra".

Hay que acabar con la idea de que "el crecimiento es progreso" y la condición sine qua non de un desarrollo justo. El crecimiento es adornado por sus defensores con todas las virtudes, por ejemplo en materia de empleo. Sin embargo, como dijo Juan Somavia, director general de la OIT, en su informe de enero de 2007: "Diez años de fuerte crecimiento no han tenido más que un leve impacto -y sólo en un pequeño puñado de países- en la reducción del número de trabajadores que viven en la miseria junto con sus familias. Así como tampoco ha hecho nada por reducir el paro". En efecto, los beneficios empresariales han sido tan enormes que ni siquiera un crecimiento fuerte ha podido crear empleo, de ahí la persistencia del paro. La recesión agrava brutalmente este problema. Pero es ilusorio pensar que, para que todo el mundo tenga trabajo, lo que hay que hacer es restaurar el crecimiento económico y aumentar cada vez más las cantidades producidas; esta sobreproducción no tiene ningún sentido, no consigue el pleno empleo y, encima, compromete gravemente las condiciones de supervivencia del planeta.

Volvamos a Keynes, aunque no el que relanza las economías desfallecientes gracias a la intervención del Estado, sino al que escribía en sus Perspectivas económicas para nuestros nietos (1930) que sus nietos (es decir, nuestra generación) deberían liberarse de la coacción económica, trabajar 15 horas semanales y tender a una mayor solidaridad que permitiese compartir el nivel de producción ya alcanzado. No hacerlo así, según él, nos llevaría a caer en una "depresión nerviosa universal".

La filosofía del decrecimiento hoy dice que debemos trabajar menos para vivir mejor. No tener la mira puesta en el poder adquisitivo (que a menudo es engañoso y reduce al hombre a la única dimensión de consumidor), sino buscar el poder de vivir. Se trata de cambiar la actual organización de la producción y repartir mejor el trabajo: utilizar los beneficios obtenidos para que todos trabajen moderadamente y todas las personas tengan un empleo. Esta reorganización debe ir acompañada de una revisión de las escalas salariales. No es aceptable que algunos empresarios ganen varios centenares o miles de veces más el salario de sus propios trabajadores.
Reducir la cantidad de trabajo permitiría asimismo que pudiésemos llevar una vida más equilibrada, que nos realizáramos a través de cosas que no sean la sola actividad profesional: vida familiar, participación en la dinámica del barrio, vida asociativa, y también actividad política, práctica de las artes...

Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero con mejor calidad. Una producción de calidad pide habilidad y tiempo, y ofrecería empleos numerosos y más gratificantes. Supone no recurrir sistemáticamente a la potencia industrial (exige sobriedad energética) lo cual mejoraría la necesidad de fuerza de trabajo (como se observa al comparar la agricultura intensiva, muy mecanizada, gran consumidora de petróleo pero parca en mano de obra, con la agricultura biológica). De esta manera, quizá también se pudiese equilibrar mejor trabajo intelectual y trabajo manual, y combatir al mismo tiempo la epidemia de obesidad que padecen nuestras sociedades demasiado sedentarias.

Devolver el protagonismo a la persona, restaurar el espíritu crítico frente al modelo dominante del "cada vez más" y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás, ése es el camino que propone la filosofía del decrecimiento. Se trata de sustituir el crecimiento estrictamente económico por un crecimiento "en humanidad". Es una tarea estimulante, un desafío que merece la pena intentar.

(Nicolas Ridoux) (De Puri)


21/3/09

La identidad


Existe una cierta concepción de la identidad que yo calificaría de fundamentalista. Se piensa que la identidad es una cosa fabricada de antemano, preexistente... y que el ser humano no es más que la realización de esa identidad prefabricada. Es como una fuente, y los descendientes deben siempre encontrar su identidad en esa fuente, en la boca de esa fuente, allí donde brota... Y yo tengo otra concepción de la identidad. ¡La identidad no está nunca prefabricada, la identidad es una apertura perpetua, y no viene del pasado, viene del futuro! El hombre crea su identidad creando su obra; por lo tanto, la identidad está en el infinito, no se termina, ni siquiera con la muerte, no puede acabarse, eso es. ¡Es todo lo contrario!.

(Ali Ahmed Said Esher: Adonis)Comprobar ortografía

20/3/09

La observación



A todo el mundo le gusta observar a los demas, pero se sienten culpables por ello

(Duane Hanson)


(La escultura hiperrealista es del mismo Hanson)

19/3/09

La ternura y tristeza de las mujeres


Ya no hay historias de amor. Sin embargo, las mujeres las desean, y también las desean los hombres cuando no se avergüenzan de ser tiernos y tristes como mujeres.

(Julia Kristeva)
(La foto es de Robert Haüsser)

18/3/09

El cuento, la muerte y el dentista



Un cuento o un relato es aquello que te cuentas a ti mismo en la sala de un dentista mientras esperas a que te saquen una muela. El cuento tiene una importante función en la vida, me parece. Esperamos una contraorden ante nuestra muerte y puesto que no hay tiempo suficiente para una novela, pues, bueno, ahí esta el cuento. Estoy seguro que en el momento justo de la muerte nos contamos un cuento y no una novela.


(John Cheever)

(El personaje de la foto es Henri Matisse fotografiado por Cartier Bresson)

17/3/09

El jardin de la Serenidad


Soy inestable, inseguro, tengo miedo al futuro y este ha llegado. Me da pavor verme en esta residencia rodeado del cariño ausente de los míos y con frecuentes pellizquitos en mis mejillas fláccidas cada vez que digo algo (la vida esta muy ajetreada y se han perdido los valores y no me refiero a la Bolsa, que algunos no entienden nada)

Desde que pase de los ochenta me miran como si oyeran hablar a un marciano. Repiten siempre, ¡ ay que rico ¡ y no se si son caníbales y mis horas están contadas o si tengo, sin yo saberlo, mucho dinero.

- En esta Residencia, el Jardín de la Serenidad, (no se porque todas tienen nombres japoneses), vas a estar muy bien. Todas tus necesidades van a estar cubiertas (no creo que se refieran a las sexuales, porque se supone que a los ochenta y pico ya no se tiene de eso, aunque las del pijama de colores, cuidadoras las llaman, están de buen ver, parecen sacadas de un comic de Crumb, con esos culos autónomos, independientes).

No se que decir, supongo que el olor a sopa de sobre, las miradas de conmiseración de las cuidadoras y el limpiarte los bajos como si fuera mas importante el detergente intimo (hasta los detergentes/jabones íntimos suenan a infidelidad) que tus genitales, no lo soportare por mucho tiempo.

Tengo que jugar al Bingo (para no engrosar el grupo de los marginados) equivocándome cada dos números para no pasar por un superdotado, que las envidias son muy malas en estos sitios.

La terapia ocupacional, el reconocer la vaca entre aquellas fichas me provoca un cierto morbo. Los paseos organizados , cuidar del huerto de la armonía, que el Pascual decía que era hortelano y esta en cama con un corsé tras su fractura vertebral cavando pa las patatas, aguantar a la sorda de la habitación de al lado con la tele a todo volumen oyendo el Diario de Patricia y las reconciliaciones de las gordas, las del fíjate…. que cuando hablan ponen los ojos en blanco y un tono de seriedad que ya quisiera Esperanza Aguirre.

Lo peor viene luego, El día del Pilar y que te pongan el Cachirulo tras la ofrenda localizada en la entrada, que en la ultima la del taca, taca…. o sea la de la fractura de cadera, se cayo encima de la ofrenda y la cuidadora antes de levantarla se preocupo únicamente de recoger las flores no chafadas que se habían salvado. Lo que yo digo, se han perdido los valores.

La fisioterapeuta no esta nada mal, me parece que voy a fingir una contractura del glúteo que me parece que da masajes. La cuidadora cubana es demasiado para mi………….

(Evaristo Cienpozuelos)
(El cuadro es de Francis Bacon)

16/3/09

Lo real y el realismo


Nada es menos real que el realismo. Los detalles son desconcertantes. Solo por medio de la elección, la omisión y la acentuación avanzaremos hacia el verdadero significado de las cosas (Georgia O'Keeffe)


Sin palabras , sin imagenes


Muchas personas sufren conflictos diversos pero no tienen las palabras necesarias para decirlo, ¡ni siquiera tienen las imagenes necesarias!, Ven la televisión pero lo hacen para tranquilizarse, no pensar, no encontrar las palabras; si se les pregunta qué han visto, no son capaces de decirlo.

La imagen deviene simplemente un medio para borrar el espacio psíquico, un medio que al final tiene utilidad porque tranquiliza durante cierto tiempo, pero solamente durante cierto tiempo, pasado el cual el conflicto vuelve. ¿Como se revolverá entonces ese conflicto?.
Hay varias soluciones, todas negativas:

Las enfermedades psicosomaticas: no tengo representación, no tengo las palabras necesarias, no tengo las imagenes necesarias, es al hígado a lo que me afecta,o a la garganta, o a la cabeza; tengo dolores.... y en el plano fisiológico no encuentro ningún deterioro de estos órganos. Ello no impide que sean los órganos los que sufren en vez de ese espacio intermedio que es el espacio psíquico y que, hasta entonces, se veía afectado por el conflicto en las relaciones humanas.

Segunda solución: El recurso excesivo a la droga, al alcohol o a otras sustancias (y por lo demás de manera creciente a estas otras sustancias) para olvidar, para no tener que ahondar en el fuero interno, en el espacio psíquico.... ¡Es un alivio, pero no es una solución!

Tercera huida: el vandalismo, el paso a la acción, la integración mas o menos franca de un sistema mafioso, en resumen, la violencia y la corrupción, toda clase de acciones que equivalen a rupturas o transgresiones y no respetan prohibición alguna.

Todos estos fenómenos son extremadamente preocupantes; cuando los analistas los observamos en una situación de laboratorio como el dispositivo del diván, tratamos de encontrar una manera de aliviar esa angustia o esa decrepitud proporcionando las palabras que faltan, proporcionando incluso las imagenes que faltan. (Julia Kristeva.)

15/3/09

Lo que se ha perdido


Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido,
lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error,
lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos,
amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado;
lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos;
lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción;
y el mar en todo, llegando allá, rumoroso y fresco,
del gran fondo de toda la noche, a agitarse fino en la playa,
en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar

(Fernando Pessoa)

12/3/09

Alguna frase solamente mía


Pero ¿quién me dará la respuesta jamás usada?
Alguna palabra que me ampare del viento
alguna verdad pequeña en que sentarme
y desde la cual vivirme,
alguna frase solamente mía
que yo abrace cada noche,
en la que me reconozca,
en la que me exista.
(Alejandra Pizarnik)

10/3/09

Los achaques del Romanticismo


A través de la literatura podemos redescubrir la densidad de nuestras vidas. La literatura puede armarnos contra el consuelo y la fantasía y puede ayudar a que nos recuperemos de los achaques del Romanticismo (Iris Murdoch)

9/3/09

Somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices


En una sociedad de compradores y una vida de compras, somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices; estamos asegurados contra la infelicidad siempre que podamos mantener esta esperanza. Así, la llave de la felicidad y el antídoto contra la amargura consiste en mantener viva la esperanza de llegar a ser felices. Sin embargo, solo puede mantenerse viva si se cumple la condición de una rápida sucesión de nuevas oportunidades y nuevos comienzos, y con la perspectiva de una cadena infinita de nuevos comienzos. Esta condición se consigue dividiendo la vida en episodios, es decir, en espacios de tiempo preferiblemente cerrados e independientes, cada uno con su propio guión, sus propios personajes y su propio final. Este último requisito, el final, se cumple si se supone que los personajes implicados en el curso del episodio sólo aparecen mientras dura, sin compromiso alguno de ser admitidos en el siguiente. Como cada episodio tiene su propio guión, cada uno requiere su propio casting, Cualquier compromiso indefinido o interminable limitaría gravemente la cantidad de guiones disponibles para los episodios sucesivos.
(Zygmunt Bauman)

(Imagen de David Febland)

7/3/09

Épica


Lo épico está en el hecho de que un hombre, por una causa cualquiera, no importa si es justa o injusta porque a la larga todas las causas son justas o injustas, se olvide de su destino personal (Jorge Luis Borges)

(La escultura es de Pablo Gargallo)

6/3/09

La moral creativa


Mi percepción de la moral es que la vida es un proceso creativo y todo lo que restringe o impide este impulso es malo u obsceno (John Cheever)

(Fotografia de John Cheever)

5/3/09

La felicidad y la esquina


Algunas veces , al doblar una esquina o cruzar una calle, me ha llegado, no sé de dónde, una racha de felicidad (Jorge Luis Borges)

(El cuadro es de Van Gogh)

3/3/09

Walser y su monasterio


Walser despreciaba los ideales de prosperidad, aborrecía el éxito y era incapaz de someterse a ningún tipo de rutina o atadura. Para el, el manicomio era el monasterio de la época moderna.

2/3/09

Lo actual y la pobreza


Nos hemos hecho pobres. Hemos ido entregando una porción tras otra de la herencia de la humanidad, con frecuencia teniendo que dejarla en la casa de empeño por cien veces menos de su valor para que nos adelanten la "pequeña" moneda de lo actual (Walter Benjamin)
(El cuadro es de Oswaldo Cantillo)

El amor y la eternidad


Amar es el deseo de convertir en eterno lo que es transitorio. (de Josef Pik)

(El cuadro es de Lucian Freud )